Diesel
Crisis de Diesel ¿De dónde viene y cuál es la solución?

Las dificultades en el suministro del diésel en el país  corresponden a una crisis coyuntural que tiene su origen en los problemas y tiempos que para el mantenimiento de las refinerías impone el bloqueo. En esta visión coinciden el presidente de la Subcomisión de Hidrocarburos de la Asamblea Nacional, William Rodríguez y el experto en políticas energéticas, David Paravisini.

Por otra parte, las empresas o países que suministren Diésel a Venezuela, pueden ser objeto de sanciones por parte de Estados Unidos. Se trata de otra medida que atenta contra cada venezolano, pues el impacto de la ausencia de este combustible, afecta directamente el transporte público nacional, así como el transporte de alimentos e insumos que produzca la industria nacional, que podrían quedarse sin la distribución oportuna ante la falta de este insumo.

No obstante, ambos especialistas sostienen que la administración de gasoil tenderá a solucionarse, confiados en la capacidad y gerencia de los Consejos Productivos de Trabajadores, figura recientemente impulsada desde el Ejecutivo para la contraloría y gestión de la estatal PDVSA y que han ido reactivando la industria nacional a pesar de las medidas coercitivas unilaterales.

Un plan contra las refinerías está en marcha

Tanto Rodríguez como Paravisini coinciden en que esta crisis coyuntural en el suministro del diésel es consecuencia de un plan nefasto contra la industria petrolera nacional, orientado a paralizar nuestra capacidad de producción y refinación, obstaculizando la salida del petróleo y derivados a los mercados internacionales y colapsando nuestra capacidad de almacenamiento.

En la actualidad Venezuela tiene almacenado alrededor de 48 millones de barriles de petróleo con lo que su capacidad de almacenamiento está al limite. Las medidas coercitivas unilaterales que ha impuesto EEUU, impiden la colocación de nuestro principal producto en el mercado internacional afectando con ello las posibilidades de incrementar la producción. Las alternativas de nuevos patios de almacenamiento también están amenazadas por el bloqueo, como por ejemplo el patio de almacenamiento en Islas Vírgenes con capacidad para 4 millones de barriles.

En proporción, por cada dos barriles de petróleo se obtiene un barril de gasolina y otros productos como el diésel. El mantenimiento de nuestras refinerías es uno de los temas estructurales que ha impactado en la distribución de gasolina y gasoil.  Como lo explica Rodríguez, toda la industria petrolera ha sido diseñada “tornillo a tornillo» para depender tecnológicamente del modelo norteamericano, por lo que cualquier falla menor se complica al no poder  acceder a los repuestos necesarios.

La situación del diésel tiene que ver con decisiones que se han tomado. Estamos produciendo en la refinería El Palito gran parte de la gasolina así como el diésel que estamos consumiendo en el país. Las refinerías tuvieron cuatro o cinco años sin el mantenimiento preventivo que necesitaban y ahora estamos en la disyuntiva de ir cruzando el mantenimiento correctivo con el mantenimiento preventivo, por lo que en el caso de El Palito se decide hacer una parada mayor que debe culminar este mes o principios del otro, lo que ocasiona una dificultad en el suministro del diésel. Sumado a la progresiva reactivación de  arranque de algunas áreas de la refinería de Puerto la Cruz, que ya está en proceso”.

En el marco de revisar cómo está la industria petrolera nacional y cuáles son los planes de reactivación, la Comisión de Energía y Petróleo de la Asamblea Nacional definió un cronograma de interpelaciones para después de Semana Santa, que incluye ministros, junta directiva, presidentes de filiales, gerentes, consejos productivos de trabajadores, entre otros y visitas y reuniones con los trabajadores en las instalaciones.

En opinión de Rodríguez al igual que Paravisini, la crisis en el suministro de diésel para el transporte de carga debe controlarse en los próximos días, así como se ha ido administrando la situación de la gasolina. Sostienen que son crisis coyunturales en el marco de una situación muy compleja y el golpe que el bloqueo significa para nuestra industria petrolera.

“No es verdad que en el país no existe gasoil” sostiene Rodríguez, “se está distribuyendo y priorizando según lo que hay en los inventarios. Una situación coyuntural que debe resolverse entre este y el otro mes”.

En enero de este año durante la presentación de su mensaje anual, el Presidente de la República Nicolás Maduro denunció que las pérdidas para Venezuela como consecuencia del bloqueo se ubican en 100 mil millones de dólares desde el año 2015 y ubicó la caída de la producción petrolera entre el 2014 y el 2019 en un 69 por  ciento ante la imposibilidad de la industria de acceder a financiamiento y la prohibición de la venta de petróleo. “Duramos 13 meses sin vender una gota del petróleo al mundo”.

Para Paravisini, el plan de las trasnacionales petroleras, que contó con el apoyo de la gestión de Rafael Ramírez, consistió en dejar morir las refinerías venezolanas paralizando su mantenimiento preventivo e incrementado en consecuencia la importación de gasolina y petróleo.

Venezuela cuenta con una de las capacidades instaladas en materia de refinación de las mayores de mundo, ubicada en un millón 300 mil barriles diarios, un complejo sistema que comprende  refinerías como  el Centro Refinador Paraguana, El Palito, Puerto la Cruz y Bajo Grande y San Roque . El plan inicial de las transnacionales petroleras, ahora en desarrollo  a través de las medidas coercitivas, se orientó a destruir la industria petrolera nacional. Cuando una refinería se paraliza es muy difícil reactivarla. Son componentes muy complejos y más cuando son difíciles de obtener. Así fue durante el sabotaje petrolero. En el Zulia paralizaron más de mil pozos que se perdieron. Pero no contaron con que tenemos muchos yacimientos jóvenes y una clase trabajadora consciente que ha ido progresivamente reactivando la industria nacional”.

Rodríguez ratifica que el bloqueo ha tenido un impacto brutal en la industria petrolera. Reflexiona sobre cómo antes, en tres o cuatro días era posible importar repuestos de Estados Unido,s ahora sancionan a las empresas dueñas de los buques, a los capitanes, a la tripulación. Los fletes se triplican. Si se daña un compresor hay casi que acudir a la piratería a la triangulación entre países para que llegue el repuesto al país y eso afecta la capacidad de respuesta. Ha sido una cadena de dificultades orientada a la asfixia política y económica que permita una intervención del país.

“El país debe tener la confianza que frente a la industria están hoy las trabajadoras y trabajadores más capacitados, con años de experiencia y amor por la industria. Aquí hay sectores de la oposición que como siempre les gusta apostar al pánico y no al liderazgo nacional. Los Consejos Productivos de Trabajadores y Trabajadoras de la industria petrolera son los héroes y heroínas del país, son venezolanos, ingenieros, técnicos, que han ido reactivando la industria petrolera nacional progresivamente”.  

A pesar de las dificultades, el Ejecutivo nacional anunció que Venezuela se está preparando para una recuperación productiva en la meta de llegar a una producción de un millón 500 mil barriles diarios, para ser vendidos al mundo con nuevos mecanismos de producción, financiamiento y comercialización.

Anahí Arizmendi