A fin de contrarrestar el triunfo del chavismo en la jornada electoral del 6 de diciembre que contó con la asistencia de 1500 veedores internacionales  y con la participación de más de un centenar de organizaciones políticas,  la oposición de Guaidó organiza la llamada consulta ciudadana del 7 al 12 de Diciembre, con el apoyo abierto del gobierno de  Estados Unidos.

La consulta  rechazada por sectores de oposición enfrentados a Guaidó y los que participaron en los comicios del 6D, se va desarrollando en medio de denuncias de irregularidades en el proceso, falta de claridad sobre sus  fuentes de financiamiento, preocupación por el  uso de la información sobre los votantes y hasta afirmaciones de sus organizadores que más importante que el voto es cumplir con la realización de la jornada para solicitar más apoyo internacional. Una jornada que desde sus inicios dejo ver sus costuras.

El Voto no es lo Fundamental

La consulta  tiene como objetivo rechazar los comicios del 6 de diciembre, solicitar elecciones presidenciales y parlamentarias libres; y solicitar el respaldo de la comunidad internacional. No obstante el Comité Organizador reconoce la debilidad de sus convocantes por lo que su principal vocera Blanca Rosa Mármol afirma que la convocatoria no la hace Guaidó sino “la ciudadanía”, lo que para la oposición en el exterior no es más que un intento de revivir a un moribundo.

La participación en la jornada es vía digital y presencial.  La misma se realiza a través  de dos aplicaciones Voatz y Telegram y la página web www.consultaporvzla.net. Al final del Lunes el equipo organizador afirmaba que habían recibido hasta ocho participantes por segundo vía digital. En un ejercicio matemático de ser cierto el dato, para el final de la consulta solo habrían  participado unas 4 millones de personas, un número menor  a la jornada del 6D.

Una de las supuestas “bondades” de esta consulta es que no participa el Consejo Nacional Electoral, por lo que no habrá “fraude”. La principal vía digital  es la aplicación “Voatz”,  una app para consultas electorales utilizada por republicanos y demócratas en Estados Unidos. Fundada por  Nimit Sawhney, cuyo principal inversor fue Medici Ventures,   la compañía es una subsidiaria de propiedad total de Overstock.com. La empresa forma parte de la llamada “tecnología cívica”  utilizada para llevar adelante estructuras electorales que  perciben millones de dólares por la utilización de su plataforma. A diferencia de la jornada electoral del 6D, el voto de los seguidores de Guaidó alimenta un lucrativo negocio en auge, que tiene como objetivo desplazar las estructuras públicas de los estados. Es decir la privatización del voto.

El sistema solicita copia de la cedula para poder validar la votación, lo que según los organizadores garantiza la confiabilidad de la información Explican que la data  va a la nube a un servidor encriptado en el exterior, a diferencia de la data de las preguntas, y que luego de la auditoria “será destruida”. Pero la historia de Voatz contradice la supuesta “seguridad” del sistema. 

Investigaciones de MIT News arrojaron una crítica severa sobre la seguridad de esta aplicación. En el informe, el MIT señala el potencial de los piratas informáticos para detener, alterar y aprovechar la forma en que un usuario individual ha votado. El estudio se mencionó en fuentes de prensa, como Associated Press, The Boston Globe, Wired, CoinDesk y otras. La controversia motivo el retiro de Voatz  de las primarias de West Virginia, donde finalmente se adoptó un sistema de papeleta para los votantes que no pudieron asistir a las urnas.

La aplicación también ha recibido innumerables críticas por parte de quienes han intentado votar, en un promedio de solo tres comentarios positivos de cada 100, acompañados de todo tipo de adjetivos y de interrogantes sobre el uso de la información en estos tiempos de venta de datos por Google. Por otra parte Voatz no es compatible con teléfonos viejos, por lo que la consulta digital no será tan “popular”.

Aunque Estados Unidos respalda la consulta y sostiene que se le está dando “voz al pueblo”,  la oposición criolla considera que el tiempo de Guaidó se acabó, mientras se multiplican las denuncias de duplicación de votos, participación  de personas fallecidas y falta de votantes. Voceros como Henrique Capriles han solicitado al gobierno de Estados Unidos y la Unión Europea poner fin al reconocimiento de Guaidó.

En contraparte este afirma que “seguirá en funciones”, y para respaldar la estrategia internacional días antes de la consulta se sumó una tercer interrogante mediante  la cual se ordenaría al interinato  “hacer las gestiones necesarias ante la comunidad internacional, para activar la cooperación, acompañamiento y asistencia que permitan rescatar nuestra democracia, atender la crisis humanitaria y proteger al pueblo de los crímenes de lesa humanidad”. Sus seguidores sostienen que Guaidó no necesita ser Presidente de la Asamblea Nacional, para ser presidente encargado.

En reunión con las y los diputados electos, el Presidente Maduro insistió que la consulta no tiene base legal e hizo nuevamente la invitación a normalizar las relaciones con Estados Unidos.

Al igual que otras convocatorias de la oposición, la “identidad” de  los votantes no será lo único que “permanecerá en secreto”, los organizadores aseguran quetrabajan ad honorem y que el costo de la jornada se conocerá al final del proceso para evitar “retaliaciones”.  Afirman que los recursos provienen de contribuciones de entes privados y ongs que prefieren mantenerse en el anonimato.

En la misma narrativa de la ayuda humanitaria, que ha sido la base de innumerables negocios a través del financiamiento de Estados Unidos, vía la USAID y las ongs,  la “consulta ciudadana” legitima ese gran pote multimillonario con el  que el gobierno norteamericano ha respaldado “el gobierno interino”. Cabe destacar que en el presupuesto  estadounidense  de este año se aprobaron 200 millones de dólares para “la transición democrática” en Venezuela. En palabras de Mármol “Lo necesario no es la consulta sino la ayuda internacional. La consulta es  un ”prerrequisito” para darnos ayuda humanitaria”. A confesión de partes..

Anahi Arizmendi