flexibilización cuarentena
Flexibilización de la cuarentena ¿Se puede recuperar la economía?

Inicia este lunes 1 de junio un nuevo periodo en Venezuela. Los últimos dos meses han sido caracterizados por una cuarentena preventiva frente a la pandemia por COVID-19, con pocas excepciones en el ámbito productivo. Hoy se hace necesario producir y enfrentar una nueva realidad nacional.

En tal sentido consultamos con Benjamín Tripier, economista y consultor gerencial en planificación estratégica y análisis de entorno, quien expresó su visión respecto a los temas conexos con la flexibilización y el reinicio de las actividades productivas.

Escenarios para la economía

Tripier señala que el caso venezolano es una excepción respecto al resto del mundo, pues la actividad productiva venía en un esquema de caída libre antes de la pandemia, que produjo una aceleración en ese proceso. En tal sentido, avizora que el país experimente un importante incremento de la pobreza y el desempleo.

Resalta que el panorama para el sector productivo es complicado, pues en medio del confinamiento, los problemas estructurales del país continuaron su camino. El escenario que enfrentan hoy los sectores que intentan retomar la agenda productiva, es aún más difícil que hace poco más de 70 días, debido a los problemas generados por las fallas de energía eléctrica, la escasez de combustible, y falta de agua.

Otra dificultad es que, «en general hay muy poca materia prima nacional, casi siempre tiene algún componente importado y el mundo entero está en recesión, es decir que no siempre va a haber posibilidad de conseguirla, en pocas palabras, la amenaza a la reactivación productiva del país va a estar en las condiciones de profunda recesión acelerada», en concordancia con lo que ocurre en el mundo.

Además, añade que el sector empresarial debe estar consciente de que la renta petrolera se acabó y que debe trabajar solo con capital propio.

Recientemente Hinterlaces.net pubicó una entrevista con Asier Hernando, director de Oxfam para América Latina, quien alentó la práctica del aumento a los tributos que pagan los sectores empresariales y con mayores recursos, como medida para superar la recesión que se espera producto de la pandemia. Tripier considera que el país no debe asumir esta acción.

«Cuando se acaba la renta, lo único que le queda a cualquier Estado en el mundo es vivir de los impuestos, pero éstos dependen de la robustez de la actividad productiva privada, si no estimulas la actividad privada para que sea creciente y exitosa, va a ser difícil que tengas impuestos de este calibre. El empresario simplemente bajaría su nivel de actividad y el Estado baja su nivel de ingreso», concluye.

Por esta razón recalca que es preciso dejar que la economía se recupere, «ayudar a que se recupere» con estímulos a la producción. En este ámbito sugiere una reducción de los tributos, «en la medida que bajas el porcentaje de impuestos, pero aumenta la economía, el neto final es más alto para el Estado». Explica que una vez que la economía comience a crecer, se puede aumentar la presión tributaria.

Refiere otros estímulos que pudieran aplicarse en la economía nacional, que ya son medidas tomadas en otros países, como algunos créditos blandos a los sectores productivos que entregan naciones europeas o Estados Unidos que le ha dado dinero a cada ciudadano para estimular el consumo, «en vez de quitar dinero, se debe poner dinero», reflexiona.

Advierte que en este momento, las empresas en el país están en un proceso de repensarse y elaborar planes estratégicos para hacer frente a la situación nacional. Conmina a que el Gobierno aplique la misma estrategia y revise el proyecto político. Recomienda «pensar en el socialismo nórdico» y su modelo de bienestar.

Reactivación y prevención

Para Tripier, se hacía necesaria ya la reactivación de la economía en Venezuela. Considera que la medida de cuarentena en el país pudo haberse aplazado en el momento en que los casos positivos eran mínimos, y decretarse en circunstancias de mayor riesgo.

«La cuarentena es una herramienta sociológica, antropológica, no sanitaria, (…) cuando empieza a notarse que es serio el virus, algunos países como el nuestro, ponen la cuarentena con dos propósitos, uno, ganar tiempo para ver de qué se trata porque no se conocía mucho y otro, porque por experiencias de otro tipo de pandemias, sabíamos que iba a alcanzar un pico y había que tratar de no alcanzarlo todavía porque no sabíamos si estábamos preparados, era una manera de ganar tiempo», afirma.

No obstante, con el paso del tiempo se ha evidenciado que el virus no tiene cura, como el VIH u otras enfermedades epidémicas que están dando vuelta en el mundo, «pueden pasar 20 o 30 años para que se consiga una cura», afirma y prevé que habría que «pensar en 18 meses como mínimo por delante en la misma situación que estamos hoy y sabemos que ya nos gastamos la carta de la cuarentena que es una jugada delicada, pues sociedades enteras no pueden estar mucho tiempo encerradas».

El consultor empresarial sostiene que, en este momento de repunte de los casos, es cuando debería aplicarse la cuarentena, «pero no se puede más hay que pensar con el criterio de que son 18 meses más y hay que incorporar el concepto de inmunidad de la manada». Afirma que la realidad requiere ir probando los dos elementos, en forma racional porque en diciembre debe haber un nivel de normalidad altísima (…) La cuarentena no es una cura, es una prevención para postergar tu infección, ni siquiera para evitarla» sentencia.

Este lunes inició un nuevo momento desde la llegada del COVID-19 al país, con un nuevo mecanismo para la flexibilización del aislamiento; «5 X 10», según lo denomina el Gobierno, consiste en 5 días de actividad productiva para sectores autorizados y luego 10 días de cuarentena. La entrevista con Tripier fue desarrollada antes de conocerse las características de estas medidas, no obstante, propone un confinamiento específico para poblaciones de riesgo.

Agrega que se debe emitir un decreto sobre la obligación del uso de la mascarilla, de mantener la distancia social y de lavarse las manos con altísima frecuencia, «con eso te puedes mover tranquilamente por la ciudad y habilitar las actividades siempre y cuando se cumpla eso».

Las autoridades nacionales ponen a prueba este nuevo mecanismo para evaluar si tiene incidencia o no en el repunte de los contagios y analizar otras acciones complementarias. Aún no han sido anunciados mecanismos o medidas para la reactivación económica del país, que retoma actividades este lunes 1 de junio, ante las expectativas por el engranaje de todos los factores que hoy forman parte de la realidad nacional.

Jessica Sosa