Caracas.- El ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, ofreció un balance detallado de la gestión ambiental posterior a los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el 24 de junio, durante una entrevista concedida al programa Análisis Situacional, transmitido por Globovisión.
Rodríguez, quien asumió el cargo apenas diez días antes de la emergencia, relató en primera persona el momento del sismo: se encontraba detenido en un semáforo de la avenida Luis Roche, en Altamira, cuando presenció a menos de una cuadra el colapso del edificio Petunia. «Ese semáforo me salvó la vida», afirmó el funcionario, quien también preside Inparques y la empresa nacional Forestal.
La apertura de los parques como refugio
El ministro destacó que, minutos después del sismo, se autorizó la apertura de los principales parques nacionales de Caracas y Miranda —entre ellos el Generalísimo Francisco de Miranda, el Rómulo Gallegos, el Caicaguana, el Alí Primera y el Vizcaya— para resguardar a las familias afectadas. Según indicó, solo en el parque Alí Primera se albergaron cerca de 8.000 personas en los días siguientes a la tragedia.
Desmentida sobre el destino de los escombros
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el manejo de las cerca de 2 millones de toneladas de escombros y desechos generados por los sismos, particularmente en el estado La Guaira. Rodríguez calificó de campaña de desinformación las versiones que aseguraban que los escombros serían arrojados al mar, y explicó que existe un protocolo riguroso de segregación, trituración, cribado y reutilización de los materiales.
El funcionario detalló que se han habilitado 15 Centros de Disposición Temporal (CDT), ubicados en zonas de amortiguamiento alejadas de las costas, donde los escombros se clasifican en acero, concreto y mampostería para su posterior aprovechamiento en la fabricación de materiales de construcción, mobiliario urbano y pavimentos. En el proceso participan la Corporación Socialista del Cemento, empresas recicladoras y organismos de fiscalización como el CICPC y el CBI.
El ministerio trabaja además de la mano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en el marco de los protocolos internacionales establecidos para este tipo de emergencias.
Hallazgos científicos sobre el doblete sísmico
Rodríguez informó que especialistas de universidades nacionales, entre ellos investigadores del Instituto de Materiales y Modelos Estructurales (IMME) de la UCV, han determinado que la aceleración sísmica registrada en las zonas de mayor afectación superó entre tres y cuatro veces los valores contemplados en la normativa sismorresistente vigente desde 2019, lo que explica en parte la magnitud de los daños estructurales.
Venezuela, potencia ambiental
El ministro recordó que el 58% del territorio nacional se encuentra bajo alguna figura de protección ambiental, entre parques nacionales, monumentos naturales y reservas forestales, un dato que, según señaló, posiciona al país como un importante sumidero de CO2 a nivel mundial y como el número 17 en biodiversidad global.
Hacia una planificación territorial regenerativa
De cara a la reconstrucción, Rodríguez planteó la necesidad de avanzar hacia una planificación territorial «audaz, sostenible y regenerativa», que incorpore corredores verdes, pavimentos permeables y una nueva relación entre sociedad y naturaleza, en línea con las conclusiones de la COP30 sobre el paso de cambio climático a crisis climática.
«La naturaleza nos está hablando, se está estremeciendo, y tenemos que escuchar con atención», concluyó el ministro, quien invitó a los ciudadanos a incorporar prácticas de ahorro energético y conciencia ecológica en la vida cotidiana como parte del legado que espera dejar en su gestión.









