De las protestas juveniles en Europa a la disputa entre potencias: Venezuela en el nuevo tablero geopolítico

Oscar Schémel analizó el surgimiento de una mayoría social pragmática en Venezuela, mientras la politóloga e internacionalista Carolina Escarrá abordó las protestas juveniles en Europa, la competencia entre potencias, la soberanía nacional y los desafíos de la comunicación política.

La economía se ha convertido en el principal factor de organización de la vida cotidiana y de las percepciones de los venezolanos. Esta fue una de las principales reflexiones del editorial de Oscar Schémel, presidente de Hinterlaces, en una nueva edición de Análisis Situacional, transmitida este domingo por Globovisión.

A partir de los estudios de opinión pública de Hinterlaces, Schémel destacó que Venezuela atraviesa un proceso de desactivación de la polarización radical y de formación de un nuevo consenso pragmático, en el que las expectativas económicas y las demandas concretas de la población adquieren mayor protagonismo.

El editorial señaló que el 65 % de los venezolanos se identifica como ni chavista ni opositor, un dato que, según Schémel, expresa una transformación de la identidad social y política del país. En este contexto, la ciudadanía prioriza la estabilidad económica, las oportunidades y las soluciones que contribuyan a mejorar sus condiciones de vida.

El presidente de Hinterlaces sostuvo que esta tendencia no implica necesariamente una despolitización de la sociedad, sino una reconfiguración de sus prioridades frente a la urgencia de resolver los problemas cotidianos.

Carolina Escarrá: las protestas juveniles expresan demandas sociales concretas

En el segmento de entrevistas, Schémel conversó con Carolina Escarrá Gil, politóloga, internacionalista, académica y conductora del programa radial Horizonte Sur, distinguido con el Premio Aníbal Nazoa, sobre las transformaciones políticas y sociales que atraviesan Europa y América Latina.

Al analizar las recientes manifestaciones estudiantiles y juveniles en países como Francia, España, Bélgica y Alemania, Escarrá relacionó el malestar social con el encarecimiento del costo de la vida, las dificultades de acceso a la vivienda, los recortes en educación y la incertidumbre sobre el futuro de las nuevas generaciones.

La analista comparó estas movilizaciones con el movimiento Occupy Wall Street, surgido en Estados Unidos tras la crisis financiera de 2008, y señaló que muchas de las reivindicaciones actuales se concentran en necesidades materiales: empleo, mejores salarios, educación de calidad, vivienda y rechazo a la guerra.

A su juicio, estas demandas reflejan una creciente preocupación por las condiciones que permiten a las personas desarrollar sus proyectos de vida. Escarrá resumió el mensaje de las movilizaciones juveniles en una aspiración fundamental: tener futuro.

La competencia entre potencias y la importancia estratégica de Venezuela

La conversación también abordó la reconfiguración del escenario geopolítico internacional y la competencia entre las principales potencias por los recursos naturales, los mercados y la influencia estratégica.

Escarrá planteó que las tensiones entre Estados Unidos y China tienen implicaciones directas para América Latina, debido a la importancia de sus recursos energéticos y minerales, así como a su posición en las cadenas globales de producción y comercio.

En este contexto, destacó el valor estratégico de Venezuela por sus reservas petroleras, sus recursos minerales y su ubicación geográfica, en un escenario internacional marcado por las tensiones energéticas y los conflictos que afectan las rutas de suministro.

La invitada también examinó la relación entre las estrategias de seguridad de Estados Unidos, la expansión de los vínculos económicos de China con América Latina y los debates sobre la desdolarización y la construcción de mecanismos financieros alternativos.

Desde esta perspectiva, advirtió sobre las presiones que pueden ejercer las grandes potencias en la definición de las políticas económicas y exteriores de los países, y subrayó la importancia de preservar la soberanía nacional y la capacidad de decisión de los pueblos.

Política exterior: paz, producción y soberanía

Al abordar la política exterior venezolana, Escarrá identificó una línea de continuidad entre las administraciones de Hugo Chávez, Nicolás Maduro y la actual gestión encabezada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

Entre los principales ejes mencionados durante la entrevista estuvieron la promoción de la paz, el impulso de un modelo económico orientado a la producción, el rechazo a las medidas coercitivas unilaterales, la protección del bienestar social y la defensa de la Guayana Esequiba.

La analista vinculó estos elementos con la necesidad de fortalecer la capacidad productiva del país y generar los recursos que permitan atender las necesidades de la población. También destacó la importancia del diálogo interno y de las relaciones internacionales para afrontar un contexto de creciente competencia económica y geopolítica.

Consultas populares y protagonismo de las comunidades

Otro de los temas centrales fue el papel de la participación comunitaria en la identificación y solución de los problemas locales.

Escarrá se refirió a las consultas populares y a los mecanismos mediante los cuales las comunidades identifican sus prioridades, presentan proyectos, deciden cuáles ejecutar y participan en su desarrollo y evaluación.

Según explicó, estas iniciativas pueden abarcar desde la recuperación de espacios públicos y canchas deportivas hasta proyectos productivos y acciones orientadas a mejorar los servicios y las condiciones de vida.

La invitada sostuvo que la participación local tiene implicaciones políticas, sociales y culturales, porque fortalece la organización comunitaria, la identidad territorial y la capacidad de las personas para intervenir en las decisiones que afectan su entorno.

En este sentido, planteó que el protagonismo popular puede contribuir a atender necesidades concretas mientras las instituciones nacionales gestionan asuntos de mayor alcance, como las relaciones exteriores y los desafíos geopolíticos.

Desinformación, pensamiento crítico y disputa por el lenguaje

La entrevista concluyó con una reflexión sobre los desafíos de la comunicación política en un entorno marcado por las redes sociales, la circulación acelerada de información y las herramientas de inteligencia artificial.

Escarrá insistió en la necesidad de verificar el origen de los contenidos, contrastar la información y evitar la difusión de mensajes que no hayan sido comprobados. También destacó el valor del pensamiento crítico para interpretar los acontecimientos y distinguir entre hechos verificables y operaciones de propaganda.

En el intercambio, Schémel subrayó que la batalla cultural no depende únicamente de los medios y las plataformas digitales, sino también del lenguaje utilizado para interpretar la realidad.

Ambos abordaron la influencia de las palabras en la construcción de percepciones, valores y sentidos compartidos, así como la necesidad de desarrollar estrategias de comunicación capaces de explicar los acontecimientos sin limitarse a reaccionar ante la coyuntura.

La conversación dejó planteado un desafío central para la política contemporánea: comprender las transformaciones sociales, responder a las demandas materiales de la población y construir narrativas que permitan interpretar un escenario nacional e internacional cada vez más complejo.

Análisis Situacional, conducido por Oscar Schémel, ofrece semanalmente un espacio para examinar las tendencias de la opinión pública, los procesos políticos y económicos y los escenarios que inciden en el presente y el futuro de Venezuela.

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