Mientras en Ciudad de México, la oposición venezolana y el gobierno del presidente Nicolás Maduro realizan un diálogo que busca destrabar el juego político y lograr un acuerdo integral que convenga a todos, en la nación venezolana no hay información acerca de cuántos días se prolongará el proceso ni cuándo podríamos saber si se logran alcanzar acuerdos concretos.

El anuncio del sector más extremista de la oposición de participar en las elecciones regionales del 21 de noviembre, parece configurar un nuevo escenario que, según lo ha interpretado el presidente Maduro, hace vislumbrar un camino de estabilidad política. Apostando a la esperanza, veamos la experiencia de algunos países del mundo que recurrieron a las negociaciones y alcanzaron acuerdos que pusieron fin a sus conflictos. 

Hinterlaces.net le cuenta EN Claves cuáles son y qué hicieron para sentar bases para la paz.

Acuerdo de Paz de Centroamérica

Con este pacto quedaron atrás años de acciones armadas en la región. Se llamaron « Acuerdos de Esquipulas«, se firmaron el 07 de agosto de 1987 y contenían los marcos de paz para estas naciones que lograron el fin de las hostilidades, elecciones libres, negociaciones sobre control de armas y asistencia a los refugiados.

Este acuerdo se logró gracias a los esfuerzos previos del Grupo de Contadora que, desde 1983, contó con la participación de Colombia, Venezuela, Panamá y México a los que se sumaron otros países latinoamericanos y organizaciones internacionales.

Ocurrió en un tiempo en el que Ronald Reagan, presidente estadounidense, dijo: «Centroamérica es la cuarta frontera que Estados Unidos debe defender».

Los Acuerdos de Esquipulas permitieron que, de manera bilateral, cada país atendiera raíces históricas de violencia surgidas por la exclusión política y la desigualdad social. Treinta años después, se lo recuerda por haber desmovilizado a la última guerrilla continental.

  • El Salvador

En 1992, la conservadora Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) dialogaron y pusieron fin a la guerra civil que dejó más de 70 mil muertos y 8 mil desaparecidos entre 1980 y 1992.

El escenario de la firma del Acuerdo de Paz fue el Castillo de Chapultepec, en México.

Esta instancia permitió crear la Policía Nacional Civil, la Academia Nacional para la Seguridad Pública, la Procuraduría General para los Derechos Humanos, modificar la Fuerza Armada y reorganizar la Corte Suprema de Justicia.

Además, el acuerdo firmado contenía la decisión de distribuir tierras, acceso de los trabajadores a la propiedad de empresas privadas, garantías de participación política de los insurgentes, entre otros puntos que le permitieron al Estado salvadoreño sentar bases de crecimiento económico aunque justo es reconocerlo, el crecimiento haya resultado desigual y hoy tengan en la silla presidencial a Nayyib Bukele.

  • Guatemala

El 29 de diciembre de 1996 se llevó a cabo la firma de la paz entre la Unidad Nacional Revolucionaria Guatemalteca (URNG) y el Estado de Guatemala.

El acuerdo contenía 17 puntos, sobre todo, declaraciones de voluntad política que llevaron a la conciliación y democratización del país, incluidos el reconocimiento de la identidad y derechos de los pueblos indígenas. 

Luego de 36 años de conflicto armado y diez años de negociaciones, se reformó el Estado y el Ejército y hubo un compromiso real de cambios estructurales tendientes a erradicar la pobreza y el desempleo, mejorar la salud, la educación y capacitación y la seguridad social. En 1998, tres organizaciones guerrilleras junto al Partido Guatemalteco del Trabajo crearon el partido político Unidad Revolucionaria nacional Guatemalteca (8URNG) y se incorporaron legalmente a la vida nacional.

En este caso, Naciones Unidas fue quien hizo el depósito, registro y entrega de todo tipo de armas ofensivas y defensivas.

Los campos minados empezaron a quedar atrás para avanzar en la resolución de los problemas históricos que arrastraba el país.

Nicaragua

En 1981, al no ser reconocidas las demandas de los pueblos indígenas del Caribe nicaraguense y tras el encarcelamiento de varios dirigentes, se dió una movilización social de grandes dimensiones.

Surgió un grupo armado que luego se sentó a conversar con el gobierno sandinista y en 1984 inició el llamado proceso de «paz y autonomía. El FSLN demostró voluntad de reflexión y rectificación. En 1987, Nicaragua fue pionera en lo que hoy se conoce como el paradigma de la multiculturalidad.

Aprobado el Estatuto en ese mismo año, en 1990 se celebraron las primeras elecciones regionales autónomas. En 1995, se reformó la Constitución Nacional y se avanzó en la demarcación de tierras y aún en la actualidad, los del Caribe y el Pacífico, siguen reclamándose diálogo interno y conocimiento mutuo.

Irlanda del Norte

Los unionistas (protestantes) se enfrentaron con los republicanos IRA (mayormente católicos) durante 30 años.

No fue sólo un cuestión de fe. Los primeros querían mantenerse enlazados con Reino Unido y el IRA aspiraba a la independencia o la integración a la República de Irlanda.

El 10 de abril de 1998 tras 10 años de negociaciones y 3.500 muertos, el movimiento insurgente firmó la paz con el Gobierno irlandés. 

El compromiso con las víctimas fue uno de los puntos clave luego del proceso de negociación. Tras la firma de los Acuerdos de Viernes Santo, el 28 de julio de 2005, IRA anunció el cese de la lucha armada.

​Desde marzo pasado, la salida de Reino Unido de la Unión Europea agita las aguas. El Consejo de Comunidades Lealistas, que representa a los tres principales grupos paramilitares protestantes de la región, anunció por esos días que retiraba temporalmente su respaldo al Acuerdo de Viernes Santo. Ante el estallido de violencia callejera, se anunció una Amnistía Histórica como modo de dejar atrás el pasado.

No se menciona en este artículo, la experiencia de Colombia porque, si bien firmó un Acuerdo de Paz en La Habana en 2015 con las extintas FARC-EP, la falta de implementación del acuerdo, genera ipso facto el efecto boomerang.

Hoy el gobierno de Iván Duque que no respetó lo firmado, vive un conflicto recrudecido. Lo atestiguan los asesinatos de líderes y lideresas sociales. El Instituto de Estudios y Desarrollo para la Paz-INDEPAZ- registra hasta el 25 de agosto de este año, 67 masacres y el asesinato de 108 líderes y 34 firmantes de la paz.

Si bien en los países señalados, los resultados de los Acuerdos a lo largo de los años redundaron en paz y aplicación de mecanismos de resolución de problemas sociopolíticos, también es cierto que no les tocó luchar con un bloqueo económico y financiero aplicado por Estados Unidos en tiempo récord, tajante y genocida, como ocurre en Venezuela.

En el caso venezolano, hay que agregar que el gobierno del presidente Maduro exige también el levantamiento de las sanciones aplicadas por Estados Unidos y sus aliados, en connivencia y a solicitud de la oposición local, y la restauración de derecho a activos con los cuales, según el gobierno venezolano, este pueblo podría haber contado para mejorar la atención sanitaria en medio de la pandemia, entre otras acciones urgentes.

Lograr la devolución de cuentas bancarias a Petróleos de Venezuela (PDVSA) y el Banco Central y el «reconocimiento pleno» de la Asamblea Nacional y los poderes del país que en la agenda del diálogo quedó plasmado como «Respeto al Estado Constitucional de Derecho» se ven como verdaderos desafíos para el gobierno nacional que cuenta con el logro político de estar sentado dialogando con la oposición financiada por Estados Unidos en México pero que sabe que no alcanza mientras el petróleo siga en casa.

Marcela Heredia