Al desnudo
Opinión - Leopoldo Puchi: Al desnudo

De los tres vectores de la estrategia de cambio de gobierno iniciada en enero de 2019, dos de ellos se han desvanecido o han perdido fuerza. Uno, el de la amenaza de intervención militar con fines disuasivos, ha sido puesto de lado.

En cuanto al poder dual, perdió su ya frágil peso argumental, puesto que no es percibido con existencia real y el próximo 5 de enero, al vencerse el período de la actual Asamblea Nacional, será un elemento insustancial. Para ese momento quedará al desnudo, sin un hilo de justificación: un simple acto de fuerza de uno o varios Estados sobre el Estado venezolano.

Permanecerá, por supuesto, el vector principal de la estrategia, el de las sanciones, que no son de carácter simbólico o de retórica política, sino hechos reales que se concretan en un bloqueo financiero y petrolero que afecta a la población, al impedir el ingreso de divisas para la compra internacional de medicinas, alimentos e insumos para la agricultura y procesos industriales, y al obstruir los pagos de importaciones.

La estrategia no ha logrado el objetivo prioritario para el cual fue diseñada, es decir, un cambio de gobierno asociado a la meta de reinsertar a Venezuela en el dispositivo geopolítico estadounidense. Por el impacto negativo que esa estrategia ha generado en las condiciones de vida de los venezolanos, lo más conveniente es lograr que el gobierno estadounidense la abandone o al menos la modifique.

Capriles

Igualmente, el vector del poder dual ha causado un severo daño a la institucionalidad de Venezuela en el exterior y ha debilitado al país ante tribunales y en litigios que atañen a empresas del Estado. Fondos y depósitos bancarios de la República han sido tomados por los gobiernos de otros países, e incluso instalaciones diplomáticas de la Nación.  

Con el propósito de prolongar el año entrante el vector del poder dual se ha recurrido a una política de abstención en las elecciones del 6 de diciembre. El pronunciamiento de Mike Pompeo en esa dirección ha sido tajante, lo que contrasta con la posición de la Unión Europea.

Sin embargo, se trata de un lineamiento que ha perdido asidero, en la medida en que importantes sectores de la oposición concurrirán al proceso electoral, como es el caso de los partidos que han participado en la Mesa de Diálogo, el excandidato presidencial Henrique Capriles y fracciones importantes de Copei, Acción Democrática y Primero Justicia. También hay que considerar el distanciamiento de la Conferencia Episcopal de la política de abstención.

Diálogo

De las elecciones, surgirá una nueva institución legislativa en la que se podría avanzar en acuerdos internos que faciliten la convivencia y la alternancia en el Ejecutivo. Pero continuarán pendientes las conversaciones entre el Estado venezolano y el estadounidense, en la perspectiva de acuerdos parciales que alivien las sanciones, o de acuerdos de cooperación de largo plazo fuera del marco de lo que establece la doctrina Monroe.

Leopoldo Puchi / Cortesía El universal