La cruzada del correismo por volver al palacio de Carondelet
La cruzada del correismo por volver al palacio de Carondelet

La pandemia por coronavirus, la crisis sanitaria global posterior y luego los confinamientos pusieron al mundo de cabeza, pero estos acontecimientos no detienen el reloj político. En Ecuador las elecciones presidenciales se celebran el 7 de febrero de 2021, aunque éste es uno de los países con más registros de contagios y muertes por el virus, los ciudadanos deben salir a votar para elegir un nuevo presidente y a los diputados que conformarán la cámara legislativa.

En la contienda electoral reaparece el nombre del expresidente Rafael Correa, quien entregó el mando de la nación al actual mandatario, Lenín Moreno, para luego lamentarlo. Hoy en el plano político, inicia el desfile de acusaciones, señalamientos y denuncias, como la relacionada con el caso Balda.

Fernando Balda es un político descarriado de Alianza País que luego se convirtió en un enemigo acérrimo del “correísmo”, al punto de señalar a Rafael Correa como responsable de un presunto secuestro del que fue víctima en el año 2012, en Colombia. Este delito, que prescribió en 2018, es utilizado como excusa para impedir la postulación de Correa como vicepresidente.

Mientras los medios hacen fiesta con Correa y la reapertura del caso por el que se le acusa, los partidos políticos de la derecha se alinean para boicotear cualquier indicio de correísmo en la nación para apagar la mínima posibilidad del regreso del expresidente y sellar las posibles ranuras por donde Correa y sus aliados puedan escabullirse y volver al Palacio de Carondelet.

Correa sigue sin ser candidato a vicepresidente (Foto archivo)

Las encuestas empezaron a asomar los primeros “posibles escenarios” políticos para 2021 desde el mes de mayo, cuando la encuestadora “Cedatos” hizo público lo que para ellos es un panorama político desolador: 81,4% de ecuatorianos es pesimista respecto al futuro, 14% cree en el Presidente (Lenin Moreno), 9% en la Asamblea Nacional y 90% de ecuatorianos está indeciso respecto a alguna candidatura presidencial, lo que deja en evidencia la poca fe de la ciudadanía en sus dirigentes. Con la ausencia de Rafael Correa, quien es amenazado con ser apresado si vuelve a su país, la orfandad de liderazgo político aumenta y se mezcla con una crisis integral y profunda: sanitaria, económica, fiscal, política y social.

Pero la crisis actual del Ecuador tiene su génesis en octubre de 2019 cuando el país entero era estremecido por estallidos sociales en contra de Lenín Moreno y la represión fue la respuesta del gobierno. Desde ese momento los ecuatorianos están preparados para votar cualquier alternativa contraria al actual presidente, a eso responden los números de la encuesta publicada en mayo, que además reveló que el nivel de aprobación de Moreno se reducía a 9% y su credibilidad estaba en 8%. 95% de los ecuatorianos desconfiaba de los políticos.

En peligro la fórmula Arauz – Correa

El 23 de agosto, fue el plazo final para que movimientos y partidos políticos realizaran sus elecciones primarias y definir sus opciones a la Presidencia de la República. De 20 binomios anunciados, uno contenía la propuesta de Correa como vicepresidente, pero no se le permitió aceptar la candidatura, porque el Consejo Nacional Electoral (CNE), no aceptó que fuese de forma virtual, pero tampoco concedió el uso de un poder otorgado a la hermana del expresidente, Pierina Correa, quien también es pre candidata a asambleísta nacional.

El organismo jamás entregó el formulario para la firma respectiva, sino que resolvió enviar el caso a la Corte Constitucional. La lista oficial de las duplas que cumplieron con los requisitos siguen estando sin el nombre de Rafael Correa y deja solo a Andrés Arauz, en el partido Centro Democrático (CD), la decisión además genera un vacío político que deberá ser llenado por los aliados del correísmo o deberá esperar por un cambio de último momento que permita la candidatura de Correa.

De lograr revertir la acción del Consejo Nacional Electoral, Rafael Correa formaría parte de la fórmula vicepresidencial de quien fue ministro durante su Gobierno, Andrés Arauz, para competir con la candidata del partido oficialista Alianza País, se trata de la asambleísta Ximena Peña y el exgobernador de Guayas, Guillermo Lasso que cuentan con el respaldo del actual presidente, esta sería la primera vez en el país que a un candidato lo toca enfrentarse con el partido que él mismo fundó.

Como ha sido una constante en el continente, Ecuador también tendrá entre los candidatos la representación de grupos religiosos, en esta oportunidad es cristiano Gerson Almeida, quien será el candidato de Ecuatoriano Unido, y Yaku Pérez, quien es actualmente prefecto de la población de Azuay, será el candidato del movimiento indígena Pachakutik.

Este escenario adverso para el correísmo, también deja un panorama nada alentador para los factores de la izquierda latinoamericana, al tiempo que enciende las alarmas de los militantes ecuatorianos, que saben que el precio de la continuidad política de Moreno significaría más represión y una extensión de la extrema derecha en el gobierno.

Emily Caro