ANÁLISIS HINTERLACES – La rueda de prensa ofrecida el 3 de enero de 2026, desde Mar-a-Lago, marca, según diversos analistas, un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos: se abandona la estrategia de “máxima presión” para dar paso a una intervención directa con esquema de administración interina en Venezuela.
Informes de analistas militares, juristas internacionales y observadores políticos coinciden en que el anuncio de la “Operación Absolute Resolve” configura un escenario de alto impacto geopolítico y jurídico.
1. Dimensión militar: la Operación Absolute Resolve
Según especialistas, el operativo formó parte del plan denominado Operation Southern Spear.
La ofensiva militar habría involucrado unas 150 aeronaves, con ataques selectivos dirigidos a antenas de comunicaciones y bases estratégicas como La Carlota y Fuerte Tiuna, con el objetivo de neutralizar la capacidad de respuesta militar venezolana.
Secuestro de liderazgo político: Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron detenidos y trasladados al buque USS Iwo Jima.
Balance humano: Washington reconoce heridos del lado estadounidense sin fallecidos; desde Caracas se denuncia la existencia de víctimas militares y civiles, aún sin cifras verificadas.
2. Gobernanza interina: ¿quién “dirige” Venezuela?
El aspecto más polémico fue la afirmación de Donald Trump de que Estados Unidos “dirigirá el país” temporalmente.
Transición en disputa: Mientras sectores opositores proponen la asunción de Edmundo González, el discurso de Trump sugiere un período bajo supervisión directa estadounidense.
Marco legal internacional: El Departamento de Justicia de EE.UU. confirmó nuevas acusaciones sin evidencias contra Maduro y Flores por narcoterrorismo y tráfico de drogas, abriendo un frente jurídico de alcance internacional.
3. Petróleo y economía: el corazón estratégico del conflicto
Trump describió el estado de la industria petrolera venezolana como “un enorme despojo” y prometió una reconstrucción bajo inversión corporativa estadounidense, lo que podría reinsertar de forma acelerada el petróleo venezolano en el mercado energético occidental.
Esto implica no solo un proyecto económico, sino la disputa por uno de los principales activos estratégicos del planeta.
4. Reacciones internacionales: un mundo nuevamente dividido
La respuesta global fue inmediata y polarizada:
- Respaldo: Argentina y Ecuador celebraron el quiebre del “narcochavismo”.
- Condena: Rusia, China, Cuba e Irán calificaron la acción como violación del derecho internacional.
- Preocupación: Brasil, Colombia y la Unión Europea alertaron sobre la gravedad del precedente.
- Cautela: Reino Unido tomó distancia y pidió esclarecimientos.
Caracas: tensión y espera
La capital venezolana permanece en un ambiente de tensión contenida, con cortes eléctricos esporádicos, restricción aérea y Fuerza Armada en “movilización general”.
Lo ocurrido no solo redefine la situación venezolana. Abre una nueva etapa en la disputa por el poder, la energía y la arquitectura del orden internacional.










