Nueva Asamblea
La nueva Asamblea Nacional y el diálogo político

El 6 de diciembre el gobierno logró desmontar por completo la estrategia de “cambio de régimen” desplegada por los Estados Unidos desde el antiguo parlamento. Después de cinco años de choque entre los poderes públicos, de dos años de la instalación de un gobierno paralelo con el aval de los Washington y de un periodo de “máxima presión” externa sobre el país, hoy el chavismo parece consolidarse en el poder. Con la oposición derrotada y dividida, nuevos aliados regionales y la crisis política de los Estados Unidos, el chavismo reafirma por completo su hegemonía.

No obstante, la hegemonía del chavismo no supone autosuficiencia, mucho menos ante los enormes retos y desafíos que tiene por delante. En primer lugar, la producción petrolera del año 2020 promedió tan solo 400.000 b/d, con muy pocos taladros operativos. Aunado a esto, se estima que el Estado tiene alrededor de 7,9% de déficit fiscal y la inflación aun no se controla. Por su parte, el gobierno planifica su presupuesto 2021 con poco más de ocho mil millones de dólares, lo cual es una cifra bastante limitada. Sin mencionar, las múltiples querellas jurídicas que la República sostiene en tribunales internacionales con trasnacionales petroleras.

En segundo lugar, a la difícil situación económica se añade que aún el mundo sigue bajo la amenaza de la pandemia. Si bien en Venezuela los números de contagios y fallecidos han sido relativamente bajos, la aparición de nuevas cepas del virus aumenta sustancialmente el peligro de segundas olas de contagio, en medio de una situación sanitaria bastante comprometida. Por otro lado, el plan de adquisición e implementación de la vacuna sigue siendo un reto de primer orden para este 2021.

Por último, en meses recientes ha habido un fuerte escalamiento del conflicto diplomático y territorial en torno al Esequibo. La explotación petrolera por parte de compañías norteamericanas en territorio fronterizo entre Guyana y Venezuela, la creación del “Territorio para el desarrollo de la Fachada Atlántica” decretada por el presidente Nicolás Maduro y las maniobras militares conjuntas entre Estados Unidos y Guyana, han aumentado sustancialmente las tensiones.

Estos tres problemas resultan centrales para Miraflores en estos momentos y ninguno puede resolverse sin abrir diálogos y tender puentes significativos con fuerzas opuestas dentro y fuera del país. Se debe recordar que en las elecciones legislativas el partido de gobierno logró 253 escaños, mientras que la oposición obtuvo tan solo 23. Este resultado le otorga al gobierno la certeza de que la Asamblea Nacional actuará en total sincronía con el Ejecutivo. Sin embargo, la preeminencia tan marcada de una sola bancada, debilita a la institución legislativa como epicentro del diálogo político nacional.

En este sentido, el nuevo Presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hizo énfasis en que la Asamblea Nacional buscara puentes de diálogo con todos los sectores nacionales. En estos momentos el país no solo requiere un diálogo político convencional con la oposición, sino que requiere un diálogo de acuerdo y unidad nacional.  Esto significa estrechar lazos con gremios empresariales, organizaciones civiles, sindicales, federaciones y universidades en torno a:

1. Un acuerdo humanitario para atender la pandemia

2. Un plan económico consensuado para enfrentar la crisis económica

3. Un llamado a la unidad nacional en torno a la defensa del Esequibo

4. Un acuerdo preelectoral para las elecciones locales y regionales.

Todos los sectores están llamados a tomarle la palabra al actual presidente de la Asamblea Nacional y avanzar en la búsqueda de un gran acuerdo. Ningún sector de la vida nacional es autosuficiente o puede prescindir totalmente del resto. Mal podría hacer el chavismo confundiendo hegemonía con autarquía y la oposición reincidiendo en planes insurreccionales. Asimismo, ambos cometerían un gran error si no incluyen otros sectores no partidistas de la vida nacional. La negociación y la unidad en torno a los intereses de la República son primordiales.

Damian Alifa