La posibilidad de que la Corte Internacional de Justicia se pronuncie este 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, en desconocimiento del Acuerdo de Ginebra, es interpretada por juristas y analistas políticos como una provocación al gobierno venezolano.

Desde La Comisión Especial para la Defensa del Territorio de la Guayana Esequiba y la Soberanía Territorial de la Asamblea Nacional, sostienen que Venezuela no acepta laudos ni tratados viciados de nulidad, razón por la que el gobierno de Venezuela mantiene una política clara de Estado, que se establece en la Constitución de la República.

Presiones en Naciones Unidas

En opinión del  Presidente de la Comisión, el diputado Hermann  Escarrá, el Acuerdo de Ginebra de 1966 es el único instrumento jurídico válido para dirimir la controversia territorial y alcanzar amistosamente un arreglo práctico y satisfactorio. El jurista calificó de “barbarie e inmoralidad jurídica”  el pretender someter el tema a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

El acuerdo suscrito en  Suiza el 17 de febrero de 1966  entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Venezuela y la Guayana Británica, denominado Acuerdo de Ginebra, establece que Gran Bretaña acepta que existe una controversia limítrofe territorial y reconoce la reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba.  Al lograr su independencia Guyana pasó a formar parte del Acuerdo.

La CIJ citó para el 8 de marzo de este año a la República Cooperativa de Guyana para que presente las pruebas por las que considera que El Esequibo es su territorio, asumiendo por la vía de los hechos una jurisdicción y competencia que no le ha sido reconocida por el estado venezolano.  Con este acto, la Corte pretende obligar a Venezuela a  presentar una contramemoria el 8 de marzo de 2023.

En opinión del Vicepresidente de la Comisión Especial, Comandante William Fariñas el anunció de la corte es una provocación contra la mujer venezolana y el pueblo, que ha dejado su sangre en nombre de la independencia de Venezuela y la defensa de su territorio.

Fariñas coloca el acento en los enormes recursos minerales y sobretodo hídricos que se encuentran en nuestra Guayana Esequiba, que la hacen un territorio apetecible para los intereses imperiales y compañías petroleras como la Exxon Movil, que pretende hacerse de nuestro petróleo.

“La próximas guerras en el mundo serán por agua. La Guayana Esequiba no sólo tiene innumerables e importantes ríos, sino fuentes subterráneas de gran valor estratégico”.

La ONU confirmó recientemente que existen aproximadamente 300 zonas en el mundo en las que se presagia un conflicto a causa del agua en 2025.

Una revisión de las concesiones aprobadas y en funcionamiento en el Esequibo  del 2007 al 2012 ofrecen un claro panorama de los intereses trasnacionales que operan contra Venezuela en este proceso de reclamación.

Entre  las concesiones recientes otorgadas  por la República Cooperativa de Guyana en el Territorio Esequibo con el apoyo del gobierno británico se encuentran:  1-Explotación de oro y diamantes (2007) oorgadaa a las compañías  Guyana Frontier Mining Corporation , Mulgravian Ventures Ltd, Aranka Gold, Guyana Goldfieds  de Cánada, 2-Exploración de uranio (2007) a la U308 Corporation de Canadá, 3-Exploración petrolera (2008) en la Costa  frente al Territorio Esequibo y prolongación del Estado Delta Amacuro a la Exxon-Mobil  de EE.UU.,  4-Exploración y explotación de coltán (2009) a la REE International de EE.UU., 5-Construcción del puente sobre río Takutu (2009) a una empresa de Brasil ,6-Exploración y explotación de manganeso (2010) a la Reunion Manganese Incorporated de Canadá, 7-Explotación petrolera (2011) a Canacol Energy Ltd. de Canadá  y Colombia, 8-Interconexión vial Boa Vista-Georgetown (2011) a empresas de Brasil  y Guyana, 9- Exploración petrolera (2012) Costa afuera frente al Territorio Esequibo y prolongación del Estado Delta Amacuro a la Anadarko Petroleum de EE.UU. (Fuentes: Unidad Especial de Guyana del MPPRE de Venezuela, Caracas 2011)

Lo anterior refleja claramente el interés de países hegemónicos y con peso en Naciones Unidas en su respaldo a Guyana a fin de que la  CIJ se pronuncie sobre la validez o invalidez del laudo (sentencia) Arbitral de París  de 1899, que definió la frontera del territorio Esequibo con la entonces Guayana británica y que Venezuela considero nulo e irrito, luego de que el testamento de uno de los miembros del tribunal de arbitraje en Suiza revelara que la sentencia habría sido arreglada en beneficio de los británicos.

En diciembre del 2017 la ONU remitió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la controversia fronteriza entre ambos países, ante “el fracaso de las partes en alcanzar un acuerdo” y convoco para Marzo a Guyana a presentar sus argumentos.

El movimiento de mujeres venezolano coincide en que la fecha es una provocación al sector de la población más afectado por las medidas coercitivas y que además ha jugado un papel histórico en defensa de la soberanía nacional. Como parte de las acciones impulsadas conjuntamente con la Comisión especial de la Asamblea Nacional, se conformó la batería de mujeres Juana Ramírez la Avanzadora en defensa del Esequibo, la primera de varias expresiones de los movimientos sociales venezolanos en defensa del territorio.

La Comisión Especial para la Defensa del Territorio de la Guayana Esequiba y la Soberanía Territorial de la Asamblea nacional entregó a la directiva del poder legislativo 100 propuestas y recomendaciones para enfrentar la controversia territorial. Este año en el marco de la conmemoración de los 56 años de la firma del Acuerdo de Ginebra, la Cámara en pleno y por unanimidad expresó su firme respaldo a las acciones que desarrolla el Ejecutivo Nacional para la defensa de los derechos soberanos de la República sobre la Guayana Esequiba.

Anahí Arismendi