Wall Street

El mundo fue sorprendido esta semana con una noticia en el plano económico, que además afecta al medio ambiente, el agua empezó a cotizarse en la bolsa de Wall Street.

Al igual que como se hace con el petróleo, el oro y hasta el Trigo, el vital líquido para el ser humano, se cotizará en el mercado de futuros de materias primas, sin embargo, no es el agua en sí misma lo que se está negociando, sino los derechos de su uso.

Ante la sorpresa el economista, José Gregorio Rada, especialista en cotizaciones de bolsa y banca, explica que este es un fenómeno que ataca al mundo por primera vez y que debe ser visto como una amenaza del capitalismo, “es una nueva amenaza de los capitales del mundo. Por primera vez se pone un precio internacionalmente aceptado, a un recurso que es de uso público, gratis y de vital importancia”.

La medida que se refleja como el índice NQH20 por ahora solo aplica en California, que es el mercado de agua más grande de Estados Unidos, razón por la que Rada asegura que la medida no se extenderá en el mundo entero de forma inmediata. El pasado martes se cotizaba en 486,53 dólares por acre-pi, una medida de volumen utilizaba normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos.

“Por ahora se habla de su uso solo a nivel industrial y agrícola en California con un precio establecido de unidad fluctuante, controlado y definido, que no aumentará durante el mes, así los demás precios se incrementen. Sin embargo, eso no es lo peligroso, el peligro es que la medida va a incrementar la escasez del agua a nivel mundial, porque a las bolsas del mundo lo que les interesa es cotizar y no importa con que recurso se logre”, dice.

Detalla que en el caso de los agricultores que quieran intercambiar derechos de uso para tener agua con la que regar sus cosechas tendrán que invertir en la bolsa. «Es un proceso ilógico que va a desarrollar las inversiones y a limitar a la población porque no es un proceso al que estamos acostumbrados», explica el especialista.

Rada no descarta que se trata además, de una lucha de poder. «Lo único que le falta a EE.UU. es acabar con el aire que respiramos y ya con el cambio climático en cierta medida eso está pasando, el agua es uno de esos caminos que conducen a eso».

De esta manera, explica que este fenómeno podrá tener dos resultados, “o se escasea el agua de formar abismal o puede servir como referente para que otras regiones desarrollen índices de control y ahorra en ese recurso. Esto sin duda será un cambio a nivel mundial porque entonces se tendrán que establecer reglas estrictas”, acotó el especialista.

Ecologistas: no se puede especular con el agua

Marlyn Esqueda, especialista en gestión ambiental y profesora de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), analizó para Hinterlaces.net, que el proceso de venta es catalogado por los ecologistas como un “crimen al medio ambiente”,

“El agua no es una mercancía. En California han hecho ver que la situación de ellos es la más precaria respecto al agua y no es así, hay otras naciones más afectadas, como Europa, Grecia, Chile, México y España, donde cada año consumen entre el 40% y el 80% del total de los recursos hídricos de los que disponen, entre ellos está el agua, de manera que si es por necesidad no debería se California la más afectada”, explica.

Por su parte, Leonor Fuguet, activista del Movimiento Ambientalista Revolucionario de Venezuela manifiesta que el anuncio tiene su precedente más cercano en la denominada «guerra del agua» en Bolivia en el año 2000, cuando se le dieron los derechos sobre el agua a los consorcios internacionales, incluyendo el agua de lluvia. Entonces, quien tomara agua de lluvia podía ser penalizado con cárcel

En aquel momento las protestas populares lograron revertir la medida. No obstante, para Fuguet es el camino que han venido transitando los consorcios. Respecto al inicio de la cotización del agua en la bolsa de Wall Street, Fuguet encuentra que se está mercantilizando la vida misma, «porque el agua literalmente es la vida».

En nuestro caso, desde Venezuela, si ya por tener la principal reserva de petróleo del mundo, importantes yacimientos de oro, diamantes y otros minerales de valor estratégico, todo lo cual juega un papel importante en la dinámica geopolítica del poder y el control y por todo lo cual estamos siendo sometidos a una guerra no convencional (…) todo esto se podría agudizar, por tener nuestro territorio una gran cantidad» de este recurso, afirma.

El rechazo del sector ecológico se basa en la especulación, “cotizar el agua es especular con ella, de manera que los grupos ecológicos del mundo han rechazado ésto desde que se anunció. Los recursos naturales son de uso público y son para las naciones, utilizarlos como mercancía sería agredir al ser humano en tu totalidad”, dice Esqueda.

Narkys Blanco