Vacuna rusa
Rusia encabeza carrera por la vacuna contra el coronavirus

La carrera por la vacuna contra el nuevo coronavirus implica la puesta en marcha de un arsenal científico y de voluntad política de los gobiernos, pues hay países en los que la producción de armas encabeza la lista de prioridades. Las posibilidades de que el nuevo coronavirus se vuelva una enfermedad estacional son altas, por lo tanto, la única manera de lograr «la normalidad» es a través de una vacuna que combata o erradique la enfermedad, esto significa que recuperar la vida cotidiana o una normalidad menos peligrosa, depende de quién o quiénes desarrollen la vacuna, pero también de con qué propósito y qué harían con ella.

Estas interrogantes de Jerome Kim, Director General del Instituto Internacional de Vacunas se suman a un dilema que para él es más importante aún que encontrar la cura del coronavirus: garantizar acceso y equidad, este sería el papel de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), este último, un organismo internacional público-privado, cuyo papel es erradicar epidemias. Afortunadamente se adelantan iniciativas de países que apuestan a la solución global o colectiva, Rusia es uno de esos países que apuesta a la erradicación global del nuevo coronavirus.

En mayo pasado Dmitry Morozov, Director de la firma de biotecnología BioCad informó sobre un prototipo que fue enviado al Instituto Vektor en Novosibirsk, «para probar las propiedades protectoras de la vacuna e investigaremos todos los temas relacionados con la seguridad». Este miércoles 10 de junio, el ministro de Industria y Comercio, Denís Mánturov, informó que iniciaron a los ensayos clínicos de las vacunas contra el COVID-19.

Rusia encabeza la carrera por la vacuna

Como lo prometió, el gobierno ruso en marzo pasado, este 10 de junio se iniciaron los ensayos clínicos de la vacuna, los científicos rusos que asumieron la tarea, elaboran diferentes enfoques para su desarrollo. Hasta el momento el país ya ha registrado ocho vacunas candidatas en fase de ensayo clínico que incluyen las vacunas vectorizadas, inactivadas y de ADN y ARN, uno de ellos es el Instituto de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, quien prevé registrar la vacuna en agosto próximo mientras que el centro de virología y biotecnologías Véktor planea hacerlo en septiembre.

Esta semana una de las vacunas rusas empezará a aplicarse a militares voluntarios, según lo anunciado por el Ministerio de Defensa de Rusia, en un comunicado oficial. «El Ministerio de Defensa ha finalizado la selección de voluntarios para ensayos clínicos de una vacuna única, desarrollada localmente, contra la nueva infección de la COVID-19″, se trata de 50 militares de los cuales cinco son mujeres que están en el Instituto Central de Investigación Científica.

En este centro científico, «se han estudiado y ensayado con éxito la seguridad, la inmunogenicidad y la eficacia de vacunas de ingeniería genética contra la fiebre hemorrágica del ébola, el síndrome respiratorio de Oriente Medio o MERS, así como de una vacuna universal contra la gripe», reza el comunicado. Rusia, realizó inicialmente las pruebas en animales para evaluar la eficacia y seguridad de la decena de vacunas experimentales, pero esta semana pasar a la siguiente fase en los ensayos clínicos.

Rusia ha registrado ocho ensayos clínicos contra la COVID-19

EEUU y sus compras compulsivas de investigaciones científicas

Esta iniciativa que significa una esperanza para el mundo, es al mismo tiempo una amenaza para otros países que adelantan investigaciones similares, pero con objetivos distintos. En Francia el presidente de la empresa Sanafi, anunció que de hallar la vacuna contra el COVID-19, la entregaría al gobierno de EEUU, por la inversión de ese país en las investigaciones. Esta empresa farmacéutica controla más de 90% del mercado de las vacunas a nivel mundial, y su decisión no responde a que EEUU sea el país epicentro de la pandemia, sino a acuerdos previos con esta nación que intenta por todas las vías, comprar las investigaciones de todas las farmacéuticas que adelanten proyectos de vacuna contra el coronavirus.

Las implicaciones geopolíticas de esta carrera, adquiere diferentes matices, las transnacionales farmacéuticas saben que el éxito de una vacuna de manos de la empresa privada, significaría encontrar la gallina de los huevos de oro, por ello especialistas franceses insisten que el desarrollo de una vacuna, no será suficiente para proteger a toda la población de la enfermedad, sino que se requiere una capacidad de fabricación significativa y capacidad económica de acceso. Al respecto la Comisión Europea preocupada, pide que el acceso a un medicamento de este tipo sea «universal».

Paso a paso que vamos apurados

Otro de los países que adelanta investigaciones de este tipo es China, cuyo gobierno es aliado político y comercial de Rusia. Meng Weining, Director de Relaciones Internacionales de la empresa asiática Sinovac Biotech, recalca que «aunque la situación sea muy urgente, el desarrollo de una vacuna debe basarse en principios científicos. Por eso en nuestro caso, hacemos todo el proceso de desarrollo paso a paso», dice, para hacer énfasis que no se deben acelerar los procesos por intereses económicos, sino que el desarrollo riguroso de cada fase es esencial en las investigaciones para hallar la vacuna.

«Nuestro compromiso compartido es garantizar que todas las personas tengan acceso a todas las herramientas para vencer a COVID-19», agrega Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director general de la OMS, organismo que tiene la responsabilidad de garantizar que la vacuna, sea realmente la cura contra la enfermedad y no un negocio.

Emily Caro