Flexibilización de cuarentena
¿Flexibilización o cuarentena?

El nuevo coronavirus ha puesto a los gobiernos del mundo, en la disyuntiva entre flexibilizar las medidas sanitarias o mantener las cuarentenas impuestas en la mayoría de los países que registran importantes cifras de contagio. Las consecuencias de estas decisiones son fundamentales en la posibilidad de una segunda ola del virus en el mundo.

Países como España, Estados Unidos, China y Alemania experimentan un pequeño ejemplo de lo que podría ocurrir si se relajan las medidas de flexibilización, sin antes tener una vacuna contra el virus. En España, país que sufrió uno de los mayores registros de casos de COVID-19, se plantean ahora escenarios para hacer frente a lo que podría ser un rebrote del virus.

Hasta el 25 de junio, el mundo registraba más de 9 millones de contagios y el número de muertes a causa del virus, rondaba los 500.000. Esta cifra sólo en España hasta la misma fecha, era de 247.486 casos, mientras que las muertes registradas era de 28.330, sin embargo, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, asegura que «no se puede saber el porcentaje de casos que se detectan».

Rebrotes post-cuarentenas

En España un rebrote pone en alerta al gobierno, al punto de evaluarse un proyecto de Ley para adoptar medidas hacia una «nueva normalidad». Según Jordi Vila, médico jefe del Servicio de Microbiología del Centro de Diagnóstico Biomédico del Hospital Clínico de Barcelona, esta realidad podría ser más compleja cuando baje la temperatura. «Para octubre noviembre, seguramente se registra otro rebrote, por el clima».

En el caso de Portugal, el gobierno vuelve a confinar la ciudad de Lisboa por los rebrotes de coronavirus que se han registrado. En ese sentido, un portavoz informó que aplicará sanciones de entre 100 y 500 euros para quienes no cumplan las normas, en el caso de las empresas la multa será de entre 1.000 a 5.000 Euros.

En China el pasado 15 de junio Pekín registró una segunda ola de coronavirus, en un mercado mayorista de alimentos, como respuesta el gobierno ordenó el confinamiento de zonas aledañas y se cancelaron todos los eventos con público, entre ellos la reapertura de los colegios primarios. En Gütersloh, Alemania el gobierno local decretó el pasado 23 de junio un nuevo confinamiento, debido a un rebrote en una empresa cárnica.

Director de la OMS confirma Rebrote de COVID-19 en Pekín (Chima)

Aunque la flexibilización de la cuarentena apunta a un dar un aire a la golpeada economía mundial, un rebrote significaría un mayor impacto financiero para los gobiernos y las empresas privadas y muertes para la población, sobretodo para aquellos más vulnerables. César Salazar, Médico del Hospital Barros Luco de Chile, declaró recientemente a la prensa de su país que hay condiciones estructurales «que impiden que la prevención de la salud sea realmente igual para el grueso de la población y entonces el virus, que naturalmente es un problema biológico gigante, debido a su alta tasa de contagio» pasa a reforzar «un problema estructural que venimos arrastrando desde muchísimos años en Chile y el resto de Latinoamérica que es el problema de la desigualdad».

La flexibilización, en Latinoamérica y la ligereza de algunos gobiernos respecto a la epidemia incrementa el número de casos. El pasado 25 de junio la Organización Mundial de la Salud (OMS), informó que la región superó las 100.000 muertes por COVID-19, de las cuales 53% (53.830) corresponden a Brasil, segundo foco del continente.

El Director de Epidemiología de México, José Luis Alomía, explicó hace unos días que «aunque tenemos un descenso no significa que el problema se acabó, porque así como tenemos una subida, en el inicio de la bajada, seguimos teniendo una cantidad importante de casos, y si se presenta un rebrote, como tenemos hospitales que están atendiendo a esta cantidad de casos, eso puede rápidamente saturar el sistema de atención médica».

En el caso de países como Venezuela, sufren el caos epidemiológico de sus vecinos. El país suramericano ha registrado picos de casos, en su mayoría importados. El Presidente Nicolás Maduro alertó sobre esto el pasado 22 de junio que este es un fenómeno «que viene precisamente del impacto del coronavirus en Colombia y Brasil y la llegada de connacionales por todas las vías».

Emily Caro