El diputado Juan Romero analiza en Análisis Situacional cómo la inteligencia artificial, el capitalismo de vigilancia y la manipulación de neurotransmisores redefinen los conflictos del siglo XXI.
El diputado Juan Romero, historiador, politólogo y profesor con 34 años de trayectoria en la Universidad del Zulia, ofreció un análisis sobre uno de los fenómenos más determinantes de la política contemporánea: la guerra cognitiva y su vinculación con el capitalismo de vigilancia.
La disputa por el sentido tras la tragedia
Romero partió de un hecho reciente: los terremotos del 24 de junio en Venezuela. Según explicó, tras el fenómeno físico se abrieron simultáneamente dos frentes: la atención a la emergencia y la disputa por el significado de lo ocurrido. Citando al filósofo surcoreano Byung-Chul Han y su obra Infocracia, el diputado situó este fenómeno en el marco de la cuarta revolución industrial, caracterizada por la convergencia entre robótica, cibernética y neurociencia.
Esa convergencia, advirtió, no se limita a la producción económica: se extiende al control de la cognición humana, es decir, a las formas en que las personas interpretan la realidad que las rodea.
El capitalismo de vigilancia y la mercantilización de las emociones
Romero retomó el concepto de «capitalismo de vigilancia», desarrollado por la académica estadounidense Shoshana Zuboff, para explicar cómo cada interacción digital —un «me gusta», la apertura de un correo, el uso de una aplicación— genera datos que las grandes corporaciones tecnológicas monetizan y comercializan. Ese flujo de información, señaló, ha reemplazado la vieja segmentación demográfica por una microsegmentación capaz de dirigirse a emociones e identidades específicas.
Dopamina, norepinefrina y serotonina: los neurotransmisores como arma
El núcleo del análisis de Romero se centró en tres neurotransmisores que, según explicó, son manipulados sistemáticamente a través de la inteligencia artificial:
- Dopamina: asociada al placer, es estimulada artificialmente por plataformas como TikTok e Instagram, sustituyendo las fuentes naturales de felicidad.
- Norepinefrina: vinculada a la respuesta ante el miedo, es activada mediante discursos y encuadres diseñados para generar temor.
- Serotonina: relacionada con los estados de alerta, puede ser manipulada para inducir parálisis o, por el contrario, estados de exaltación que incentivan el conflicto social.
Para Romero, esta manipulación permite lo que Sun Tzu describía como «derrotar sin pelear»: ya no se trata de destruir infraestructuras, sino de doblegar la voluntad a través de la psicología.
Un mismo terremoto, dos encuadres distintos
Uno de los momentos centrales de la entrevista fue la comparación entre el tratamiento mediático del terremoto venezolano del 24 de junio y un sismo posterior ocurrido en Colombia. Mientras que en Venezuela se instaló la narrativa de un «Estado fallido» que abandonó a las víctimas, en Colombia se destacó la rapidez de respuesta institucional, pese a que, según Romero, ambos gobiernos activaron estructuras de emergencia en plazos comparables.
Como ejemplo, citó el caso del gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, quien pese a estar activamente presente en territorio, incluso con pérdidas humanas dentro de su propio equipo, fue objeto de una narrativa que lo señalaba como ausente.
Ciberfascismo, granjas de bots y cámaras de eco
El diputado introdujo el concepto de «ciberfascismo» para describir el uso de inteligencia artificial con fines de ataque psicológico. Alertó especialmente sobre el fenómeno de las granjas de bots detectadas tras el sismo de junio, que operan como cámaras de eco amplificando narrativas sin sustento en la realidad, un proceso que, según explicó apoyándose en Michel Foucault, busca deslegitimar el discurso disidente presentándolo como irracional.
Antifragilidad: la clave histórica de la resistencia venezolana
Apoyándose en el concepto de «antifragilidad» del pensador Nassim Taleb, Romero trazó un recorrido histórico que va desde la resistencia indígena frente a la conquista española, pasando por la campaña admirable de Bolívar, el Caracazo, hasta los sucesos del 3 de enero. Su tesis central: a diferencia de sistemas frágiles que colapsan ante la presión, el proceso histórico venezolano se ha fortalecido tras cada crisis.
Destacó que, pese a la magnitud de la agresión sufrida el 3 de enero, con más de 150 fallecidos, según cifras que mencionó, la institucionalidad del Estado venezolano se mantuvo intacta: gobernadores, alcaldes y la Asamblea Nacional continuaron en funciones, lo que atribuyó al funcionamiento del Sistema de Defensa Integral organizado en ocho regiones autónomas.
El rol de la Comisión de Seguridad y Defensa
Romero informó que desde la Comisión Permanente de Seguridad y Defensa de la Asamblea Nacional, que preside el almirante Alexander Elu, junto a la mayor general Gloria Castillo y el diputado Fran Morales, se impulsa la actualización del marco normativo en materia de inteligencia artificial y ciberseguridad, retomando una propuesta de ley planteada en su momento por la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez.
Puedes ver la entrevista completa con el diputado Juan Romero en el canal de YouTube de Análisis Situacional.
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