“Suspendemos las clases (…) Pero tenemos que hacer uso de estrategias pedagógicas de aprendizaje a distancia”, anunció el martes 7 de abril el ministro de Educación, Aristóbulo Istúriz, quien aseguró que en medio de la pandemia que ha paralizado al mundo en nuestros días, Venezuela debe continuar garantizando el derecho a la educación.

Con el avance de la pandemia por COVID-19 en América Latina, países como Chile, que aún no comenzaba su año escolar, retrasó el inicio y está paralizado. Colombia suspendió las clases Y México implementó el plan Aprende en casa TV.

En Venezuela, no pasó mucho tiempo después del decreto de cuarentena social en todo el país dictado por el presidente Nicolás Maduro, cuando el Ministerio de Educación comenzó con un incipiente plan educativo, que echó mano de las herramientas digitales para adelantar contenidos, a través del contacto directo entre docentes, representantes y alumnos, por correo electrónico, whatsapp, mensajes de texto y otras vías.

Los maestros venezolanos utilizaron las tecnologías de la comunicación y la información para avanzar con las clases

Esa iniciativa se ha ido transformando en el tiempo y es hoy el programa «Cada familia una escuela», con el que culminarán los estudiantes venezolanos el año escolar en curso. No abrirán las aulas físicas en lo que resta de período académico, como medida de protección sanitaria, según instruyó el presidente Nicolás Maduro.

De la contingencia a la planificación estratégica

El plan inició con el envío de tareas específicas y repaso de objetivos ya iniciados en el salón de clases. Luego, a través del canal estatal Venezolana de Televisión y el resto de medios públicos, la transmisión de una hora de programación, destinada a generar contenidos complementarios para los niveles de educación básica.

A medida que avanzó el confinamiento producto de la pandemia y una proyección más amplia de los meses por venir, el Ministerio de Educación consultó con las Zonas Educativas de todo el pais, representantes de la educación católica y la educación privada, para definir adecuadas estrategias pedagógicas a distancia en el contexto nacional.

Hoy, el programa televisivo se transmite también por radio para lograr mayor alcance, se divide en dos segmentos, la educación inicial y primaria reciben clases en la mañana y la educación media y técnica en la tarde. Las asignaciones deben ser archivadas en un portafolios hecho en casa, con las asignaciones y objetivos diarios que imparten maestros y profesores a través del espacio audiovisual, que además queda grabado en Youtube para consultarlo de nuevo de ser necesario.

Desde el jueves 9 de abril, está en vigencia una consulta nacional con padres y representantes, a través del Sistema Patria, en la que se consulta la pertinencia del sistema y los mecanismos para su aplicación. Hasta la fecha de publicación de este trabajo, alrededor de 90% de encuestados aprueba la culminación del año escolar en casa.

Este lunes 13 de abril inició el denominado tercer momento, o tercer lapso académico que debe culminar entre la última semana de junio y la primera de julio. Las instancias que se han reunido para la evaluación y pertinencia del programa, revisaron los contenidos establecidos y filtraron los más importantes para concretar la finalización del año escolar, el plan contempla los requisitos particulares de la educación especial, la educación intercultural bilingüe para los pueblos indígenas, entre otros.

«Cada docente de los niveles y modalidades debe registrar semanalmente, acordando
con la familia el momento de la entrega de los avances pedagógicos
«, según establece el plan pedagógico diseñado por el MPPE y el Plan de Alimentación Escolar debe seguir atendiendo a los niños y niñas en la comunidad.

En este último periodo, se incorpora el componente psicosocial y socioemocional, para acompañar a los niños, niñas y adolescentes desde esa perspectiva, en el contexto de la pandemia y cuarentena en que desarrolla este proceso. Además, está a disposición de los estudiantes una biblioteca digital en el portal del Ministerio de educación, para consultar los temas en estudio.

Padres y maestros, aprendices de la nueva experiencia

Linda Campos es maestra de quinto grado. En entrevista con Hinterlaces.net detalló que desde que inició el proceso de cuarentena sintió la necesidad de continuar trabajando con su grupo de niños; «recibí unas orientaciones del Ministerio de Educación y estas fueron aplicadas acorde a las posibilidades de cumplimiento de las mismas en casa, con ayuda de cada representante. Y adicional asignar investigaciones de mi planificación diaria».

Las dudas abundan, las consultas e incertidumbre de los padres son permanentes, no obstante, la docente trata de infundir tranquilidad. «Cuento con un grupo alto que no tiene acceso a internet (incluyendome), sin embargo se busca la solución mediante investigaciones con el celular haciendo uso de datos móviles; y otros que no tienen teléfonos inteligentes, en ese caso he trabajado mediante correo electrónico, ya que fue consultado con esas representantes y propusieron recibir las tareas por ese medio», explicó.

Para los padres es todo un descubrimiento. Hilda Montañez debe teletrabajar desde casa y atender a 3 niños, uno en educación inicial, otro en quinto grado y una adolescente en educación media. Al principio fue agobiante compartir todo desde la mesa de la casa, que convirtieron en aula / oficina, pero reconoció que ha ido organizando mejor el tiempo para cumplir con las tareas de todos. Indira Carpio, madre de dos niñas, reseñó que siempre ha creído en la educación en casa, sin embargo afirma que lo más difícil es no poder llevarlas a algún parque a que drenen energía.

Merlyn Pirela Aguiar ditene dos niños, utiliza alrededor de una hora para cumplir con las asignaciones académicas. El resto del tiempo con sus dos niños los emplea en contar cuentos, enseñar oficios de la casa y a aprender música con su papá.

La calma, herramienta clave para la enseñanza en casa

Hinterlaces.net consultó con Tania Cova, psicóloga clínica, para quien hay un sector importante de padres que se angustia excesivamente ante la petición de los maestros, «ustedes no son las maestras, son conductores de un proceso y deben hacer un acompañamiento pedagógico, pero no son las maestras» dijo y sugirió establecer estructuras flexibles en medio del proceso de aprendizaje, con las mismas rutinas que los niños tenían en la escuela, con horas, pausas: trabajar un poco, descansar, volver a trabajar, «buscar el equilibrio primero los padres, para que los niños puedan disfrutarse el aprendizaje, sino, puede generarse una batalla campal y no va a salir nada positivo.

El programa Cada Familia Una escuela seguirá transformándose, pues se construye en movimiento y recibe las sugerencias de acuerdo a fallas, necesidades y potencialidades que tiene cada región o localidad del país para mantener la comunicación entre docentes, representantes y estudiantes. se trata de un modelo en periodo de prueba, que no solamente dirigen las autoridades en materia educativa del país en alianza con diversos sectores, sino que también es supervisado por la Unicef.

El COVID-19 está cambiando el mundo como lo conocemos y la educación no escapa de ello. Los resultados de este programa que es perfectible sobre la marcha, sentarán las bases para el futuro del modelo educativo venezolano.

Jessica Sosa