Keith Mines, internacionalista y Director del Instituto de Paz de EE.UU.

Desde que Joe Biden llegó a la presidencia de Estados Unidos, ha cambiado el plan de intervención contra Venezuela y se espera que a finales del año se flexibilicen las medidas coercitivas unilaterales.

Así lo aseguró este domingo Keith Mines, internacionalista y Director del Instituto de Paz de EE.UU, durante el programa Análisis Situacional conducido por Oscar Schémel, presidente de Hinterlaces.

«La administración Biden ha cambiado porque la amenaza de una intervención no fue realista y ya dejo de ser parte del plan y eso va a cambiar el parámetro y abrirá una visión nueva, esperamos que sea de beneficio. Su administración está a favor de mejorar la relación, esperamos que para fin de año habrá oportunidades para mejorar la relación amable con Venezuela entre ellas la flexibilización de las medidas coercitivas», dijo.

Aseguró que la ruptura de relaciones entre Venezuela y EE.UU. es una tragedia y que es algo que daña a ambos países. «La llegada de Biden si ha cambiado mucho lo básico del país y lo que se quiere es detener un hemisferio democrático, eliminar la pobreza, estamos enfocados en eso, queremos el libre comercio. Estados Unidos no está tomando posición sobre modelos sociales, queremos ver un hemisferio progresista, que quiere trabajar en conjunto», dijo.

Consideró que en los próximos meses se puede dar una amplia oportunidad de flexibilizar las acciones contra Venezuela tras los resultados de negociación en México entre el gobierno y la oposición venezolana.

El diálogo debe responder al pueblo

Referente al proceso de diálogo que atraviesa Venezuela, expresó que éste debe dar respuesta a las aspiraciones del pueblo, «hay diferentes modelos de negociación los que llaman la atención y son los de Israel y Europa porque son quienes buscan una alta funcionalidad de su sector privado con el sector público para beneficiar al pueblo y en Estados Unidos aún estamos evaluando esos procesos. En Venezuela esa es la base del conflicto, el modelo socioeconómico reforzado por un modelo político y es a lo que debe dársele respuesta para beneficio de la población», dijo.

Celebró que memorándum de entendimiento que se firmó en México y aseguró que esto es lo que se buscaba desde que comenzaron las negociaciones.

«Es una etapa nueva del diálogo porque hasta ahora estábamos en un juego de todo o nada así estaban desde 2002 que cada lado quería eliminar al otro, y ahora estamos en una etapa donde ese ya no es el punto a seguir. Estamos en un lugar donde ambos lados entienden que cada uno puede existir con el otro. Además este proceso se da en primer lugar por el cansancio de ambos lados y del pueblo, la gente está saliendo del proceso político y ya no quiere participar, pero aún tiene valores democráticos, aún creen en la constitución y la votación como valor democrático», expresó.

El experto aseguró que la negociación en lo interior también es necesaria para ir adelantando acuerdos, ya que esta es una forma de que la gente se comunique con los factores de poder y se conozcan las necesidades particulares. «Sería bueno organizar un diálogo municipal y sería útil para que el pueblo exprese su voz y sean tomados en cuenta».

¿Fin de la doctrina Monroe?

Ante la posibilidad de que este culminando la era de intervencionismo de Estados Unidos, Mines, recordó que las intervenciones no han dado los resultados esperados.

«Pocas veces hemos intervenido como Panamá y Guatemala. Ahora vemos que no fue correcto y ahora estamos en una nueva etapa con el hemisferio, el modelo bélico no era realista, por eso en la administración de Biden se está buscando una salida a la crisis venezolana que incluye lo que pueda ofrecer Estados Unidos con apoyo humanitario y político. La salida de Guaidó debe ser parte de la negociación para acabar con la dualidad de poder y el manejo de recursos actuales», reiteró.

Por último y refiriéndose a las elecciones municipales que se llevarán a cabo en Venezuela en el mes de noviembre, dijo, «esperamos que el resultado de las elecciones pueda tener una parte importante de la fracción opositora que sea respetado».

Narkys Blanco