«El comandante (Hugo) Chávez fue realmente un líder cultural, no fue solamente un gran comunicador, porque un gran comunicador puede comunicar cualquier cosa, pero Chávez fue un líder cultural que reivindicó la diversidad cultural venezolana, que tuvo la capacidad de mostrase como exponente de una Venezuela rural con todas las características que tiene el campo, el llano venezolano pero además que puso a la gente a leer desde Chomsky hasta Galeano», aseguró este domingo el ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas, durante la transmisión del programa Análisis Situacional.

Entrevistado por el sociólogo y comunicador Oscar Schémel, Villegas argumentó esta idea al afirmar que el presidente Chávez reconocía en la sociedad venezolana una diversidad a la que tomaba en cuenta. Villegas, que también es periodista, hizo este planteamiento consultado acerca de las cualidades comunicacionales del líder del chavismo, «me doy cuenta que la comunicación es apenas una parte de la cultura y el comandante Chávez fue realmente un líder cultural», dijo.

No obstante, destacó los aportes que el mandatario hizo desde el punto de vista comunicacional, «Chávez se hizo con el Aló Presidente, que más que un programa de televisión era una visita dispensada a los hogares de Venezuela», desde donde consideró, tocó temas que eran soslayados por la sociedad y despreciados por la clase política del país.

Destacó las orientaciones del dirigente revolucionario para la creación de un sistema de comunicación que incluyera el componente popular y el hito que marcó su presencia en las redes sociales, «Chávez dictó cátedra de manejo de redes sociales, además fue pionero de las cuentas Twitter para hacer anuncios políticos», recalcó.

El 5 de marzo y el deber de informar

Villegas fue el último ministro de Comunicación designado por Hugo Chávez, luego de la victoria electoral del 7 de octubre de 2012. Recordó una charla con el presidente luego de su reelección, en la que consideró importante reflexionar sobre ese logro, aún sin estar al 100% de sus capacidades, por estar en pleno proceso en la búsqueda por recuperar su salud.

Recordó lo difícil de su labor, al tener que asumir la comunicación a los venezolanos sobre los avances y retrocesos en materia de salud del Presidente, «jamás nos paseamos por el escenario de una desaparición física del Comandante Chávez. Toda la energía, todos los preparativos eran apostando a su recuperación», destacó.

El ministro de Cultura repasó que el 4 de marzo debió leer un comunicado en el que se confirmaba un agravamiento del cuadro de salud del presidente Chávez. «Tuve una asamblea de trabajadores del Ministerio de Comunicación al día siguiente, es decir, el 5 de marzo donde ya les ponía en alerta de la posibilidad que se presentara un escenario fatal porque era nuestra responsabilidad gerenciar comunicacionalmente un escenario de ese tipo, en ese momento no escuche las llamadas de Elías Jaua en ese entonces canciller, cuando logro comunicarme con él me dice, “Ernesto vente que tienes que leer un comunicado en el Hospital Militar”».

Narró que al llegar al centro de salud, el entonces vicepresidente de la República, Nicolás Maduro, le dio la noticia del fallecimiento de Chávez y la instrucción de preparar una cadena de radio y televisión para informar al país.

«Cuando Nicolás Maduro al frente de ese conjunto de dirigentes que ahí estábamos anuncia que iba a ir al aire, teníamos, lo que llaman una rueda de pescado enfrente, es decir; camarógrafos, médicos, soldados, asistentes, era una multitud rodeándonos y él les anticipa les dice algo palabras más palabras menos, ‘tienen que estar preparados para la noticia más dura’ pero quienes estaban allí no procesaron; cuando Nicolás Maduro hace toda la introducción y termina diciendo lo que acaba de ocurrir a las 4:25 minutos, la desaparición física del Comandante, aquello fue como una bomba que se lanzó en el Hospital Militar en la planta baja y la onda expansiva de esa bomba se notó en esa rueda que estaba frente a nosotros como que hubiera habido una explosión, los camarógrafos, los médicos, los soldados, todos a llorar al unísono», contó.

Finalmente Villegas reflexionó acerca del privilegio de haber cruzado con un personaje de la talla de Hugo Chávez y como aprendizaje, reiteró que no es apropiado dejar todo en manos de un líder, por más fuerte que sea. Reconoció que ejecutar las acciones para concretar un golpe de timón, es una de las tareas pendientes del chavismo para con su líder.

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