El discurso político venezolano, históricamente dominado por la retórica partidista, está siendo reescrito por una fuerza distinta: la organización popular. Mary Carmen Moreno Cardoso, Coordinadora Nacional del Movimiento Futuro, plantea que frente al asedio de los Estados Unidos, expresado en sanciones y medidas coercitivas unilaterales, la verdadera barrera de protección y avance de la nación es la capacidad de autogestión y vínculo comunitario.
Durante su participación en el programa Análisis Situacional, que transmite Globovisión con Oscar Schémel, presidente de Hinterlaces, destacó que los movimientos en Venezuela capitalizan la fuerza colectiva para enfrentar la guerra económica y psicosocial.
El vinculo comunitario
Moreno Cardoso identifica que la estrategia imperial no se limita a las finanzas, sino que libra una batalla en el terreno de la subjetividad y la mente. La intención es desmoralizar y atomizar la sociedad.
Frente a esta guerra psicosocial, la respuesta venezolana se encuentra en la comunidad. El Movimiento Futuro, al colocar a la comuna como su epicentro de acción, convierte la organización de base en un acto de resistencia.
«El nivel de vínculo y comunidad, somos gente que nos cuidamos, nos entreayudamos, esa es una barrera de protección superpotente,» afirma Moreno Cardoso.
Acciones cotidianas como «hacer comunidad» y «reconocerse como sujeto histórico» son presentadas como «actos de rebeldía» que contrarrestan la cultura de la muerte impuesta por el modelo capitalista. La salud mental es, por ende, un asunto político: al crear liderazgos empáticos y vínculos fuertes, la sociedad genera un escudo emocional contra la desesperanza.
Un salto productivo
El asedio estadounidense buscó anular el ingreso del país, golpeando directamente el salario y las condiciones de vida. Sin embargo, Moreno destaca que la respuesta estructural ha sido un salto cualitativo hacia la producción nacional.
La agenda ya no es la renta petrolera, sino el compromiso inamovible de levantar productivamente el país. Un ejemplo contundente es el sector alimentario: la industria nacional ha pasado de una dependencia casi total de la importación a un crecimiento significativo, evidenciado en la diversificación de marcas y productos hechos en casa.
Este esfuerzo productivo, anclado en la resistencia de la industria y los pequeños productores, se convierte en la forma más directa de superar las sanciones económicas.
La Comuna en el centro de poder
El Movimiento Futuro no solo moviliza, sino que también busca blindar jurídicamente el poder popular. Su participación en el espíritu constituyente impulsado por el Presidente Maduro lleva una demanda crucial: que la comuna sea el epicentro inamovible de la acción política y se consolide en la legislación.
La propuesta es clara: la Venezuela que sale adelante lo hace a través de su modelo inédito de organización que armoniza la política con el movimiento que son la base que impulsa y legitima las banderas.
Moreno Cardoso explica que mientras el asedio de Washington intenta colapsar el Estado, es la resiliencia organizada de la gente la que garantiza la victoria de la Revolución Bolivariana y consolida la visión de una Venezuela resiliente, esperanzada y con un profundo arraigo a su propia historia.









