Un panorama nada alentador se presenta para los gobiernos progresistas del continente, así como  los movimientos populares que en los últimos meses de 2019 alzaron su voz en América Latina frente a los gobiernos neoliberales, de cara a elecciones del nuevo Secretario General de la Organización de Estados Americanos, prevista para el venidero 20 de marzo.

Hasta la fecha se han presentado tres candidatos para optar al cargo. Dos de ellos, el uruguayo Luis Almagro, que busca reelegirse; y el peruano Hugo de Zela, propuesto por el presidente de su país, Martín Vizcarra, son representantes de abiertos de la derecha del continente. La tercera postulada, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, es vista como traidora en su propio país, pues le dio la espalda a su partido Revolución Ciudadana y al presidente Rafael Correa, para apoyar a Lenín Moreno.

Sin embargo, el escenario aún no está totalmente definido, pues pese a que el pasado 15 de diciembre terminó el plazo oficial para inscribir postulaciones, las mismas podrán ser efectuadas hasta un día antes de la elección.

El nuevo Secretario General de la OEA debe tener entre sus objetivos principales, recomponer la Organización y colocarla al lado de los pueblos, pues la gestión de Almagro se dedicó a trabajar al servicio de los dictámenes de Washington y sus intereses.

Lejos de luchar para fortalecer las democracias del Continente, lo ha hecho en favor de los movimientos terroristas, golpes de Estado y la represión, como ocurrió recientemente con los casos de Bolivia, Ecuador, Chile y Colombia. Almagro, como era de esperarse, cuenta con el apoyo de estos gobiernos para su reelección .

En Venezuela, Almagro no sólo reconoció al diputado Juan Guaidó, quien se autoproclamó presidente interino del país en una plaza, sino que ha apoyado de manera permanente todos los movimientos sediciosos-terroristas que han intentado dar al traste con el gobierno bolivariano de Nicolás Maduro, así como los intentos de asesinarlo.

Destaca el rol de la OEA de Almagro en Bolivia en el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales. Pues su informe sobre las elecciones, hablaba de graves irregularidades y fraude, hipótesis no pudo ser sustentada posteriormente por las investigaciones de la OEA.

La designación del nuevo secretario está prevista para el 20 de marzo de 2020 en una Asamblea General, el foro político más importante de la organización, en el que participan los 34 países que son miembros activos de la OEA (Cuba es integrante pero no participa desde 1962).

Venezuela se retiró recientemente del organismo, pero la OEA avaló como “representante del país a una persona designada por el diputado Guaidó, exjefe del Parlamento, quien cuenta con el apoyo de Washington.

Las opciones

El mejor escenario para los movimientos y gobiernos progresistas del Continente es que antes del 20 de marzo se presente una cuarta opción que se identifique con las necesidades de los pueblos del continente

Hasta el momento, la balanza parece inclinarse a favor de la ecuatoriana Espinosa, pues la gestión de Almagro ha recibido importantes críticas de manera abierta en los últimos consejos permanentes en los que se ha abordado el tema de Bolivia. México ha sido uno de los países que ha fustigado de manera directa su labor, así como representantes del Caricom que se han pronunciado en su contra.

Con Estados Unidos como apoyo, Almagro busca reelegirse

Almagro tiene seguro los votos de Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Colombia, Canadá, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Chile, Belice, Honduras, el representante de Juan Guaidó, Guatemala, y El Salvador. Es decir, tiene 15 votos seguros, perro para alzarse con la Secretaría General necesita al menos 18 votos.

El Caribe parece apoyar masivamente la candidatura de Espinosa, quien también cuenta con el respaldo de México y Argentina. De ser así, la ecuatoriana se convertiría en la primera mujer en ganar la Secretaría General. Ya han manifestado interés en su candidatura México, Argentina, Panamá, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Barbados, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago y Bahamas.

María Fernanda Espinosa parece contar con suficiente apoyo

La sombra alrededor de la ecuatoriana Espinosa proviene del expresidente Rafael Correa, quien la acusa de haber traicionado no solo al partido sino al pueblo ecuatoriano, al convertirse en partidaria de Lenín Moreno y avalar todo el proceso de persecución y violaciones a los derechos humanos que se desencadenó en el país. “Es realmente lamentable y otra puñalada a la Revolución Ciudadana», escribió recientemente Correa en su cuenta en la red social Twitter.

El peruano Hugo de Zela

Finalmente está Hugo de Zela, quien es el candidato del presidente peruano Martín Viscarra. Tiene experiencia diplomática y en negociación de conflictos, pero hasta el momento no parece contar con el aval de ningún país del Continente, por lo que bien podría declinar a última hora para plegarse a Almagro.

De interés

El período de de Luis Almagro concluye el 26 de mayo de 2020 y el el del secretario general adjunto el 17 de julio de 2020. La designación del nuevo secretario general y su adjunto se realizará el venidero 20 de marzo de 2020 en una Asamblea General, en la que participan los 34 países que son miembros activos de la OEA. En esa sesión se elegirá también al secretario/a general adjunto.

El Secretario General de la Organización será elegido por la Asamblea General para un período de cinco años y no podrá ser reelegido más de una vez ni sucedido por una persona de la misma nacionalidad. En caso de que quedare vacante el cargo de Secretario General, el Adjunto asumirá las funciones de aquél hasta que la Asamblea General elija un nuevo titular para un período completo. El ganador/a deberá obtener al menos 18 votos de los 34 países miembros, debido a que el requisito es la mayoría simple. Y las elecciones se efectuarán por votación secreta, salvo cuando se hagan por aclamación.

Wilmer Poleo Zerpa