Un reportaje de The New York Times reveló que al menos 32 personas murieron en siete ataques realizados por las fuerzas estadounidenses durante las últimas ocho semanas, como parte de una campaña militar ordenada por el presidente Donald Trump en el mar Caribe.
Según el periódico, los operativos, ejecutados entre septiembre y octubre de 2025, forman parte de una estrategia de “cambio de régimen” presentada oficialmente como lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, analistas citados por el NYT señalan que las acciones constituyen una intervención militar encubierta dirigida contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
Operaciones y víctimas
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, reconoció públicamente la muerte de 32 personas, calificándolas como “combatientes ilegales”. No obstante, el NYT destaca que Washington no ha presentado pruebas que confirmen la vinculación de las embarcaciones atacadas con actividades criminales. Algunas organizaciones humanitarias sostienen que parte de las víctimas podrían haber sido civiles o migrantes.
Los ataques fueron realizados con apoyo de buques y aeronaves desplegados desde Puerto Rico y el sur del Caribe, con una fuerza estimada de 10 000 soldados. El séptimo ataque, ocurrido el 17 de octubre, destruyó una lancha asociada al ELN colombiano y causó la muerte de tres personas.
Reacciones y tensiones geopolíticas
El NYT detalla que la Casa Blanca notificó al Congreso que considera estar en “conflicto armado con los cárteles designados como terroristas”, argumento que busca legitimar estas operaciones. El gobierno de Venezuela calificó los ataques como crímenes de guerra y denunció que Estados Unidos utiliza el discurso antidrogas para encubrir una política de presión total.
Las reacciones internacionales han sido críticas. Gobiernos del Caribe y América Latina advierten que las acciones estadounidenses podrían desatar una escalada regional, mientras Rusia y China expresan su preocupación por la expansión militar de Washington en el hemisferio.
El reportaje concluye que la campaña militar de Trump marca una nueva fase en la confrontación entre Estados Unidos y Venezuela, en la que el uso del poder militar se combina con una narrativa de “guerra al narcoterrorismo” que reconfigura la geopolítica del Caribe.

Análisis elaborado por Hinterlaces con base en el reportaje de The New York Times.










