Un reciente análisis del estado emocional de la población venezolana, basado en el estudio Monitor País de la encuestadora Hinterlaces, dibuja un panorama notablemente positivo en vísperas de la temporada navideña.
Este sondeo, realizado con una muestra representativa de 1.200 personas a nivel nacional se erige como un significativo termómetro del sentir colectivo.

El hallazgo más contundente y el principal foco de este estudio es el abrumador 90% de los consultados que asegura sentirse esperanzado. Este porcentaje no solo lidera las emociones positivas medidas, sino que también deja muy atrás al escaso 9% que manifiesta frustración.
La diferencia se mantiene a lo largo de todas las variables analizadas, confirmando una clara preponderancia del ánimo optimista.

Otras emociones positivas también reflejan esta tendencia:
- Un 88% se declara tranquilo, frente al 11% que se siente molesto.
- El 84% de los venezolanos se muestra optimista, en contraste con un 14% que se declara pesimista.
- La felicidad alcanza al 83% de la población, mientras que la tristeza solo afecta al 14%.
- El 80% se siente entusiasmado, superando ampliamente al 17% que reporta decepción.
- Incluso en la dimensión de la seguridad, el 67% dice estar confiado, si bien la preocupación es la emoción negativa más alta, afectando al 31%.

El análisis sugiere que, independientemente del contexto de incertidumbre internacional y las tensiones sociopolíticas, la actitud predominantemente positiva, marcada por la esperanza, la tranquilidad y el optimismo, acompaña la llegada de la Navidad.

El estudio va más allá de la mera recolección de datos; ofrece una lectura profunda del espíritu nacional.

Las seis emociones positivas mayoritarias—esperanza (90%), tranquilidad (88%), optimismo (84%), felicidad (83%), entusiasmo (80%) y confianza (67%)—dibujan una ciudadanía que ha optado por mirar el futuro con determinación.

Este termómetro emocional es interpretado como un indicativo de que la sociedad venezolana está apostando por la reconstrucción interna y el avance.

La superación de las emociones negativas por parte de la esperanza, la tranquilidad y la felicidad, sugiere que el deseo colectivo apunta hacia la paz, la estabilidad, la unión y el bienestar.









