El fin del fantasma unipolar: Rusia y la resistencia estratégica en Venezuela

En un momento de alta sensibilidad internacional, la entrevista concedida por el Embajador de Rusia en Venezuela Sergey Melik-Bagdasarov en el programa Análisis Situacional al presidente de Hinterlaces, Oscar Schémel, ofrece una hoja de ruta sobre la visión del Kremlin hacia Occidente y, específicamente, hacia su alianza estratégica con Caracas.

El embajador califica el orden unipolar como una «fantasma» o una ilusión que nunca fue una realidad absoluta. Desde su perspectiva diplomática la insistencia de Estados Unidos por mantener la hegemonía es vista como una visión «miope» que ignora la diversidad humana.

Bagdasarov argumenta que este modelo está en fase de declive, comparándolo con un «toro herido» que lanza cornadas peligrosas antes de su fin; una metáfora de la agresividad actual de las potencias tradicionales frente al surgimiento de nuevos polos de poder.

La diplomacia frente a la guerra y la confrontación

Para Rusia, la diplomacia se redefine como la «antítesis de la imposición». El embajador enfatiza que, mientras algunos gobiernos utilizan la diplomacia como un canal de ingeniería política e injerencia, la postura rusa se basa en el respeto a la identidad nacional.

Define el conflicto actual no solo como una disputa territorial o económica, sino como una «guerra de valores», donde la labor del diplomático es evitar que los errores de traducción o interpretación desemboquen en tragedias globales.

Las sanciones como instrumento político

Uno de los puntos más críticos del análisis es la denuncia de las Medidas Coercitivas Unilaterales (sanciones).

El embajador las describe como herramientas de neocolonialismo moderno. A diferencia del colonialismo del siglo XIX, estas sanciones buscan «domesticar» la soberanía para extraer no solo recursos naturales, sino el capital humano y el derecho al desarrollo. Rusia, al poseer el «récord» de sanciones, se presenta como un aliado empático que entiende la resistencia venezolana ante estos mecanismos de asfixia.

El papel de Venezuela en el nuevo mapa geopolítico

Venezuela es situada por Moscú como el «epicentro de la lucha antifascista» en América Latina. El análisis subraya que Caracas no es solo un socio comercial, sino un nodo estratégico en la construcción de un mundo pluricéntrico. La ratificación del tratado de asociación estratégica (vigente desde noviembre de 2025) asegura que la relación trasciende la coyuntura política y se asienta en la producción energética y tecnológica, blindando a Venezuela como un actor clave que no cede ante la presión del norte.

América Latina en la disputa global de poder

Finalmente, se analiza a la región como un «concierto de soberanías» que debe permanecer como una zona de paz. El embajador rechaza la narrativa de que América Latina deba elegir bandos de forma excluyente. Asegura que la región es heterogénea y que el «Sur Global» está respondiendo a la presión imperial con instrumentos morales y diplomáticos. Para Rusia, el futuro de la región depende de su capacidad de mantenerse unida frente a los intentos de fragmentación externa.