elecciones Estados Unidos
Legitimidad: La gran ausente en las elecciones de EEUU

Mientras los mortales esperamos el resultado oficial de las elecciones presidenciales en EE.UU, mercados bursátiles globales cierran al alza. En Wall Street, el Dow Jones avanzó 2, 06 %, el Nasdaq escaló 1,85 % y el S&P 500 se movió con igual tendencia 1,58%. Si bien la mayoría de ellos, a juzgar por el buen ritmo de las acciones, esperaban resultados a favor del demócrata Joe Biden, temen un escenario similar al ocurrido entre Bush y Al Gore.

¿Qué ocurrió en las presidenciales del año 2000, en la que triunfaron los republicanos?

El problema se centró en los votos de Florida- el eterno recoveco republicano- y lo resolvió el Tribunal Supremo, que proclamó ganador a George W. Bush por 537 votos sobre Al Gore en Florida y con ello, le dio la mayoría en el Colegio Electoral antes de la fecha prevista.

El Tribunal falló como anticonstitucionales los recuentos manuales en Florida por el candidato demócrata. En la memoria fresca aún perdura la imagen que vimos el 13 de diciembre de 2000: Al Gore en un discurso televisado se quejaba a diestra y siniestra, pero cedía » por el bien de los americanos». Bush, llamó buscar «consensos constructivos» y en el 2003 invadió Irak, un hecho con el que los demócratas estuvieron de acuerdo. Y no sólo eso: durante el gobierno  de Obama, EEUU estuvo 8 años ininterrumpidos en guerra. Un récord superior al de Bush. Así de efectivos son para mover la máquina de la guerra. No importa cuál de los dos, Biden o Trump, atraque para caer en la silla presidencial de la Casa Blanca.

El dilema de esta elección presidencial EEUU Edición 2020

El problema en esta elección 2020 radica en que, en caso que el candidato republicano Donald Trump no acepte la derrota en urnas, como ya dejó entrever,  es que la Constitución estadounidense estipula expresamente que el mandato del Presidente arranca el 20 de enero. Para que esto sea posible, se debe mover el tablero cumpliendo con pasos previos que no dan margen para la dilatación del proceso electoral.

Según la legislación vigente, los estados tienen que haber dirimido cualquier eventual controversia o problema con el resultado antes del  8 de diciembre ya que el Colegio Electoral  el 14 de diciembre sesionará y emitirá su voto.

Tras el bochornoso cierre de campaña en este año, y los debates televisados que expusieron miserias humanas de ambos candidatos, nos encontramos con el verdadero dilema  que encierra el sistema electoral de EE.UU. que cae en un espiral de pérdida de legitimidad elección tras elección. Se incumplen leyes, sin evidencia en mano de triunfo alguno y se saltan cualquier norma ética, el presidente de EE.UU., Donald Trump, se ha proclamado “ganador” de las elecciones del 3 de noviembre a pesar de que el recuento no se ha terminado y las autoridades electorales no lo proclamaron ganador.

Para Trump no importa que incluso, los estados clave de Pensilvania, Michigan y Wisconsin hayan avisado que necesitarán más horas e incluso días para contar  todos los votos. En unos comicios jaqueados por la polarización, votaron por correo más de cien millones de personas. Un número histórico. Lo hicieron legalmente, en defensa de sus derechos democráticos. A ellos les apunta Trump con su desconocimiento de resultados y su decisión de ir a la Corte. Biden por su parte, no quiere repetir la imagen de Al Gore cediendo. Ha dicho: “Mi respuesta es que el presidente no se va a robar esta elección”. La crisis institucional llegó para quedarse en la Casa Blanca.

Marcela Heredia