caribe 2020
Así viven los países del Caribe la peste del 2020

América Latina, Asia y Europa ya han sufrido los embates del nuevo coronavirus, peste que ha golpeado la economía y la dinámica social del mundo entero, sin embargo poco se habla de cómo los países caribeños afrontan esta epidemia que hasta el momento suma casi 13.5 millones de contagios y ha cobrado la vida de casi 600.000 personas en el mundo. 

En el Caribe los registros más altos de casos de coronavirus hasta este 14 de julio están en República Dominicana con 46.305 casos y 910 muertes, Puerto Rico con 10.123 casos y Haití con 6.727. Le siguen Jamaica con 759, Martinica con 255 y las Islas Caimán con 201. Entre las mejores gestiones de la epidemia está Cuba, país que además de combatir el virus en su territorio lo hace también en varias islas del Caribe y ha aportado médicos y medicinas a otras latitudes. Hasta la fecha la mayor isla de las antillas tiene 2.428 casos. El resto de los países del Caribe tiene registros de 200 o menos personas con el virus.  

El portal web de la Comunidad del Caribe, reseña que «al 10 de julio de 2020, las cifras muestran que los Estados Miembros de CARICOM y los Miembros Asociados con una población combinada de aproximadamente 19 millones, habían registrado poco más de 9,000 casos positivos de los cuales casi 5,000 se habían recuperado, y solo hubo 220 muertes», con lo que se demuestra que la incidencia sobre los países caribeños ha sido leve.

En República Dominicana, el pasado 5 de julio se celebraron elecciones presidenciales y se inició la reapertura del turismo para reactivar la economía, luego de tres meses de aislamiento, decisión política que según el Ministerio de Salud Pública del país, es la causa del aumento de contagios. Un despacho de EFE afirma que 68,5 % de las camas UCI destinadas a pacientes de COVID-19 ya están ocupadas. En el caso de Puerto Rico el país no sólo enfrenta el virus, sino el abandono del gobierno de Estados Unidos (EEUU), del cual es colonia.

Puerto Rico carece de pruebas diagnósticas de COVID-19

EEUU, amenaza política y epidemiológica

Medios locales señalan que el mayor punto de vulnerabilidad en medio de la crisis por el COVID-19 «ha sido el tráfico aéreo de personas que llegan desde EEUU», además reseñan que las pruebas diagnósticas empiezan a escasear. En medio del nerviosismo los puertorriqueños también lidian con la indignación a causa de las declaraciones de la ex-secretaria de Seguridad Interna de EEUU, Elaine Duke al The New York Time, en la que reveló que el presidente Donald Trump, tuvo intenciones de vender la isla en el año 2017 luego del huracán María.

En Haiti, la reapertura del aeropuerto de Puerto Príncipe también ha ocasionado un aumento de casos de coronavirus. El país considerado como el más pobre de América, actualmente se enfrenta a una severa crisis política y económica estructural cuyo inicio se registró a finales de 2019, por masivas protestas contra la corrupción gubernamental. En las últimas semanas se han registrado varias movilizaciones contra grupos delincuenciales y armados y cerca de 200 personas han sido asesinadas.

Aunque el gobierno del presidente Jovenel Moïse, intenta reactivar la economía, la amenaza de rebrotes en distintas partes del territorio es un riesgo latente. Los haitianos en medio de la crisis sanitaria generada por el COVID-19, cuentan con el apoyo de médicos cubanos que combaten los efectos del virus. La situación en el resto de los países de la región caribeña aún no es de alarmar, sin embargo los gobiernos están atentos ante la amenaza de la pandemia en el continente.

Reactivación de la economía genera aumento de casos en la región caribeña

«Este año nuestra región estaba saliendo de la recesión (de 2008), tras la cual nos tomó mucho tiempo recuperar el aire, sentir que nuestras economías estaban nuevamente al alza, y ahora nos han asestado otro golpe», declaró recientemente Therese Turner-Jones Gerente del Departamento de Países del Caribe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Proyecciones de Cepal y otros datos

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), presentó este miércoles 15 de julio una actualización de su informe Enfrentar los efectos cada vez mayores del COVID-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones, que aborda los niveles de empleo, pobreza y desigualdad que alcanzará la región a raíz de la crisis desatada por la pandemia. Los detalles fueron ofrecidos por la Secretaria Ejecutiva del organismo de las Naciones Unidas (ONU), Alicia Bárcena, en una conferencia de prensa virtual realizada desde Santiago de Chile.

Según el informe, la región latinoamericana evidenciará una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de -9,1% en 2020, pero para el Caribe la proyección es de -5,4%.

El documento en el que el organismo proyecta datos más recientes, refiere sus estimaciones de pobreza y pobreza extrema. Del Caribe resalta a República Dominicana, que según sus datos pasa de tener 4,5% de pobreza extrema en 2019 a 6,7% en 2020. Respecto a la pobreza, la nación caribeña pasa de tener 20,3% en 2019 a 24,7% en 2020.

Según las estimaciones del BID, será difícil el proceso de recuperación. En Las Bahamas, Barbados y Jamaica, por citar ejemplos concretos, entre 34 y el 48% del PIB proviene del turismo. «Con el sector en un punto muerto, las repercusiones podrían ser enormes», cita un trabajo reciente al respecto.

Además del sector turismo, «las remesas representan en promedio alrededor de 7% del producto de la región del Caribe, y constituyen más del 15% del PIB de Haití y Jamaica. Como EEUU, el Reino Unido y Canadá están inmersos en una profunda recesión, se prevé que los flujos de remesas a la región desciendan bruscamente», reza una publicación del Fondo Monetario internacional de abril de 2020.

Esto sin contar que se aproxima la temporada de huracanes, que afecta particularmente a las naciones caribeñas.

PetroCaribe tabla salvavidas de la región

Ante este panorama las alternativas deben venir desde todos los frentes, y para lograr una recuperación económica en la región caribeña los organismos como PatroCaribe serán fundamentales. El pasado 29 de junio durante una reunión con el Consejo Económico del Alba, el Vicepresidente de economía de Venezuela, Tarek El Aissami, destacó que ante los nuevos tiempos económicos que dejará la pandemia, PetroCaribe tendrá un importante papel.

“El Banco del ALBA nos va a permitir un nuevo tipo de financiamiento regional. PetroCaribe y Banco del ALBA formarán parte de la nueva estrategia. Ambos serán los dos brazos que  nos permitirán avanzar en estos difíciles tiempos (…) Petrocaribe y el Banco del ALBA, los dos lazos para enfrentar y superar el momento económico que atraviesan nuestros países producto de la pandemia del COVID-19«, dijo El Aissami.

Emily Caro