Conozca las economías
Economías "made in usa"

Las condiciones en que quedarán las economías del continente tras la pandemia por coronavirus, pone de relieve una preocupación de los gobiernos, organizaciones e individualidades, que lleva a repensar las formas de sustento de los países y sus industrias, sobre todo la de aquellas naciones que dependen de manera directa o indirecta de otras entidades; es el caso de las economías que dependen de Estados Unidos (EEUU) y otras organizaciones que, en momento de coyunturas como la actual, ponen a tambalear la estabilidad económica de las naciones.

Donald Trump, es un actor determinante en este momento en la región, por su política distante con los países vecinos, extender esa distancia y aniquilar la ideología socialista, ha sido su preocupación primordial desde que llegó a la presidencia. Incrementar la presencia militar en la región, imponer nuevos gobiernos y tratar de doblegar toda fuerza política que le adverse ha sido su estrategia.

El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), que desde 2014 analiza los fenómenos políticos, sociales y económicos de América Latina y el Caribe, publicó un informe denominado: La era Trump y la «Dependencia en América Latina: una aproximación», Se trata del inicio de una vasta tarea de sistematización de datos cuantitativos y cualitativos que pueden ayudar a visualizar el modo en que se materializa la presencia de los intereses del gobierno y el sector privado de EE.UU en la región, a través de ejemplos concretos», reza el texto inicial.

Los países de la región pagan con sus territorios las deudas de los «financiamientos»

Países y economías made in usa

La política económica norteamericana afecta principalmente a países que dependen de la inyección de dólares estadounidenses, es el caso de: Honduras, El Salvador, Guatemala, Colombia y México, nación cuyo porcentaje de exportaciones a EEUU entre 2010 y 2018 fue de 79%, con la llegada de Trump, esto se redujo a 57%. Mientras que la inversión la Inversión Extranjera Directa (IED) de EEUU al país azteca era de 114.877 millones de dólares en el mismo período y se centraba en infraestructura, manufactura, bebidas, tabaco, química y servicios.

En contraste, entre 2016 y 2019 la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) empieza a tener una fuerte presencia en este país, y es la que más recursos destinó a México a través de subagencias como Conflicto y asistencia humanitaria y el Buró de América latina y el Caribe. Además La Fundación Nacional para la Democracia (NED), financia a 16 organismos con proyectos basados en renovación partidos políticos, preparación de liderazgo político.

En el caso de Guatemala, 30% de sus exportaciones e importaciones son con EEUU. Las exportaciones son de origen agrícola, indumentaria y mineral como oro y plata, mientras que las importaciones son petróleo y maquinaria, entre otros, lo que hace que Guatemala se mantenga en condiciones históricas de dependencia y con un patrón primario exportador y maquilador. En este país 71% de la asistencia económica viene de la USAID y NED concentra todos sus proyectos en el área gubernamental.

Minería: principal negocio de EEUU en la región centroamericana

En El Salvador existen más de 200 empresas estadounidenses, es decir su territorio está destinado a las franquicias de las empresas norteamericanas. La Corporación de Inversión Privada en el Extranjero (OPIC) requiere la aprobación del gobierno en cada solicitud de proyecto, y en diciembre de 2017, anunció su iniciativa del Triángulo del Norte para apalancar mil millones de dólares en inversión privada en este país centoamericano, así como en Guatemala y Honduras durante los próximos dos años.

En Colombia, las importaciones para 2016 fueron de 19.328 millones y en 2018 alcanzaron los 22.121 millones, lo que representan el 41% y 33% respectivamente, en este mismo período las exportaciones fueron de 7.467 millones y 7.737 millones respectivamente, entre ellas destacan al igual que en centro américa la minería y las manufacturas. En este país el 22% del total de la inversión extranjera proviene de EEUU, su mayor inversor.

En lo que respecta a Honduras, para 2018 36.7% del total de las importaciones provenía de EEUU, cuyas políticas se enfocan en fortalecer la «gobernabilidad democrática», lo que garantiza su control sobre la región, haciendo énfasis en «proteger» los derechos humanos, el Estado de derecho, la seguridad y las reformas económicas para promover el libre mercado. La NED financia 13 organismos de Derechos Humanos y la USAID es quien finan ONGs bajo subagencias, entre ellas el Buró para América Latina y el Caribe responsable de promover reformas judiciales y políticas junto a empresas como Chemonics, el Consejo Nacional Anticorrupción, entre otras.

Al otro extremo de esta realidad están los países que no dependen económicamente de EEUU y que son separados por una línea ideológica infranqueable, nos referimos a: Venezuela, Nicaragua y Cuba. Los lazos de estos países con potencias como China, Rusia e Irán profundizan esa distancia. Estas naciones ni siquiera son referenciadas en este informe de la Celag, «porque plantean procesos políticos y económicos en permanente tensión con EEUU. Eso no significa que no existan vínculos (inversiones y relaciones comerciales, intercambio político, asistencia para el desarrollo)», reza íntegro el texto y aclara que «el escenario en el que se desarrollan esas relaciones, es el de guerra híbrida permanente y no cabe analizar las mismas categorías insinuando la existencia de una -normalidad-.»

Emily Caro