«Mantenemos los principios que animan una construcción socialista, conscientes de las aperturas que hay que dar en esta transición tan difícil que estamos viviendo«, dijo este domingo Adán Chávez, embajador de Venezuela en Cuba, entrevistado por el sociólogo y comunicador Oscar Schémel, en el programa Análisis Situacional que transmite Globovisión.

Añadió que para esto, el Gobierno venezolano está consciente de que se debe fortalecer la empresa mixta, «no tiene que ver que estamos renunciando a esos principios de control socialista, es asegurar la participación para la inversión y la producción, considerando que lo que debe vigilar el Estado es que esa industria funcione de tal manera que siga bajando la especulación y la inflación, que no se explote a los trabajadores», dijo.

Para Chávez, es importante la confianza que mantiene el pueblo venezolano en las acciones que emprende el poder Ejecutivo para mejorar la situación económica del país, pese a los errores que se pudieran haber cometido, pues reiteró que en el país existe «una transición al socialismo».

Al respecto resaltó la reciente firma de convenios con Cuba, con el propósito de reforzar la Misión Barrio Adentro, «van a estar llegando los médicos y médicas  de Cuba, todo el personal de salud que se necesita, y hay un convenio según el cual Cuba se compromete a traer parte de las medicinas que producen allá», puntualizó.

Al ser consultado sobre la orientación que tiene el fortalecimiento de las relaciones Venezuela – Cuba, oficializado recientemente por autoridades de ambas naciones, el también responsable de Asuntos Internacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela informó que se firmaron nuevos convenios específicos, por áreas, sobre todo en el área energética, en la agricultura, salud, educación, deporte, cultura, «son áreas fundamentales para seguir adelantando los programas sociales que tantos beneficios ha traído al país», manifestó.

4 de febrero, una quijotada

Consultado acerca de la rebelión militar del 4 de febrero, comandada por su hermano, el entonces comandante Hugo Chávez, respondió que en los cuarteles se formó el liderazgo de Chávez y una cantidad importante de compañeros militares.

«Fue una quijotada», dijo, pues aunque tenían como horizonte «el rescate de la patria, la lucha por la libertad y la soberanía del pueblo», no estimaban los alcances que luego generó aquel movimiento, que derivó en la llegada al poder por la vía electoral, la construcción de un movimiento y liderazgo político renovado.

Destacó que para la época, luego de la salida de la cárcel de Hugo Chávez y de un proceso profundo de formación que transcurrió entre la Academia Militar y un tiempo importante de lectura durante su presidio, consolidaron su liderazgo y su visión de un proyecto político para el país. En tal sentido, «se fundó primero un movimiento, incluso pensando en que los partidos tanto de izquierda como de derecha estaban desprestigiados, nada más la palabra “partido” ya causaba rechazo en la población», recalcó.

Eso impulsó un trabajo intenso de recorrido por el país, que convocó a la población nacional a creer en «el proyecto de Chávez, hasta que se decide participar en las elecciones (…) con Chávez como candidato por supuesto, el huracán se aceleró, eso causo un revuelo, todos recordamos eso y lo que eso significó para la gente».

Consideró que uno de los legados más importantes del paso del presidente Chávez por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, es la doctrina de la unión cívico militar, y la identidad de los soldados que se reconocen como pueblo, «eso lo rescato y lo sembró Chávez con sus otros compañeros y así se mantiene y yo creo que se fortalece, a medida que siguen los ataques, el empeño del imperio norteamericano de acabar con este Gobierno, de frenar la revolución y eso lo que hace es fortalecer el sentimiento de patria y es lo que manifiestan los compañeros que están dirigiendo la Fuerza Armada Bolivariana «, sentenció.