Precios del petróleo, ¿por qué el balancín continúa abajo?
Precios del petróleo, ¿por qué el balancín continúa abajo?

Segunda entrega de entrevista a Miguel Jaimes.

Consecuencia del desacuerdo que había entre los países productores de petróleo, por la cuota de producción diaria, los precios del rubro habían experimentado una caída que sólo puede compararse con la ocurrida durante la Guerra del Golfo, en 1991, en aquel entonces la causa era la guerra, en 2020 las razones siguen siendo mismas.

En una primera entrega hablamos del panorama en torno a este desacuerdo. Posterior al 09 de abril, día en que se celebró la reunión entre los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo más los aliados (OPEP+), esta realidad promete cambiar, a partir de compromisos que se asumieron en la propuesta de disminución de 10 millones de barriles diarios.

De hecho, El Brent Europeo mostró signos de recuperación y subió a 31,60 $ luego del anuncio de las medidas.

Acuerdo entre OPEP y países aliados reduce producción diaria en 10 millones de barriles

La reunión estuvo llena de sorpresas. Contra todo pronóstico, Rusia y Arabia Saudita deciden sumarse al acuerdo que pone una pausa a la sobreproducción de hidrocarburos.

México por primera vez golpea la mesa y se niega a disminuir la producción diaria de barriles y Estados Unidos (EEUU), país que también participó en el encuentro, decide arrogarse la cuota de disminución que México se negó a asumir. A esta sorpresa se suma que inesperadamente, Irán, Libia y Venezuela quedan excentos del acuerdo de disminución de barriles diarios.

En medio de este panorama, la OPEP sigue jugando un papel protagónico, siendo el espacio donde se decide la cuota de producción de energía del mundo. Este organismo que ha sido subestimado logra realzarse. En una entrevista exclusiva para hinterlaces.net Miguel Jaimes, experto en geopolítica y fundador de un diplomado en geopolítica del petróleo, profundiza sobre lo que está más allá de los precios del petróleo, el papel de la OPEP y los interes de EEUU.

¿La OPEP cambiará de estrategia luego de esta crisis energética o está en peligro su continuidad?, es decir, ¿es posible que estemos ante el nacimiento de una nueva organización de países productores de petróleo?

La OPEP siempre ha estado en peligro. En el año 1974 se creó el Consejo Nacional de Energía de Norteamérica para ir en contra de los países de la OPEP. Se debe fortalecer con la incorporación de otros países y Rusia juega un papel muy importante. El escenario para hablar de petróleo está dentro de la OPEP, tiene como marcador 50 años sobre el planeta.

El mundo se ha manejado con dos marcadores el WTI Y BRENT del norte, la OPEP tiene debilidades y fortalezas, en la OPEP descansa el 86% del petróleo que hay en el mundo y en cualquier decisión que se vaya a tomar sobre la OPEP, sobre producción, sobre aumento, disminución de petróleo también tiene que contarse a Venezuela que es la dueña del 21% del petróleo del mundo, esto no significa que la OPEP vaya a desaparecer, la OPEP siempre ha trabajado con las presiones en el mercado internacional. 

Whiting Petroleum atribuyó su bancarrota a la guerra de precios y la pandemia, pero Hayes and Boone’s, revela que 64 compañías de energía se declararon en bancarrota en 2019. En base a esto, ¿Cree que esta crisis en la industria petrolera estadounidense tiene su génesis en la pandemia?

En mi opinión el gran capital, los EEUU y Europa no aguantan un precio del petróleo con esta caída por su nivel de consumo, porque no van a llevar a sus países a una quiebra, sin embargo, Hayes and Boone’s, revela que 64 compañías de energía se declaran en bancarrota, pero no, a la fecha van más de 119 compañías petroleras declaradas en bancarrota, las grandes se comen a las pequeñas, pero ese es un buen negocio para los EEUU. El esquisto baja porque los precios de extracción no se corresponden con los precios del valor del petróleo, sin embargo, recordemos que ese esquisto es costoso y a la final le conviene a EEUU, pero tiene que invertir allí naturalmente, el problema se va a presentar en el traslado del petróleo.

Donald Trump ordenó al inicio de la pandemia más radical, hace más de un mes, que sus depósitos fueran llenados, está bien se pudieron haber llenado, pero, ¿cuánto van a tardar en vaciarse?, el consumo diario de Norteamérica es de más de 20 millones de barriles, tienen un consumo muy acelerado, la industria se ha detenido, pero la gente está en su casa y necesita consumo y viene el verano y estamos en un mundo de 7.800 millones de habitantes, es decir, hay un consumo declarado muy elevado y a Donald Trump frente a esta crisis sanitaria que enfrenta por la pandemia, indudablemente se le activan varios escenarios y las cosas se le tornan muy difícil porque está aplicando una geopolítica de guerra hacia otros países.

El producto se va acabar, va a escasear, vamos a un escenario de un mundo sin petróleo, de un mundo sin vehículo, solo en EEUU hay 200 millones de vehículos, un promedio de 9 millones de barriles al día lo consume el parque automotor, gran parte de ese parque en algunas ciudades está paralizado, sin embargo, es muy grande y luego tienen que sustituirse los productos que empiezan a escasear, es decir un escenario geopolítico bien complicado.

¿Cómo evalúa la presencia de la petrolera rusa que sustituye a Rosneft en Venezuela, significa el inicio de una nueva alianza con Rusia?

Rosneft abre paso a una nueva negociación. Es una jugada de protección hacia Venezuela. A esos escenarios internacionales es donde Venezuela tiene que apuntar, porque Rusia juega un papel geopolítico muy importante y con el gas ha hecho una jugada geopolítica que impacta toda la región, Rusia está decidida y claramente tiene empeñado su futuro en la negociación del petróleo y del gas y Venezuela es un socio primordial. De hecho Venezuela es quien brinda a Rusia la oportunidad de tener una presencia mucho más activa en esta región del planeta y la garantía de ese mercado lo tiene Rusia aquí con nosotros.

¿Un nuevo orden en la producción de hidrocarburo significa la continuación de la guerra fría?

El mundo sigue en guerra fría. La OPEP no va a escapar a las decisiones que se están tomando en torno a los carburantes. Todos los días se está hablando de un nuevo orden, pero ese nuevo orden siempre lo están hablando los sectores capitalistas. La savia, la vida, la sangre de los sectores capitalistas es la producción, es el petróleo, las principales firmas se mantienen con esto.

No es tan fácil hablar de una sustitución de la organización o de un nuevo orden fuera de los hidrocarburos, el mundo no va a poder ir a otra vía alternativa de suministro de energía, no por el próximo siglo. El mundo va a estar concentrado en recibir carburante, en recibir petróleo y alguien tiene que sacarlo, tampoco es fácil llegar a algún sitio donde haya nuevo petróleo y montar la infraestructura, es decir la refinería, los puertos, los terminales, los gasoductos, poliductos, transporte, el traslado, el cabotaje, eso no es tan fácil, hay que utilizar la energía que hay solo que ese mundo se divide en dos campos, ese mundo se va adecuando con quien tiene mejor oportunidad y el mundo se está repensando, el mundo no es que va a cambiar, va a seguir en su explotación, las formas de control no van a cambiar a partir de la pandemia, no vamos a ser otro mundo más humano, por el contrario, el mundo se afianza cada día más en sus fórmulas neoliberales.

Especialistas consideran que la sobreproducción petrolera desviará la mirada de las fuentes renovables ¿Considera que esto podría significar un freno a las políticas de cambio climático o el primer paso a una época post-petrolera?

Hay un juego en torno a lo que se dice de las energías alternativas, esas de aquí al año 2.036 no van a sumar más del 8%, me refiero a la hidráulica, la energía solar, incluso la temible energía nuclear. Estamos hablando que en el planeta hay 600 millones de vehículos, ¿cómo se va a sustituir el motor de 600 millones de vehículos? En Venezuela hay 6 millones de vehículos actualmente operativos, en EEUU hay 200 millones.

La producción diaria de vehículos de China, de India, todo apunta a los carburantes, el mundo no sólo vive de la gasolina y el petróleo no solo sirve para la gasolina, eso mas bien es una de las terminaciones ingenieriles menos utilizables del petróleo, son los derivados que tiene el petróleo. ¿Qué ha hecho el hombre durante siglos?, mover todo, el 90% de las cosas el hombre la transporta, mueve maquinaria, infraestructura, materia prima y ¿en qué la mueve la mueve? en vehículos, en transporte  aéreo, fluvial, el mundo no va a ir a otro tipo de energía tan fácilmente, es una mentira, un mito y lo puedo asegurar con las cifras que estoy dando. El mundo está condenado o bendecido por el petróleo, para un futuro se producirán 90 millones de barriles diarios, así lo demuestra el desarrollo del último siglo.

Ante estos posibles escenarios ¿cuál sería el ideal para alcanzar un equilibrio económico y energético que permita estabilizar la industria y beneficiar a los pueblos del mundo?

No hay una época pos-petrolera, por lo menos eso no está planteado ahora en el mercado mundial, porque no hay descubrimientos ni aportes hacia otras áreas, al contrario todos los aportes se han hecho en un compromiso con el petróleo. ¿Cuál debería ser el escenario económico?, va a seguir planteado en el petróleo. En el petróleo es donde se debe firmar la negociación del mundo, la paz.

La tarea está en los países productores, en los de la OPEP, por eso se ataca la OPEP, porque en esos países pequeños, como es el caso de Venezuela, descansa el 21% de la energía del mundo, entonces se debe asumir otro papel, ser mucho más beligerante en escenarios internacionales, tenemos que llevar nuestra voz, nuestras propuestas pero debe ser en bloque, por eso la propuesta venezolana de Suramérica, El Caribe, La Celac, Sur – Sur, es la batalla histórica contra el norte y con el norte tenemos que fijar los nuevos acuerdos de sobrevivencia de la raza humana y también tenemos que firmar el avance de la guerra.

El avance de la guerra ha tomado un cuerpo impresionante y sobre eso hay que establecer nuevas estrategias, nuevos diálogos, tenemos que frenar indiscutiblemente el imparable tema de la guerra, pero eso lo tenemos que hacer con alianzas de muchos países. No vamos hablar de un mundo igual, vamos hablar de un mundo de diferencias marcadas, pero de interese comunes, podemos hablar de un mundo en acercamiento con los OPEP, con África, Rusia, Turquía, con los Países Árabes, con los cuales tenemos profundas diferencias de ver el mundo.

El mundo sigue en este modelo y lo incorporamos en este modelo de  suministro de petróleo de guerra y vamos a una tercera guerra mundial o lo incorporamos también en un mundo de mucho más peso con mucho más desarrollo, pero también ese mundo con mucho más desarrollo tiene que mostrar resultados. Ejemplo: Venezuela tiene que mostrar resultados no puede seguir con el papel de una industria paralizada, debe crear nuevos liderazgos, una nueva gerencia, un nuevo compromiso, nada puede estar por encima de los intereses nacionales como es el petróleo. Venezuela es el país que más tiene reserva en el mundo, es el país fundador de la OPEP, tiene mucha cosas qué decir. Venezuela tiene que tener unos expertos en los países de la OPEP y no los tiene, es decir, que tenemos una tarea y esa tarea se formula con el nacimiento de un nuevo liderazgo, una manera distinta de ver el petróleo.

Emily Caro