El más reciente Monitor País de Hinterlaces, correspondiente a febrero de 2026, muestra un repunte del optimismo ciudadano: 91% de los venezolanos afirma sentirse optimista ante los nuevos planes de gobierno.
Claves del estudio
- 91% se declara optimista ante los nuevos planes de gobierno.
- 93% afirma sentirse esperanzado.
- 86% se declara entusiasmado, y 86% afirma sentirse feliz.
- 8 de cada 10 entrevistados considera que el país va por buen camino.
- 59% del electorado se autodefine como “Ni Chavista Ni Opositor”.
Lectura del estudio
El estudio registra un incremento sostenido de los indicadores emocionales positivos. La esperanza, el optimismo y el entusiasmo lideran el estado de ánimo nacional. Ocho de cada diez entrevistados consideran que el país va por buen camino.
Diversos factores alimentan esta percepción. La discusión sobre la reforma a la Ley de Hidrocarburos, los encuentros con altos funcionarios norteamericanos y las expectativas de aumento en la producción petrolera refuerzan la idea de recuperación económica.
En el plano político, la Ley de Amnistía y un clima de consensos en la Asamblea Nacional son interpretados como señales de distensión y cierre de una etapa de confrontación. “Las cosas están cambiando para bien”, afirma la gente.
La percepción ciudadana asocia esta nueva etapa con inversión, producción, empleo y bienestar. También se vincula con expectativas de mayor estabilidad institucional, unión social y eventual flexibilización de las medidas coercitivas.
El fenómeno refleja un optimismo colectivo acompañado de pragmatismo. Actualmente, 59% del electorado se define como “Ni Chavista Ni Opositor”, dato clave para comprender la configuración emocional y política del momento.
Resultados del clima emocional
Emociones positivas
- Esperanzado93%
- Optimista91%
- Tranquilo90%
- Entusiasmado86%
- Feliz86%
- Confiado75%
Emociones negativas
- Frustrado5%
- Pesimista7%
- Molesto8%
- Decepcionado12%
- Triste13%
- Preocupado23%
Ficha técnica
Los datos reflejan un clima emocional dominado por expectativas positivas y una lectura pragmática de los cambios percibidos en el país, con una ciudadanía que concentra sus esperanzas en la mejora del bienestar y la estabilidad.









