Ya pasó un año desde que se detectó el primer caso de Covid-19 el 31 de diciembre de 2019 en Wuhan, China, y las consecuencias que dejó su aparición cada día se hacen sentir más en el mundo, no solo e el ámbito de la salud pues de inmediato se hicieron evidentes sus repercusiones en los social, económico, político y geopolítico.

Al cierre del 2020 la cifra de contagios en el mundo entero superó los 82.7 millones de personas y más de 1.8 millones de fallecidos en todo el planeta.

El primer reporte que recibió la Organización Mundial de la Salud (OMS), fue de una enfermedad desconocida a principios de año, estudios posteriores determinaron que se trataba de lo que hoy conocemos como SARS-CoV-2, Coronavirus o Covid-19.

Al principio se desconocía que la propagación fuera tan rápida, ya para el 11 de marzo se habían registrado más de 118.000 casos positivos en 114 países y las muertes ascendían a 4.291 personas, razón por la que la OMS lo declaró como una pandemia, debido a la crisis sanitaria causada.

Siete días después la OMS inició el ensayo clínico Solidarity en busca de tratamientos eficaces y seguros contra el virus. Dos semanas después el virus llegaba a la cifra de dos millones de infectados a nivel mundial y más de 130 mil fallecidos, solamente en EE.UU. se contabilizaba un millón de contagiados.

Un virus que cambió el planeta

El denominado nuevo coronavirus no solamente ha planteado para el mundo entero un problema de salud, fundamentalmente se convirtió en un fenómeno social y e incluso una variante de la economía que ha afectado a la mayoría de las empresas en el mundo. En principio, los organismos multilaterales aportaban cifras mensuales en torno al incremento de la pobreza, desnutrición y desigualdad.

Mientras eso ocurría, se fortalecían las grandes trasnacionales de la telecomunicación, única alternativa de entretenimiento, educación y trabajo para enfrentar los confinamientos impuestos por los gobiernos en todo el mundo. Las ganancias de Google, Amazon, Netflix, YouTube, Facebook y Zoom, entre otras empresas han sido las más favorecida con la pandemia.

Otros que incrementaron sus ganancias fueron las farmacéuticas, laboratorios y empresas de desinfectantes y antibacteriales, según la firma de investigación de mercado Kantar, las ventas de desinfectantes para manos registraron un aumento 255% en marzo en comparación al mismo mes del año anterior.

Con la llegada del virus, el mundo enfrentaba ahora un nuevo esquema de convivencia y sobrevivencia, el Teletrabajo se implementó como la forma más adecuada para el funcionamiento de las empresas y las telecomunicaciones pasaron a ser parte fundamental del ser humano, sin embargo, en agosto las ventas de celulares cayeron 20% a nivel mundial, de las cinco mayores fabricantes de teléfonos, Samsung fue la que experimentó la mayor caída, casi 70% de las ventas se paralizó.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), publicó el 16 de diciembre un informe donde asegura que la región de América Latina y el Caribe marcó una contracción de -7,7% en 2020 y tendrá una tasa de crecimiento positiva de 3,7% en 2021, debido principalmente a un rebote estadístico que, sin embargo, no alcanzará para recuperar los niveles de actividad económica pre-pandemia del coronavirus en 2019.

Para este año se espera una tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) positiva que refleja fundamentalmente ese rebote estadístico, pero la recuperación del nivel de producto interno bruto (PIB) pre crisis será lenta y se alcanzaría recién hacia el año 2024, cuando se comience a ver el resultado positivo.

De igual manera, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) destacó que luego de la llegada del Covid-19 las niñas, niños y adolescentes en América Latina y el Caribe han estado y están expuestos a un mayor riesgo de ser víctimas de violencia en el hogar, a la vez que cuentan con menos factores de protección, advierte un documento publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Mecanismos aplicados

Ante la llegada del virus, los países fueron aplicando diferentes mecanismos de protección en el mundo, cada país implemento modelos diferentes.

Uno de los primeros en tomar medidas fue el gobierno de Reino Unido y su método fue radicalmente distinto a los que aplicaron otros países, fue denominada la inmunidad del rebaño. Consiste en dejar que una determinada población se infecte o conseguir vacunarla para actuar como barrera contra la expansión de un virus. Esta medida fue criticada por otros países quienes aseguraban que tendría poca efectividad porque los individuos se irían infectando paulatinamente. En efecto a los pocos meses abandonaron la medida cuando los casos se incrementaron desproporcionalmente, por lo que la OMS lo calificó como una «tragedia», más allá de una estrategia.

En el caso de Europa se aplicó el confinamiento, sin embargo, la población lo violó en Italia en el mes de mayo y se convirtió en el país con mayor cantidad de víctimas mortales, con más de 3.400 personas fallecidas y 35.800 contagiados para entonces.

Al poco tiempo, EE.UU. acumuló el mayor porcentaje de contagios y fallecidos. Donald Trump anunció medidas de restricción y cierre de las fronteras, decretaron estado de alarma en estados como Nueva York, uno de los más afectados donde incluso se llegaron a habilitar fosas comunes.

Más de 300 vacunas en ensayos

Ante el incremento de casos se han creado tres tipos de vacunas, la vacuna viva atenuada, la vacuna inactivada y la de subunidades, recombinantes, polisacáridos y combinadas.

El 25 de junio, en China, se dio autorización de emergencia para la aplicación de la vacuna Ad5-nCo, creada por el Instituto Científico Militar y CanSino Biologics, mientras se contaban 12 millones de contagiados en el mundo.

El 15 de julio, el mecanismo COVAX logra el compromiso de más de 150 países, entre ellos el Perú para garantizar el acceso a las vacunas.

El 9 de noviembre, el laboratorio Pfizer anunció su candidata a vacuna con 90% de efectividad.

El 16 de noviembre, el laboratorio Moderna anunció que su vacuna tiene una efectividad de 95%. El 20 de noviembre, Pfizer solicitó la autorización de emergencia a la FDA de Estados Unidos. El 30 de noviembre, Moderna hizo lo mismo.

El 23 de noviembre, Oxford/ AstraZeneca informó que su vacuna tiene una efectividad entre 62% y 90%.

A fines de noviembre, Reino Unido se convirtió en el primer país occidental en aprobar la aplicación de la vacuna contra la Covid-19, mientras que Rusia comenzó a administrar su candidata a vacuna Sputnik V.

El 8 de diciembre se inició el programa de vacunación masiva contra el nuevo coronavirus en Reino Unido.

La primera semana de diciembre de 2020 se reportó la aparición de una variante del coronavirus, más contagiosa, pero no más letal ni que ocasione cuadros más severos de la enfermedad. Esta versión del SARS-CoV-2, ligada a personas que han viajado al Reino Unido desde Sudáfrica. Lleva por nombre 20B/501Y.V1, en Reino Unido y 20C/501Y.V2 en la República Sudafricana.

El director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge, alertó que esta nueva cepa es 70% más contagiosa.

Para el primer trimestre de 2021 se espera que las vacunas propuestas hasta ahora sean aplicadas en todo el mundo, sin embargo, hasta ahora lo que se refleja es un rebrote en todo el planeta aunado a la cepa nueva, lo que pudiera acentuar la crisis económica y de salud que ya vive el planeta.

Narkys Blanco