Donald trump
Trump ¿Se queda o se va?

Era impensable que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump conquistara la victoria electoral que lo llevó a la Casa Blanca. Su polémica figura e impopulares declaraciones respecto a temas sobre los que hay consenso mundial, eran la fuente principal para dudarlo.

No obstante, Trump fue exitoso en levantar un peligroso nacionalismo estadounidense bajo el lema de «Make America Great Again» y lo que eso significa en cuanto a la búsqueda de afianzar la hegemonía sobre América Latina; en un país en el que la mayoría de las contiendas electorales, los candidatos se esmeran en conquistar los votos de las minorías: latinos, migrantes, etc. Trump se concentró en su discursos supremacista, orientado a la población blanca «originaria» estadounidense, que se opuso a la elección de Barack Obama y conserva sus temores a perder privilegios históricos.

Este año, el polémico presidente estadounidense se juega la posibilidad de su reelección, en medio de grandes dudas acerca de sus capacidades y con graves errores cometidos en el manejo de la pandemia por COVID-19, que han cobrado la vida de más de cien mil personas en ese país; además de las protestas desatadas tras el asesinato a manos de un policía, del afroestadounidense George Floyd y la pérdida de terreno en su hegemonía sobre América Latina, lo que analistas respecto al tema han denominado una «tormenta perfecta» en su contra.

Su base de apoyo, a pesar de las grandes contradicciones que enfrenta, se mueve entre 42 y 45% según las encuestas en ese país. El portal FiveThirtyEight dedicado al análisis de encuestas de opinión, política y economía, lo ubica actualmente con 41.6% de aprobación y 53.9% de rechazo al viernes 5 de junio.

No obstante, como es conocido, en EE.UU no define la elección la cantidad de votos alcanzados, sino el número de estados que conquiste cada candidato. El siguiente cuadro de The Economist, muestra cómo se mueven las tendencias en este ámbito y le da ventaja a Joe Biden.

Trump ¿Se queda o se va?

En este mapa, que define las preferencias por estado, los denominados Swing States (Estados bisagra o de disputa, pues no tienen candidato claro en las encuestas) y que votaron de manera rotunda por Trump en su elección como presidente, hoy no lo apoyan. Si Biden logra conquistar Texas y Florida, la elección es suya. El portal 270towin.com muestra las tendencias en esas localidades. El color azul reúne las preferencias en favor de Biden, el rojo en torno a Trump y el gris, otros candidatos.

Florida

Texas

Sin embargo, la intención de voto solo muestra un panorama, que requiere una amplia movilización y participación electoral para que sea efectivo. Si las denominadas minorías, afroamericanos, latinos, mujeres, jóvenes efectivamente se movilizan, la derrota de Trump está cantada.

Otro elemento determinante en este proceso será el voto por correo. Trump, a pesar de haber utilizado este mecanismo en dos oportunidades, insiste en que será una vía para cometer fraude electoral. No obstante, la realidad refleja que esta forma de participación puede ampliar el número de participantes en la elección, sobre todo frente a la pandemia por COVID-19, incluso podría ser un factor que facilite el voto de las personas de la tercera edad, segmento en que gana mayor rechazo a diario, por el pésimo manejo del virus. Por tanto, el actual presidente presiona para desecharlo

Entretanto, la gestión frente a los temas cotidianos avanza como una bomba de tiempo. Según un estudio de CNN, 62% de la población en ese país, no cree en la información que Trump ofrece respecto al manejo de la pandemia. Sin embargo puede encontrar fortalezas en la gestión de la economía, que para los estadounidenses es fundamental. En esta carrera contra el tiempo y las contradicciones, Trump buscará mostrar mano dura y afianzarse en los valores que lo llevaron a la presidencia, para alcanzar el favor de los electores en solo cinco meses.

Jessica Sosa