Secretary of State Mike Pompeo briefs reporters about additional sanctions placed on Iran, at the White House, Friday, Jan. 10, 2019, in Washington with and Treasury Secretary Steve Mnuchin. (AP Photo/ Evan Vucci)

En el conflicto actual por el que atraviesa Venezuela, en lo que concierne a la dimensión geopolítica que involucra al Estado venezolano y el estadounidense, Washington se ha propuesto el cambio del Gobierno y la reinserción de Venezuela en el dispositivo geoestratégico occidental.

Para alcanzar esos objetivos, que no pudieron lograrse en 2019, el Departamento de Estado y Consejo Nacional de Seguridad sesionaron en diciembre y decidieron diseñar un nuevo rumbo, con algunos elementos diferentes al camino emprendido en enero del pasado año.

El nuevo enfoque está sintetizado en una declaración de prensa del secretario de Estado, Mike Pompeo, que lleva por título “Apoyando al pueblo venezolano”, que va acompañada por una hoja anexa, “Elecciones presidenciales y parlamentarias libres y justas en Venezuela”.

De la declaración destaca que no se plantea la salida previa de Nicolás Maduro de la presidencia, que era el elemento central de la fórmula “Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”, que excluía un esquema de negociaciones, salvo aquellas referentes a “la isla, lugar para vivir en el futuro o avión que tomaría Maduro”.

CONDICIONES
La breve declaración de Pompeo pareciera implicar que Washington ve el diálogo y la diplomacia como aspectos importantes de los pasos a seguir hacia lo que luce como el eje de la nueva política: las elecciones de 2020.

Aunque se mencionan los comicios presidenciales, el acento se coloca en las negociaciones, y la hoja informativa que acompaña la declaración se refiere a las condiciones electorales. Un listado sobre el cual ya se avanzó en Santo Domingo y Barbados, y que puede tener distintas formas concretarse.

Por lo demás, pudiera pensarse, por la redacción del texto, que, si hay “condiciones electorales”, pudiera llegarse a un acuerdo para celebrar las parlamentarias y luego continuar discutiendo sobre la fecha para unas posibles presidenciales. Todo dependería de las negociaciones y de que no se trate de un simple acuerdo para repetir en Venezuela lo ocurrido en Bolivia.

SANCIONES
Si efectivamente se espera que un esquema como el señalado avance, los dos gobiernos, el de Venezuela y el de Estados Unidos, tendrían que iniciar conversaciones que impliquen los aspectos relacionados con las medidas de bloqueo financiero y petrolero, lo concerniente a la sede de la embajada, los activos venezolanos como Citgo y las decisiones de aislamiento diplomático.

Un primer paso pudiera ser el restablecimiento de relaciones diplomáticas, o cuando menos la creación de las oficinas de interés reconocidas, por medio de las embajadas de otros países, lo que no existe en la actualidad. De esta manera se facilitaría un acercamiento más fructífero y realista, que contribuiría a que se tracen objetivos de cooperación, distintos a los del cambio de gobierno y reinserción de Venezuela en el dispositivo estadounidense.