China multilateralismo
China convoca al multilateralismo para una nueva era económica
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«El mundo no volverá a ser lo que fue en el pasado»; así comenzó Xi Jinping, presidente de China, su participación en el Foro virtual de Davos el pasado lunes, con un discurso enfocado en las posibilidades de la economía mundial post-pandemia y la geopolítica global con la llegada de Joe Biden a la presidencia de EE.UU.

«Las prácticas nos han enseñado una y otra vez que están al fracaso aquellos que busquen beneficio propio a expensas de los vecinos, que actúen por cuenta propia y que caigan en aislamiento arrogante», dijo durante el discurso.

El líder del país con la única economía que siguió en ascenso durante la pandemia por COVID-19, contempla seguir el curso del socialismo moderno y para ello debe impulsar la economía mundial. «Estamos convencidos de que la primavera llegará después del gélido invierno y el albor iluminará el cielo tras una noche oscura. La humanidad está destinada a vencer el virus y renacer con mayor fortaleza de la pugna contra esta calamidad», explicó.

China creció 6,5% en el último trimestre de 2020. En ese contexto, el líder de la nación asiática recalcó, «en China hemos conseguido erradicar la extrema pobreza y estamos siguiendo el camino hacia un país socialista moderno. Ahora desempeñaremos un papel más activo para fomentar una globalización económica mundial que sea más abierta, inclusiva, equilibrada y beneficiosa para todos», dijo.

En ese contexto convocó esfuerzos para defender el multilateralismo, diciendo que los problemas globales deben resolverse mediante la acción, la respuesta y la cooperación global, «abogamos por la competencia justa y equitativa como una carrera en que todos corren por la excelencia y no como una lucha de gladiadores en que unos matan a otros para sobrevivir», dijo

«Debemos dejar de lado los prejuicios, la arrogancia y el odio. Algunos países tienen que dejar de imponer sus sistemas sociales y culturales», dijo Xi, unos días después de la toma de posesión de Joe Biden, como presidente de Estados Unidos y de que China anunciara que su PIB creció 2,3% en 2020.

Aseguró que ningún país, por más potente que sea puede resolver sus problemas económicos, por sí solo. «Ninguno de los problemas globales se puede resolver por un país de forma individual, y la única solución radica en la acción global, la respuesta global y la cooperación global».

La Guerra Fría y la confrontación

Por primera vez, el presidente de la segunda economía mundial ha hablado de la nueva Guerra Fría entre China y Estados Unidos, haciendo referencia a la tecnología y sin mencionar a los actores principales. «Una nueva Guerra Fría, intimidando a los otros, causando un problema en los suministros y provocando aislamiento, sólo llevará al mundo a la confrontación».

«Aquellos que crean pequeños círculos excluyentes, provocan la supuesta nueva guerra fría, excluyen, amenazan o intimidan a los demás, e incluso acuden arbitrariamente al desacoplamiento, al corte de suministros y a las sanciones en aras de separación y aislamiento artificiales, solo traen al mundo la división y la confrontación».

Asimismo aseguró que las relaciones entre distintos países deben ser coordinadas y reguladas a través de los sistemas y las reglas vigentes, «en vez de quedar a merced de la voluntad de aquellos que tengan el brazo más musculoso o el piño más grande. Nos oponemos al atropello a los débiles por los poderosos, y practicar el unilateralismo con el disfraz del multilateralismo».

Aunque todavía no se conocen las acciones que tomará EE.UU. con China en el ámbito comercial, el gigante asiático lleva la delantera desde el punto de vista económico. Según un artículo del Wall Street Journal, China superó en 2020 a EEUU como principal destino mundial de inversión extranjera directa, las inversiones de empresas extranjeras en EE.UU. cayeron 49% el año pasado, mientras que para China las inversiones directas de empresas extranjeras aumentaron un 4%.

Narkys Blanco