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En cifras: pandemia y cuarentena afectan especialmente a las mujeres

Según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las medidas de emergencia necesarias para luchar contra el COVID-19, aumentan la carga de las mujeres y precarizan sus vidas por la falta de ingresos e incrementan el trabajo doméstico. El cuidado de niños, ancianos y enfermos aumenta, y las cifras de violencia de género se han triplicado durante el confinamiento. De esta manera la pandemia afecta de manera diferenciada a las mujeres.

«Esta crisis ha agudizado las desigualdades y las crisis sistémicas previas y tiene impactos significativos en las trabajadoras del hogar en particular”, destaca un informe de la ONU. Por su parte el Director de la OIT para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro, indica que “la crisis (por coronavirus) ha exacerbado las vulnerabilidades y las desigualdades existentes”. 

Multiplicación de cuidados en el hogar.

La explotación de la fuerza de trabajo de las mujeres es otro agravante, sometidas a una “triple jornada”, que define a las actividades diarias que una mujer se ve obligada a cumplir por el sólo hecho de ser mujer. La primera se refiere a la jornada laboral para generar ingresos económicos, la segunda incluye todas las tareas del hogar no remuneradas y la tercera se basa en el cuidado de las niñas y niños, ancianos, enfermos, parejas y demás personas vulnerables de su entorno familiar. 

A esto se suman las tareas escolares, que se asumen desde la casa en un proceso de enseñanza a distancia que han emprendido la mayoría de países, muchos de manera digital. El confinamiento aumenta la presión, pues los niños deben permanecer en sus hogares y ello conlleva más dedicación y más horas de trabajo doméstico.

Según una investigación realizada por el  Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, «las mujeres se ocupan en mayor medida del trabajo doméstico: cocina (56% contra 30% de los varones), tareas de limpieza (53% versus 27%), lavado de ropa (53% contra 22%) y cuidado de los hijos (51% versus 18%). A esto se suma una mayor preocupación por la suma de responsabilidades y la grave situación sanitaria. 31% aseguró sentirse agobiada por la cantidad de tareas que debe realizar en la casa, contra el 17% de los varones que tiene este problema.

“En América Latina y el Caribe, entre 11 y 18 millones de personas se dedican al trabajo doméstico remunerado. De ellas el 93% son mujeres. El trabajo doméstico supone entre el 14,3% y el 10,5% del empleo de las mujeres en la región”, reza por su parte el informe de de la OIT.

Crece el desempleo femenino

Respecto al desempleo la OIT, estima que el 70,4% de las trabajadoras domésticas en la región latinoamericana han sido afectadas por las medidas sanitarias que se aplican en todo el mundo para contener la pandemia. La disminución de la actividad económica incrementó el desempleo, la reducción de las posibilidades y los salarios.

Sobre el salario el informe agrega que “más del 77,5% operan en la informalidad, lo que significa que una parte importante de ellas trabaja en condiciones precarias y sin acceso a la protección social. Los ingresos de las mujeres empleadas en el servicio doméstico son además iguales o inferiores al 50% del promedio de todas las personas ocupadas”, registra la OIT en su informe.

Pobreza y violencia

Las mujeres también corren un mayor riesgo de perder sus medios de vida y su educación, en el caso de las que están en proceso de formación. Además, la tendencia existente indica que durante la crisis, hay un menor acceso a la salud sexual y reproductiva y un aumento de la violencia doméstica. 

Por otra parte, según el informe de la ONU, México registró un aumento del 60% de las denuncias de violencia y 40% de los feminicidios ocurre en los hogares. Los llamados de auxilio incrementaron en un 60% y en 30% los pedidos de asilo. En Colombia, según el Observatorio Colombiano de Mujeres, las llamadas por denuncias incrementaron en un 91%, en Chile este registro aumentó en un 70%  y en Argentina, solo en Buenos Aires, el primer día de cuarentena se recibieron 41 denuncias.

Las mujeres con discapacidad, las mujeres migrantes indocumentadas y las víctimas de la trata se enfrentan realidades aún más graves. Estos indicadores sólo ponen en relieve aún más, las denuncias que hace muchos años hacen los movimientos feministas y las organizaciones de mujeres.

Emily Caro