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Nueva AN: ¿hora de debatir sobre el matrimonio igualitario?

Tras cinco años de inercia legislativa, los movimientos sociales proponen una  amplia agenda de leyes a debatirse en la próxima Asamblea Nacional. La Sexo Diversidad es uno de ellos. Para esta comunidad el nuevo Poder Legislativo debe comprometerse a garantizar los derechos humanos de todos y todas y avanzar en sistemas de protección y atención inclusivos y sin discriminación.

Con candidatos y candidatas en lista nacional por el Gran Polo Patriótico, y en otras fórmulas electorales, la Sexo Diversidad aspira avanzar en tres legislaciones, de las cuales ya hay precedentes en países de América latina y el Mundo: la  Ley  contra todo tipo de Discriminación por Orientación Sexual,  Identidad y Expresión de Género; la Ley de Identidad de Género y la Ley del Matrimonio Igualitario.

En octubre de este año el Presidente de la República Nicolás Maduro, en el marco de los comentario del papa Francisco respecto a la unión entre personas del mismo sexo, anunció que dejaría esa tarea para la próxima Asamblea Nacional a instalarse en el 2021.

En sus declaraciones, el máximo líder de la iglesia católica expresó “La gente homosexual tiene derecho a estar en una familia. Son hijos de Dios y tienen derecho a una familia. Nadie debería ser expulsado o sentirse miserable por ello. Lo que tenemos que crear es una ley de unión civil. De esa manera están cubiertos legalmente”.

Si  bien la comunidad  LGBTIQ (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans, Intersexuales, Queer) ha tenido avances importantes durante los últimos 20 años y han ganado espacios políticos, la posibilidad de concretar un sistema legislativo y con él una institucionalidad que los atienda y proteja deberá sortear la nueva correlación de fuerzas de la Asamblea Nacional. Candidatos y candidatas  de todos los ámbitos ideológicos del pensamiento han expresado sus acuerdos y desacuerdos con las propuestas, para las que llego la hora del debate en el poder legislativo.

El dirigente político y candidato por el partido Alianza Democrática a la Asamblea Nacional, el pastor Javier Bertucci, se comprometió a llevar al Parlamento la propuesta de referéndum sobre el matrimonio igualitario en un tema que considera “afecta a la familia y es la posición de una minoría”.

Para la candidata por la sexodiversidad por el PSUV y el GPPSB  Ingrid Barón, los derechos humanos no pueden someterse a referéndum y de lo que se  trata es de desconstruir una cultura patriarcal, machista y discriminatoria. “Que referéndum hizo ese candidato para determinar que un pastor pueda ser candidato político y decir que habla en nombre de Dios como si los demás no fueran creyentes. Hay que seguir el debate en las comunidades. Las y los revolucionarios deben asumir la defensa de nuestros derechos como algo cotidiano. En una revolución no puede haber discriminación de ningún tipo”.

También en la Asamblea Nacional en desacato, el tema fue motivo de controversia ante la modificación de una propuesta de pronunciamiento por parte de la diputada transgénero Tamara Adrián sobre la vulnerabilidad de la comunidad LGBTIQ ante la pandemia del Covid, que fue modificada por la bancada de Primero Justicia, al señalar  que aceptaba el texto pero: «sin perjuicio de lo establecido en el Art. 77 de la CRBV”, el cual establece el reconocimiento del Estado al matrimonio entre hombre y mujer. 

El 31 de enero de 2014, más de 40 colectivos y activistas consignaron ante la Asamblea Nacional  el proyecto de Ley de Matrimonio Civil Igualitario para su revisión y posterior aprobación. El proyecto de ley se fundamenta en el Plan de la Patria 2013-2019 promovido por el Gobierno de Venezuela, que en su objetivo  2.2 se refiere a la construcción de una sociedad justa e igualitaria.

En mayo del 2016 , la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia  aprobó la revisión del artículo 44 del Código Civil (1982), el cual establece que el matrimonio no puede ser igualitario, sino entre un hombre y una mujer. 

La decisión fue anunciada un año y tres meses después que la Asociación Civil Venezuela Igualitaria remitiera a la máxima instancia de justicia un documento de nulidad del artículo 44, por considerar que infringe de manera flagrante y directa el derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad, a la igualdad ante la Ley, y el derecho a la no discriminación por orientación sexual previsto en los artículos 20 y 21 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

La Constitución Bolivariana establece en el artículo 21 que “no se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el credo, la condición social o aquellas que, en general, tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad de los derechos y libertades de toda persona”.

No obstante el TSJ aclaró que si bien la Constitución no niega el derecho a la unión entre parejas del mismo sexo, es la Asamblea Nacional (AN) a quien le compete el reconocimiento y desarrollo de los derechos patrimoniales y sociales.

En Febrero de este año, el Consejo Presidencial para la Sexodiversidad, instancia creado durante la revolución bolivariana,  junto a varios colectivos y Asociaciones de Diversidad Sexual entregaron un documento ante el Tribunal Supremo de Justicia  solicitando respuestas a las demandas introducidas,  luego de 2 años esperando sentencia.

Entre las demandas se encuentran la solicitud de nulidad del artículo 44 del Código Civil “por considerarlo inconstitucional” y así permitir el matrimonio igualitario;  la demanda por el reconocimiento a la identidad de género” y  la nulidad del artículo 565 del Código Orgánico de Justicia Militar.

El camino para una legislación que reconozca el matrimonio o la unión de hecho entre parejas del mismo sexo ha sido lago y espinoso. Entre tanto las parejas LGBTIQ no gozan de seguridad jurídica que permita incluir a sus parejas en sus seguros de salud o incluirlas en los beneficios contractuales, tampoco tienen reconocimiento patrimonial, ni posibilidad de herencia de lo aportado en común, ni permisos para la atención de su pareja en momentos de enfermedad, entre otras situaciones discriminatorias.

Para el movimiento la campaña ha sido una extraordinaria oportunidad para avanzar en el fortalecimiento de su estructura nacional, estadal y municipal y promover conversatorios comunitarios sobre sus reivindicaciones.

Durante los años de la revolución la Sexo Diversidad ha alcanzado importantes logros en el ámbito legislativo, como por ejemplo la prohibición de desalojos por discriminación de orientación sexual e identidad de género, así como atención en la política púbica y visibilización política. En el caso del matrimonio igualitario el tema se enfrenta a obstáculos culturales y políticos.

El matrimonio entre personas del mismo sexo es actualmente legal en varios países de América latina como Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Uruguay y  como forma de unión civil o parejas de hecho en Chile. ¿Habrá llegado la hora para su aprobación en Venezuela?

Anahí Arizmendi