"Gobierno y oposición se dieron contra el muro de la realidad"

Durante las megaelecciones del pasado 21 de noviembre el gobierno y la oposición se dieron contra el muro de la realidad. «El gobierno, aislado, preso de sus errores macroeconómicos y presionado por intereses internos tuvo que aceptar que había que flexibilizar la economía, reconocer la propiedad y negociar con viejos y nuevos agentes», así lo aseguró Damian Alifa, director de la Sala Situacional de Hinterlaces.

Destacó que los resultados electores son una fotografía y no la película completa. «Esta es una elección en medio de un país que se está reconfigurando a pasos sumamente acelerados y que no hemos tenido el tiempo y la investigación necesaria para tomarle el pulso a estos cambios.La política frecuentemente va a la zaga de la sociedad», dijo.

Explicó, que desde hace al menos tres años el país está dando un giro. Lo que algunos llaman el «colapso del modelo rentístico» y otros la «nueva crisis del modelo de desarrollo» apunta a cambios sustanciales en la vida nacional.

Refirió que hasta los momentos la polarización había permitido a la clase política surfear estás realidades. El gobierno había vendido a sus partidarios una fórmula mágica para «salir de la crisis» y la oposición había dicho tener una fórmula mágica para salir del gobierno.

Afila consideró que el retorno de la Mesa de la Unidad (MUD) a la vía electoral es el reconocimiento de facto de una realidad. «No hay atajos posibles, ni cuartelazos, ni invasiones, ni siquiera protestas masivas pueden sacar al gobierno. Aún en condiciones asimétricas, se debe dar la batalla electoral. El chavismo cambió su discurso de reforzamiento a sus bases, el todos juntos de sus últimas campañas, su discurso de resistencia antimperialista por el de Venezuela tiene con qué, que buscaba persuadir, incorporar sus nuevas narrativas», dijo.

Uno por uno

Respecto a los condidatos dijo que Lacava, José Alejandro Terán y Georgette Topalían son las candidaturas que desde el chavismo están leyendo mejor los cambios que están operando en el país ya que hicieron campañas persuasivas, abiertas con mensajes hacia sus no adeptos.

«El resultado en términos de participación le recuerda al chavismo lo que ya todos sabemos: cada día el desgaste es más grande, cada día su base dura merma. Pueden gobernar en minoría por algún tiempo más, pero la tendencia es amenazadora del estatus».

Por su parte, la oposición hizo una campaña muy tradicional. Básicamente buscando capitalizar el descontento. La MUD no tuvo un mensaje claro sobre: 1) ¿Por qué antes no había que votar y ahora sí? 2) ¿Qué harían frente a los protectores? 3) ¿Para qué ganar la gobernaciones?

La Alianza Democrática basó demasiado su campaña en figuras. Pero siguen sin tener una respuesta sólida ante los ataques que los estigmatizan como «oposición controlada» u «oposición complaciente».

Por último, dijo que en estas elecciones hubo una enorme cantidad de «terceras fuerzas» con resultados bastante positivos como el de Ecarri y otras hay que evaluar con lupa. Creo que son candidaturas con narrativas nuevas que perdiendo ganan, porque dejan una brecha abierta.

La abstención

El sociólogo dijo que la abstención se debe a muchas cosas. «Una de ellas es la migración, aunque difícil de calcular, se puede estimar que es un factor que influye. La abstención militante, creo que cada día más pequeña, pero está presente. Ahora bien, en general ganó la apatía».

Refirió que en el momento climax de la crisis económica, el país esperaba que una solución política cambiara su vida. Los chavistas esperaban que el gobierno tomara alguna medida, los opositores que se lograra una ruta para salir del gobierno. Todas las expectativas estaban en la política.

«Hoy esto ha cambiado, siento que hay una Venezuela dentro de la burbujas urbanas, comerciales y de servicio, de las que se benefician diferentes estratos, que gracias a la dolarización de facto, a emprendimientos ha encontrado soluciones personales para paliar la situación».

Destacó que Venezuela empieza a tener una gran apatía por la política. Ha encontrado mecanismos más eficientes para resolver sus problemas. Se refugia en su vida familiar y privada, intenta beneficiarse y aprovechar oportunidades.

Acotó que la Venezuela olvidada por los políticos, también se ha olvidado un poco de la política. Está sumergida en su sobrevivencia cotidiana y ya no quieren que los estafen con planes faraónicos, con propuestas irrealizables, con aburridos discursos.

«Esas dos Venezuelas, las del emprendimiento, la del rebusque y la Venezuela olvidada, constituyen la base electoral determinante para el país y en buena medida hoy no salieron a votar», dijo.

Finalmente dijo que en las encuestas de opinión cuando se pregunta la intención de voto, la mayoría de los que responden que están totalmente seguros de que Irán a votar son personas de la tercera edad. «El elector activo venezolano está envejeciendo, mientras aguas abajo gana terreno la apatíaNuestra clase política está obligada a transformarse. Lo hará lentamente, pero lo hará. La gente no volverá a la política, si los políticos no nacen de dentro de la vida cotidiana de la gente. La única forma de cambiar la tendencia, es cambiar la manera de hacer política».

Prensa Hinterlaces