Arauz triunfa con gran diferencia y pasa a segunda vuelta
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Con los primeros datos y tendencias, se confirmó la realización de una segunda vuelta electoral en Ecuador. Si bien la derecha neoliberal usó la misma estrategia que en Bolivia, la tardanza en comunicar los números oficiales fueron contundentes y la Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos, Europa y Latinoamérica siguen monitoreando repercusiones tras los resultados anunciados por la Comisión Nacional Electoral.

Los candidatos, Andrés Arauz de Unión por la Esperanza (UNES) y un contendor que saldrá entre la dupla Yaku Pérez del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachacutik y Guillermo Lasso, candidato por el movimiento CREO pasarán a segunda vuelta en las elecciones generales 2021.

Hasta ahora, se mantienen en empate técnico: Yaku Pérez obtuvo el 19,80% de los votos y Lasso el 19, 60% del total de votos escrutados. Si bien no es una sorpresa que Arauz pase a segunda vuelta, es bueno recalcar que UNES lo logra pese al hostigamiento y la proscripción de su gran candidato, Rafael Correa.

Además de presidente y vicepresidente, ayer los ecuatorianos eligieron a los parlamentarios de la Asamblea Nacional y el Parlamento Andino, para los que se requieren 137 integrantes y 5 representantes respectivamente.

Azuay de fiesta

Mención aparte para la gran sorpresa de esta jornada comicial: el representante de Pachakutic, Yaku Pérez disputándole voto a voto al candidato banquero Guillermo Lasso.

Pérez es Doctor en Jurisprudencia por la Universidad Católica de Cuenca, con especializaciones en justicia indígena, derecho ambiental, derecho penal y criminología. Fue Prefecto de Azuay en el año 2019 se puso al frente de las protestas ciudadanas anti-Lenín Moreno.

Los festejos en esa ciudad perduran hoy con la memoria fresca dispuesta a defender el voto indígena que muestra su fuerza y pujanza en esta coyuntura aunque hay que decir que Pachacutik está mezclado desde hace décadas con ONG injerencistas.

La prensa carroñera liga a Pérez con la gestión correísta buscando empañar una realidad que por primera vez se da en Ecuador. El país vivirá una segunda vuelta electoral con un presente que pasará a la historia: dos opciones politicas asociadas con la izquierda se disputan la presidencia.

Los votos de Andrés Arauz se logran por la masividad del voto urbano y Yaku Pérez enarbola las banderas de la lucha por el agua y la defensa del medioambiente.

Ayer también Cuenca decidió en una #ConsultaPopular el fin de la minería metálica en fuentes de agua, protegiendo definitivamente la Reserva de la Biósfera del Macizo del Cajas.

Tras la difusión de los resultados de comicios generales, se conocerá si ganó la opción #CuencaVotaSí que promovió Yaku Pérez junto a otros líderes políticos lo que demuestra que para ganar, si es necesario, este candidato valora y establece alianzas con quien se necesite en pos de conseguir el objetivo.

Y ahí radica el peligro, ha demostrado antes que puede usar métodos liberales. La candidatura de Yaku Perez a la presidencia ya se había discutido en el Consejo Político de Pachakutik previo a las elecciones 2017 pero el Movimiento Indígena terminó por aliarse a la candidatura de un viejo lobo de la política, Paco Moncayo y Yaku Pérez llamó a su base de votantes a apoyar a Lasso.

Lasso: el gran perdedor

Quedó demostrado en urnas el día de ayer que el candidato banquero, Guillermo Lasso, tiene un techo a la hora de conseguir votos y como es el financista que cogobernó con el presidente Lenín Moreno, es también el corresponsable de la más grave crisis de la historia reciente del país.

En 2017 un informe realizado por el periódico argentino, página 12 reveló que Lasso estaba asociado a 49 empresas offshore en paraísos fiscales y acumuló entre 1999 y 2000 una riqueza de 30 millones de dólares. También fue Lasso quien promovió la Ley de Instituciones Financieras que generó la quiebra bancaria de 1999. Por esto, es difícil de entender cómo obtuvo en estas elecciones generales más del 20 % de los votos luego que el 3 de febrero pasado fuera denunciado en la Fiscalía por presunto peculado bancario y financiamiento de su campaña electoral.

Los números indican que a Lasso le resultan esquivos los votos. Era la tercera vez que se postulaba en comicios presidenciales.

Quedan como recuerdos del 7 de febrero, largas filas para votar, denuncias por lentitud en mesas electorales y problemas organizativos, en las zonas populares donde no vota la derecha. No hay ninguna casualidad en esto, en esos espacios predomina el voto correísta.

Algunos observadores internacionales se mostraron preocupados ante la situación lo que genera una alarma y lleva a rearmar la estrategia de defensa del voto para la segunda vuelta.

Garantizar participación política y evitar la reducción de veedores, lograr mayor cantidad de mesas de votación y posibilidad de recuento son puntos claves para voltear cualquier intento de fraude en la segunda vuelta electoral pautada para el 11 de abril próximo.

La participación electoral de este 7 de Febrero, fue de más del 81% y los votos nulos llegan a casi el 10% en una jornada que quedará marcada para este pueblo como el día de la derrota en urnas del poder financiero, las transnacionales y la oligarquía económica.

Ecuador aplica las recetas del FMI

En octubre del año 2019, el Ejecutivo de Lenín Moreno adoptó una serie de medidas de austeridad impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de créditos por más de 4 mil 200 millones de dólares.

Las medidas ordenadas por el FMI exigieron que a los trabajadores públicos les redujeran hasta el 20% de sus salarios, les cortaran sus vacaciones a la mitad y además, por ley les descontaran un día de salario al mes que van a las arcas del Estado.

En esa misma fecha, las mayores protestas fueron reprimidas con violencia policial tras la eliminación de los subsidios a los combustibles. Aumentaron 120% el precio del diésel y ya no se renovó el romance entre Lenín Moreno, que arrastraba votos del progresismo hasta que se descubrió la traición a Rafael Correa, y la ciudadanía.

A pesar del calor y de los intentos maníqueos para desalentar la votación, los ecuatorianos cambiaron la página para que el fascismo pase al basurero de la historia. #LeninChao es el último grito ciudadano que busca sepultar el neoliberalismo imperante en los últimos cuatro años de gestión presidencial.

Marcela Heredia