Arce 52% de votos
Arce: 52,4% de votos ponen fin a un año de asedio en Bolivia

Entre octubre y noviembre de 2019, se materializó en Bolivia un golpe de Estado que se urdió con el aval de la Organización de Estados Americanos, desde donde se denunció un fraude electoral que no existió. Un año después, a pesar del asedio, la persecución y el lawfare que trató de cerrar el paso al regreso del MAS al poder, este domingo se anunció la victoria del candidato del MAS-IPSP a la Presidencia de Bolivia Luis Arce, con 52,4 por ciento de los votos, por encima de su más cercano contendor Carlos Mesa por más de 21 puntos.

El resultado ratifica  el respaldo popular al MAS y su líder Evo Morales que había ganado con un 47 por ciento hace un año la elección presidencial, que fue calificada por un informe de la OEA como “fraudulenta” y que en combinación con acciones violentas por parte de la oposición boliviana obligo a Morales a renunciar el 10 de noviembre del 2019.

El triunfo de Arce fue reconocido por la Presidenta de facto Jeanine Añez vía twitter “Aun no tenemos cómputo oficial pero por los datos que tenemos el Sr arce y  el Sr Choquehuanca han ganado la elección. Felicito  a los ganadores y le pido gobernar pensando en Bolivia y la democracia”.

Los resultados oficiales deben ser anunciados por el TSE en los próximos días, y se está a la expectativa de los informes de los observadores internacionales, entre ellos la OEA y el Centro Carter. En declaraciones previas de  voceros del TSE se anunció que de no haber segunda vuelta existe la posibilidad de formalizar el cambio de gobierno antes de diciembre.

La fórmula ganadora es liderada por Luis Arce ex Ministro de Economía de Morales y a quien se le responsabiliza del llamado milagro económico boliviano y el dirigente sindical y político David Choquehuanca, ex Ministro de Relaciones Exteriores. Arce asume Bolivia en una situación económica compleja, con un decrecimiento económico de más de 11 puntos, cifras records de desempleo y  140 mil contagiados por COVID.

Bolivia posee las mayores reservas de litio en salmueras en el mundo, en el Salar Uyuni. También conocido como “el oro blanco” el litio se utiliza en la industria del aluminio, del vidrio, la cerámica y en la fabricación de baterías. Las tensiones con Estados Unidos se incrementaron desde el 2008 cuando el Presidente Evo Morales decidió nacionalizar los recursos evaporiticos y reconocer las demandas de las comunidades mineras bolivianas. Para febrero de este año, el ahora Presidente Luis Arce alertó que el Gobierno de facto estaba deshaciendo los acuerdos pactados bajo la presidencia de Morales, a la vez que pretendían ejecutar proyectos con otras empresas que, probablemente fueran de Estados Unidos.

EL SILENCIO DE LAS ENCUESTADORAS

Según los resultados de Ciesmori la fórmula del MAS- IPSP gana la presidencia de Bolivia con el 52,4  de la votación y obtiene la mayoría en ambas cámaras de la Asamblea Plurinacional. Le sigue  Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana con el 31, 5 y en tercer lugar  Fernando Camacho de la organización Creemos con el 14,1.

El silencio en el anunció de los resultados mantuvo en tensión durante varias horas a la población boliviana, ante la inédita negativa de las encuestadoras autorizadas para realizar conteos a boca de urna de presentar sus  tendencias. Esto bajo la excusa  de que “los votantes no quisieron responder sobre su intención de voto”

En su primer comunicado, la Organización de Estados Americanos, organismo que avalo en su informe, la supuesta tesis de irregularidades en el proceso electoral de hace un año, y que luego se demostró que no eran ciertas, reconoció “la actitud cívica del  pueblo boliviano por la jornada de este domingo  al acudir masiva y pacíficamente a ejercer su derecho al voto a  pesar de la pandemia”. La OEA pidió paciencia  a la población y anunció “que los próximos días serán cruciales para Bolivia”.

Hemos soportado tantas amenazas, tanta gente encarcelada y amedrentada por razone políticas y exilados. Quiero rendir homenaje al pueblo boliviano que no cayó en tantas provocaciones”, declaró el ex presidente Evo Morales después de la jornada de este domingo.

MILITARIZACION Y RESTRICIONES

Si bien los observadores internacionales y actores políticos coinciden en calificar la jornada electoral como ejemplar, varias ciudades permanecieron militarizadas. En un comunicado el Ministerio del Gobierno anuncio la ampliación de las restricciones a la población por 48 horas, a fin de  “controlar a los violentos” refiriéndose claramente a los seguidores del MAS.

Otra denuncia reiterada fueron las irregularidades en el padrón electoral de las y los bolivianos que votaron en el exterior. De los 340 mil bolivianos con derecho al voto, aparecieron en el padrón solo 300 mil. En  el caso de Venezuela, desde donde se ha denunciado el golpe de estado en Bolivia,  dos mil bolivianos residentes en el país, fueron ubicados en el tarjetón electoral de Colombia, violentándose su derecho al voto.

Una cadena de aplazamientos de la jornada electoral precedieron esta histórica jornada:

El 24 de noviembre 2019, el gobierno de facto convoca a elecciones generales para el 3 de mayo de 2020, proceso para el que desde un inicio figura como favorito el candidato a la presidencia de Bolivia por el MAS, Luis Arce.

21 de marzo 2020, el nuevo Tribunal Supremo Electoral (TSE) aplaza las votaciones para el 6 de septiembre, justificando el cambio de fecha con la compleja situación sanitaria debido a la pandemia de la Covid-19.

-23 de julio 2020, el TSE vuelve a aplazar los comicios para el 18 de octubre, otra vez amparados por la pandemia del nuevo coronavirus.

1 de agosto 2020, organizaciones sindicales, sociales, campesinas e indígenas salen a las calles a denunciar que el aplazamiento solo busca dejar al MAS fuera de la carrera electoral, y exigir sea respetado el calendario de los comicios generales.

-13 agosto 2020, la presidenta inconstitucional Jeanine Áñez firma la ley que ratifica al 18 de octubre día de las elecciones generales, con segunda vuelta, si es necesario, el 29 de noviembre

A pesar de los resultados y el reconocimiento del gobierno de facto del triunfo del MAS, las organizaciones sociales alertaron que no bajaran la guardia hasta que se anuncien los resultados oficiales. La convulsión social de octubre y noviembre dejó más de 30 muertos y 800 heridos. Organizaciones internacionales denunciaron al gobierno de facto por reiteradas violaciones a los derechos humanos, masacres y  patrocinio de grupos paramilitares.

Anahí Arizmendi