Coronavirus, una pandemia y dos modelos políticos
Coronavirus, una pandemia y dos modelos políticos

En tiempos de pandemia las prioridades suelen cambiar. Lo que se espera es que las instancias de decisión en el planeta, como gobiernos e industrias prioricen la vida. No obstante, Lo ocurrido en torno a la mayor epidemia en el mundo contemporáneo, ha sorprendido a la humanidad.

Los mitos en torno a gobiernos calificados como «comunistas» o «socialistas» y su satanización por enfrentarse a las formas neoliberales en que gobiernan la mayoría de los líderes del planeta, se cae a pedazos. En el otro extremo, el ideal de estado de bienestar de los países llamados del primer mundo por sus robustas economías, en este momento se decanta, al enfrentar crisis sanitarias jamás imaginadas, consecuencia de medidas tardías y de un elemento común: la privatización de la salud.

En este trabajo Hinterlaces.net muestra una fotografía social y política de las tragedias tras el COVID-19 y de sucesos, que lejos de enfrentar la pandemia, la acentúan.

Robo de mascarillas, la piratería moderna

En medio de la crisis sanitaria las mascarillas se han convertido en un bien preciado, sin embargo la compañía estadounidense 3M (una de las que más produce material médico en el mundo) difundió que el presidente Donald Trump, le prohibió la exportación a Canadá y América Latina de mascarillas o respiradores N95.

Coronavirus, una pandemia y dos modelos políticos
Coronavirus, una pandemia y dos modelos políticos

El gobernador francés, Renaud Muselier, denunció que Estados Unidos (EEUU) se apropió de una compra de 60 millones de mascarillas chinas que irían a Francia y en la pista del aeropuerto la nave cambió de destino para desviar el material médico al país norteamericano. En marzo pasado el país norteamericano compró un lote de mascarillas a una empresa italiana, con lo que dejó al país más afectado por el virus sin 500 mil mascarillas.

El pasado 04 de abril las autoridades sanitarias alemanas también denunciaron la llamada «piratería moderna» de EEUU, por apropiarse de 200.000 mascarillas que estaban destinadas para la Policía de Berlín, las mismas fueron “confiscadas” en Bangkok. “Consideramos que esto es un acto de piratería moderna”, señaló el senador del Interior del Estado de Berlín, Andreas Geisel.

En Francia, el presidente Emmanuel Macron, emitió un decreto para la incautación de todos los equipos médicos y de salud que se producen en el país para su distribución al personal médico. Con este decreto incautó 4 millones de mascarillas que habían salido desde Suecia a Italia y España.

Los fracasos gubernamentales más notorios de la pandemia

Una de las principales causas de la alta cifra de contagios y muertes por coronavirus en el mundo (que ya suma más de 2 millones de contagios y más de 120 mil muertes) se debe a la ligereza de los gobiernos para aplicar las medidas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), España, Italia y EEUU son el ejemplo más lamentable de esta realidad.

Reino Unido y la aplicación del método de rebaño (continuar con la rutina normal y esperar que las personas desarrollen defensas naturales contra el virus) anunciado por Boris Johnson fue una de las medidas más criticadas, él mismo hoy es parte de las cifras de infectados.

España y su política de #QuédateEnCasa deja en estado de vulnerabilidad a más de 40 mil personas en situación de calle. Eso sin mencionar que ya comienzan a relajar la cuarentena para trabajos no esenciales, lo cual ha levantado críticas en el mundo entero, pues la nación europea ha tenido problemas para evitar la cantidad de contagios.

En la región americana los presidentes de Ecuador, Chile y Brasil compiten por el primer lugar en medidas absurdas, el ecuatoriano Lenin Moreno desde las Islas Galápagos, donde cumplía su cuarentena particular, dejó morir a sus conciudadanos en las calles al punto de que los cuerpos se acumulaban en las casas y eran quemados en las calles de Guayaquil.

Jair Bolsonaro, uno de los presidentes más polémicos por su osadía en el verbo, calificó inicialmente el COVID-19 como una simple gripe y luego bromeó diciendo que los brasileños podían nadar en las alcantarillas sin que nada les pasara. Hoy Brasil es el segundo país del continente en casos positivos de coronavirus. El secretario nacional de Vigilancia del Ministerio de Salud de Brasil, Wanderson de Oliveira renunció al cargo por serias diferencias con el manejo del mandatario respecto al virus.

El presidente de Colombia, Iván Duque, también destaca entre los que más dificulta el manejo de la pandemia, al punto de enfrentarse con los alcaldes que sí tomaban medidas para evitar la propagación del virus. El mandatario se negó a recibir la donación de un equipo ofrecido por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, que permitiría profundizar la acción de despistaje del virus. Colombia es señalada actualmente por ocultar las cifras reales del impacto del virus en su población.

En Perú el presidente Martín Vizcarra, los permisos de circulación social están divididos por género, la medida ha generado la detención de más de 40 mil mujeres que salieron a buscar alimento para sus hijos.

La delantera en medidas neoliberales la llevan Chile y EEUU. El presidente Sebastián Piñera y su ministro de Salud, Jaime Mañalich afirman que no es recomendable que las poblaciones pobres hagan cuarentena porque «son más susceptibles a la violencia intrafamiliar y a generar traumas mentales». En este país además el vocero de salud, cuenta a los muertos por coronavirus en la cifra de pacientes recuperados «porque ya no son elementos contagiantes».

Por su parte EEUU repuntó en los casos destronando a Italia en el número de contagiados y es el país que más ha registrado muertes en un día por coronavirus, la mayoría de las víctimas mortales son afroamericanos y a la fecha de publicación de este trabajo periodístico, cuentan aproximadamente 600 mil contagios y 26 mil muertes. Las calles de Nueva York ya no son símbolo del capitalismo, se convierten a diario en fosas comunes para víctimas anónimas de la pandemia.

La otra cara de la moneda

En este continente destaca la acción preventiva de Venezuela, que asumió de manera radical el aislamiento social voluntario ante los primeros casos, como medida para prevenir el contagio y la propagación del virus. El país se ha mantenido en la vanguardia con el porcentaje más alto de pacientes recuperados y número de pruebas por millón de habitantes en América Latina.

Cuba no se detiene en el envío de médicos para combatir los efectos de la pandemia en el mundo, hasta el momento 20 nuevas brigadas médicas cubanas se desplazan a países de todo el planeta.

Bloqueo, la otra epidemia 

El COVID-19 también ha dejado en evidencia el interés de EEUU en atacar a países como Irán, Venezuela y Cuba, países que además del coronavirus deben enfrentar el bloqueo unilateral del gobierno estadounidense, que impide la adquisición de material médico indispensable para enfrentar el COVID-19, así como alimentos, insumos para la producción, entre otros.

Además del bloqueo económico y financiero, el actual vocero de la Casa Blanca estableció un bloqueo marítimo contra Venezuela, que fue señalado por países y organismos internacionales, que van desde la organización de Naciones Unidas, El Vaticano, entre otras, que exigen el cese en las sanciones en este momento tan sensible para la humanidad.

Xenofobia, un infeccioso virus sin cura

Una mujer venezolana, embarazada fue desalojada con electricidad, aplicada por los cuerpos policiales en plena pandemia. La situación de los migrantes en el mundo refleja una especial vulnerabilidad, ante políticas xenófobas de diferentes gobiernos.Un caso emblemático es el de los venezolanos que han tenido que regresar (incluso a pie) a su país producto del maltrato del que han sido víctimas en naciones como Perú, Ecuador y Colombia.

Más de 6.300 personas han sido expulsadas de EEUU hacia México en la zona fronteriza, tras la aprobación de poderes de emergencia para frenar la propagación del coronavirus.

La siguiente declaración no es parte del guión de una película. Ocurrió en Francia: «¿No deberíamos estar haciendo este estudio (de posibles vacunas) en África, donde no hay máscaras, ni tratamientos, ni reanimación?», dijo Jean-Paul Mira, jefe de cuidados intensivos del hospital Cochin en París.

Abierta la caja de pandora, la humanidad ya está convencida de que una vez culminen las cuarentenas, el mundo será muy diferente al que conoce. Este panorama asoma pistas sobre el debate acerca del rumbo que definirán los modelos políticos en adelante, para preservar la especie humana.

Emily Caro