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Indulto presidencial: La estrategia que cambia el juego para el 2021

El decreto a través del cual el Presidente Nicolás Maduro indulta a un centenar de opositores venezolanos, algunos detenidos y otros fuera del país, movió el tablero preelectoral en una jugada que profundizo el cisma interno de la oposición venezolana. A pocos días de finalizar  el plazo para inscribir candidaturas para las elecciones legislativas del 6 de diciembre, los y las ahora indultados se debaten entre la propuesta de continuidad administrativa del diputado Juan Guaidó y la participación electoral y el dialogo nacional.

Una señal para el mundo

A pesar de la agenda del no reconocimiento del gobierno de Nicolás Maduro y el llamado al «cese de la “usurpación», una vez más la realidad se impone, y  como declara Roberto Marrero, jefe del gabinete de Juan Guaidó y abogado de Leopoldo López,  detenido en 2019, «me  imaginaba mi  salida de otra manera pero nadie puede decirle a un preso que no acepte una medida».

En opinión de Tulio Monsalve, experto en negociaciones internacionales, estamos ante un hecho político que busca evidenciar ante la comunidad internacional la voluntad del gobierno de  encauzar a ciertos sectores  de la oposición a la vida constitucional y abonar a la reconciliación nacional.

Al respecto, el alto representante de Política Exterior de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, saludó este martes el indulto presidencial y destacó  que constituye “una condición sine qua non para seguir avanzando en la organización de unas elecciones libres, inclusivas y transparentes”

En un comunicado la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, dio la bienvenida a la decisión del Presidente Maduro, y la calificó como un paso positivo en los esfuerzos por “abrir el espacio democrático y mejorar la situación de los derechos humanos”.

Monsalve enmarca la respuesta internacional como un logro en la  concreción de una bandera permanente  de la oposición venezolana y organismos internacionales, como ha sido la libertad de los presos políticos.  «Ahora es una situación diferente por lo que sería una contradicción no abrir espacios de dialogo».

No obstante, sobre las declaraciones del gobierno de Donald Trump de calificar los indultos como «actos simbólicos que no merecen elogios» , explicó  que no habrá cambios sobre la política de Estados Unidos contra Venezuela,  ya que Trump debe mantener su discurso hacia países incomodos en víspera de la elección presidencial.

Sin embargo el gobierno de Trump no ha dejado de expresar su inconformidad con las divisiones de la oposición venezolana, al punto que uno de sus principales voceros, Elliott Abrams, afirmó que los recientes comentarios de María Corina Machado sobre una intervención militar  para resolver la crisis venezolana le recordaban «el realismo mágico de Gabriel García Márquez».

Continuidad legislativa sin consenso

En sus niveles más bajos de popularidad, Guaidó y su partido Voluntad Popular han venido insistiendo en no participar en los comicios de diciembre con el fin de mantener la continuidad administrativa de la Asamblea Nacional más allá de enero del 2021.  El aval del parlamento ha sido una pieza clave en la legitimación del gobierno interino y toda la estructura internacional que se ha hecho millonaria gracias al saqueo de los recursos y activos venezolanos en el exterior.

La propuesta cuenta con abiertas criticas de opositores como el ex candidato presidencial Henrique Capriles Radonski y voceros de ongs y movimientos sociales de oposición, quienes se plantean el proceso electoral como «una oportunidad para movilizar a la sociedad».

El indulto profundiza la falta de consenso entre los otrora aliados incondicionales de Guaidó, Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia y Acción Democrática, sobre la participación o no en la elección legislativa. Las contradicciones e insultos inundan las redes sociales ante la presión de no poder reconocer abiertamente al gobierno del Presidente Maduro, pero si la medida presidencial.

De los 110 opositores indultados, 23 son diputados principales y 4 suplentes. Entre ellos el exparlamentario del estado Miranda e integrante de Voluntad Popular Gilber Caro, acusado entre otros delitos de traición a la patria y extracción de armas a la Fuerza Armada, quien al ser consultado sobre qué le diría  a quienes dicen que negocio sus principios sostuvo «que estoy en libertad».

En el caso de otros diputados como Freddy Guevarra (VP), actualmente asilado en la Embajada de Chile, acusado de delitos establecidos en la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, se difundió un tuit que luego desmintiera el Centro de Comunicación Nacional de Guaidó, en el que  anunciaba que no saldría de la sede diplomática para no hacerle el juego a Maduro y  tildó de «alacranes» a todo aquel que se preste a la «farsa» del indulto. El equipo de prensa atribuyó el tuit a una campaña de laboratorio y afirman que aún no hay “posición oficial”.

No obstante, desde la derecha en el exilio se denuncia que varios indultados no regresaran a Venezuela para no renunciar a la buena vida y los sueldos millonarios en dólares que ostentan en el exterior, y continuar con las negociaciones de los bienes y activos venezolanos a nombre del Interinato.

En un tablero altamente complejo por el bloqueo, las presiones internacionales y las denuncias de planes conspirativos para los próximos meses, el decreto allana el camino para los sectores de oposición que quieran participar en el venidero proceso electoral y coloca en jaque el juego de quienes aspiran mantener la continuidad del gobierno interino bajo el liderazgo de Guaidó.

Anahí Arizmendi