distribución de gasolina
Nuevo esquema de distribución de gasolina

El lunes 1 de junio inició en Venezuela un nuevo esquema de distribución de gasolina, tras la llegada al país de 5 buques provenientes de Irán, con combustible y aditivos para reactivar el sistema de refinación nacional.

Cuatro días después del inicio del nuevo esquema, que incluye mecanismos de biopago, pago en efectivo, pago en divisas y control de la venta por cada usuario, entre otros, la población ha manifestado quejas, pues el suministro no ha sido eficiente y por tanto, la demanda nacional aún no ha podido ser satisfecha.

Hinterlaces.net salió a recorrer algunas estaciones de servicio en la capital venezolana, para verificar el funcionamiento de las nuevas medidas de control y reseñar el testimonio de quienes están a la espera de surtir sus vehículos con gasolina.

Entre las denuncias de lo que ocurría previo al nuevo esquema de distribución de combustible en algunas estaciones de servicio, destacan prácticas irregulares, como la venta de gasolina de manera clandestina en dólares y la venta de cupos privilegiados en las colas, así como las largas filas que iniciaban el día anterior.

Estaciones de servicio tienen horario de 05:00am a 05:00pm

En los primeros cuatro días del nuevo esquema de distribución las quejas son diferentes: la cantidad de horas que pasa la gente en la cola, el no lograr acceder a la gasolina de manera oportuna, la impuntualidad en la llegada de las gandolas, y gente que queda rezagada de un día a otro. Hay poca información respecto a la cantidad de combustible subsidiado y sus mecanismos, el colapso de los biopagos, el retraso en el pago y una ristra de malestares conforman son el saldo de los primeros 4 días.

«La desinformación complica todo»

Este jueves 4 de junio, la estación de servicio ubicada en La Florida, habilitada para comercializar gasolina subsidiada por el Estado y a precio internacional, a las 3:00pm había distribuido 5.775 litros a casi mil vehículos entre motos y carros, según el registro del sistema biopago. «Un récord en muchos días», explica Andrés Peraza, uno de los trabajadores de esta gasolinera, una de las más reconocida en la ciudad por el número de denuncias en torno a la distribución irregular y la venta clandestina de combustible.

La gasolinera cuenta con una capacidad de atender al menos mil clientes en una jornada habitual, sin embargo, explica Jesús Salcedo, técnico de servicio del sistema biopago, «la capacidad de atención depende del despacho de los camiones que traen la gasolina», es decir, la tardía llegada del combustible es una de las cosas que debilita el proceso de distribución, dato de que desconocen los usuarios y que les dificulta entender la nueva dinámica.

Salcedo quien conoce de primera mano, (por haber estado presente en la estación desde que inició la escasez del combustible), conoce las principales quejas de los usuarios, indica que una de ellas está relacionada con el desconocimiento en la cantidad de litros de gasolina subsidiada que son asignados a cada venezolano, «son 30 litros semanales para lo carros, osea 120 litros mensual, pero la gente no lo entiende así. Quien quiera comprar más de eso puede hacerlo pero a 0.50 centavos de dolar», explica.

Largas colas parar surtir gasolina

«En dos semanas se acaba esta histeria»

En La Florida la distribución inicia a primera hora de la mañana, «a las 06:00am estamos trabajando ya, hasta las 05:00 de la tarde como dijo el presidente», enfatiza Andrés, quien al mismo tiempo discute con clientes que se niegan a que cierren la gasolinera antes de las 05:00pm. Para él el horario establecido ha significado la vulneración de sus derechos como trabajador y pide que eso salga en el reportaje «trabajamos más por el mismo pago«.

Por su parte Jesús Salcedo cree que esa dinámica de trabajo permitirá que todos los clientes se puedan surtir y que en dos semanas acabará la «histeria», es decir, «cuando todos llenen sus tanques y se den cuenta que podrán venir el día que les corresponda a llenar otra vez el tanque».

Gasolineras con combustible premium

Para conocer el funcionamiento de las estaciones de servicio habilitadas sólo para la venta libre de gasolina premium en dólares, nos dirigimos hasta la Bomba de Mariperez, la cola de vehículos allí, llegaba hasta la plaza La Candelaria, los motorizados hacían una más corta a escasas cuadras. «Si estamos comprando la gasolina en dólares no debería haber tanto retraso», reclama a unos de los guardias Arnaldo Atiare.

Atiare es mototaxista, su trabajo depende de la eficacia en la distribución del combustible. «Alguien está mintiendo, si el presidente dijo que deben empezar a las 6:00 de la mañana ¿por qué los militares llegan a las 8 ó 9 de la mañana y se quieren ir a las 3 de la tarde?«, pregunta molesto ante el corte que hace el funcionario en la cola y que lo deja fuera de los que sí llenarán su tanque. El incumplimiento de los horarios suma otra debilidad al proceso.

Corrupción, el virus invisibilizado

«Por fin pude llenar mi tanque, graben eso!», grita una mujer como de 60 años que sale de la estación con el tanque full y la cara sonreída. Lo que es una constante en ambas gasolineras, es que hay mayor credibilidad en que se podrá adquirir el combustible, también hay más empoderamiento en las personas respecto al funcionamiento de la cola, exigen, reclaman y se niegan a pagar cupos en dólares «prefiero hacer la cola, pero no voy a darle ni medio a los corruptos», expresa un hombre mayor que casi será atendido.

«El problema aquí es estructural, nos bloquean para que padezcamos, y porque quieren que nos mate el virus, pero el otro virus, es el de la corrupción y tenemos que acabarlo nosotros, no pagándole ni medio a quien te quiera vender gasolina bachaqueda», agrega.

El problema que inició casi a la par con la cuarentena y que se agudizó en el país, empieza a disiparse con la llegada de los buques iraníes, el éxito del proceso depende de la ciudadanía. «La cosa es cuando se nos acabe la gasolina que trajeron de Irán», dice levantando las cejas Luzi Uribe mientras avanza en la cola.

Aunado a la escasez del combustible, los venezolanos denunciaban corrupción en las diferentes estaciones de servicios que estaban habilitadas para el abastecimiento de los sectores sustanciales de la sociedad. La venta de cupos en dolares, largas colas que iniciaban el día anterior y la venta de gasolina de manera clandestina, eran las principales quejas de quiénes intentaban proveerse de combustible.

Emily Caro