El presidente de la Comisión Constitucional de la Asamblea Nacional Constituyente, Hermann Escarrá opinó que el pueblo venezolano aspira a que cada uno de los poderes cumpla su responsabilidad, pues la Asamblea Nacional actualmente pierde el tiempo y no cumple con su función de legislar.

«El país no está pendiente si éste es de Gobierno o si es de oposición, lo que quiere es resolver situaciones graves que tienen que ver con su entorno económico muy delicado, de una plus hiperinflación; quiere resolver el tema de la viabilidad de la fortaleza de nuestra moneda, el tema de los servicios públicos, quiere que aquí se hagan las inversiones que se hacen en todos los países, en el marco de nuestras leyes y de nuestras normas constitucionales sin afectar la soberanía económica de Venezuela», dijo este domingo entrevistado por el sociólogo y comunicador Oscar Schémel, durante el programa Análisis Situacional que transmite Globovisión.

Al ser consultado sobre la posibilidad de que el Presidente de la República convoque a adelantar las elecciones parlamentarias o decida disolver el parlamento, el abogado sentenció que, «solamente puede disolver el congreso cuando por tres veces recibe un voto de censura el vicepresidente. Eso sí está en la Constitución, pero eso no es una facultad del Presidente de la República, además, es más un hecho político, esto que quiere decir, que por virtud del consenso y del dialogo se podría llegar a un acuerdo para adelantar elecciones y que el pueblo de Venezuela juzgue y se manifieste, que es al final el titular verdadero de la soberanía así como lo es el titular del poder Constituyente».

Nueva Constitución apunta a un modelo económico mixto

Sobre el avance de la nueva Constitución nacional, Escarrá reveló que a pesar de haber posiciones distintas, existe una tendencia fuerte en este momento a construir un modelo económico mixto, «que a la vez que garantiza la propiedad privada, sea esta individual o social, sea esta publica, sea esta multinivel, en cualquiera de sus manifestaciones y garantiza la libertada de empresa, la iniciativa privada, armoniza la economía con la justicia social».

Recordó que para la revolución bolivariana, un postulado esencial «es el de apoyar a los pobres». Advirtió que en ninguna de las discusiones se ha planteado «un capitalismo salvaje o un neoliberalismo, como tampoco ha planteado un estatismo o un totalitarismo económico, sino que más bien de manera intermedia, como si se tratara de una especie de tercera vía, cuyo objeto fundamental es constituir una justa sociedad libre en el marco de una economía mixta», explicó.

El constituyente se refirió al tema de la corrupción y la forma en que podría ser mirada por la nueva Carta magna, «es un tema especial estrictamente en la parte de organización de los nuevos delitos y los delitos clásicos pero ahora tratados con mayor severidad en el marco siempre de los tratados internacionales y del Estado de Derecho».

Finalmente, Escarrá se mostró partidario de que la milicia sea incorporada en la Constitución como el quinto componente militar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, “con funciones, expectativas, atribuciones, competencias”, pues considera que refleja una doctrina que ha sido fundamental en la historia reciente del país, que es la unidad Civil y Militar ante los objetivos nacionales y de Estado. “Esa cláusula, sin que se pierda la especificidad del mundo civil o del mundo militar, es una cláusula fundamental para la defensa de la patria, no solamente en el orden interno sino también en el orden internacional”, indicó.