Según los estudios cuantitativos y cualitativos de opinión pública de Hinterlaces, la principal preocupación de 4 de cada 5 venezolanos es la economía.
Las palabras claves con las cuales se estructura el sentido común, los marcos de interpretación y la emocionalidad colectiva con respecto a la economía, son INVERSIÓN, PRODUCCIÓN, EMPLEO Y SALARIOS JUSTOS.
El término “Socialismo Productivo” es mejor valorado que “Capitalismo”.
Se extingue el rentismo petrolero que todo lo resolvía y la sociedad se replantea los roles del Estado, el Capital y el Trabajo.
Por tanto, se configura un nuevo repertorio de demandas y expectativas, de símbolos y gramáticas con el que, por ejemplo, ya no se asocian los incrementos de las remuneraciones sólo con el Estado sino que se relaciona ahora con la INVERSIÓN Y LA PRODUCCIÓN.
En este contexto, la mayoría de los venezolanos hace síntesis y comparten un conjunto de ideas acerca de la economía nacional.
3 de cada 4 venezolanos considera que “lo mejor para Venezuela es un MODELO ECONÓMICO MIXTO donde existan empresas del Estado, empresas Privadas y empresas de Propiedad Social”.
7 de cada 10 venezolanos respalda la existencia de un Estado fuerte y protector, que regule y conduzca la actividad económica, pero también valora la existencia de un sector privado emprendedor y creador de riqueza.
89% de los venezolanos aprueban la concertación entre el Estado y la Empresa Privada.
El Chavismo ganó la batalla hegemónica, es decir, la batalla por el sentido común y las interpretaciones. Pero la hegemonía es un sistema en movimiento permanente.
En esta nueva etapa de la Revolución Bolivariana, cuando hay que construir una nueva mayoría, se hace necesario renovar las narrativas y las emociones, sobre todo aquellas que tienen que ver principalmente con el modelo económico y con la oferta de futuro.