Rodolfo Sanz, diputado a la Asamblea Nacional.

A propósito de la conclusión del vigésimo Congreso del Partido Comunista de China, Rodolfo Sanz, diputado a la Asamblea Nacional por el PSUV y primer vice presidente de la comisión de energía y petróleo del Parlamento venezolano resaltó las palabras del presidente chino Xi Jinping que indicó en ese evento que «la humanidad está en una encrucijada». El mandatario chino señaló que a su país se le presenta «una oportunidad de coexistencia de oportunidades estratégicas con riesgos y desafíos condicionada por factores externos que China deberá ir sorteando». Es difícil predecir todo lo que va a ocurrir, pero «siempre hay que buscar la verdad en los hechos» dijo Sanz parafraseando y recordando los preceptos de Confucio.

Como nuevos elementos surgidos en la realización del congreso, Sanz expuso a debate el hecho que, por primera vez el tema de Taiwán fue tocado de una forma desagregada del tema Macao y Hong Kong y también, por primera vez, Xi Jinping recomendó al plenario chino «no descartar y reservarse el uso de la fuerza armada china para resolver los conflictos separatistas en Taiwán».

Asimismo, el invitado de Oscar Schémel en el programa Análisis Situacional, dijo que «China va hacia un desarrollo de la economía de mercado socialista de alto nivel» y esto significa que la economía va a transitar de una manera más eficiente la determinación de los procesos económicos a partir de las señales que envía el mercado. Eso implica aumentar el consumo interno de la población a altísimo nivel  y tratar de desarrollar las nuevas tecnologías disruptivas que pueden convertir a China en un país de alta innovación, un propósito que se plantea la nación asiática para los próximos 5 años. Entre sus lineamientos están aumentar la oferta y la demanda interna con un desarrollo económico a dos manos lo cual supone y esto es una visión keynesiana dijo Sanz: «por el lado de la oferta, dar mayor calidad a los productos y por el lado de la demanda, colocar más dinero en la mano del consumidor para realizar aquello que Keyness llamaba la demanda agregada efectiva».

La reivindicación del marxismo en el plan chino

Qué tiene que ver eso con el marxismo que fue claramente reivindicado en este Congreso, preguntó Schémel? a lo que su invitado respondió: «el marxismo plantea que una de las grandes limitaciones del capitalismo además de la acumulación y centralización del capital es la regresión de los salarios. Marx decía que el capitalismo entraba en crisis porque los salarios iban a tender bajar en la medida que el capital se acumulaba en pocas manos y que esto iba a ser motivo de generación de crisis». 

Esto nos lleva a una discusión vigente y que fue exaltado por Xi en su intervención en el Congreso. Según Marx: «Ninguna formación social desaparece antes que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella». 

Por lo tanto, para Sanz, el socialismo se construye sobre la base del desarrollo precedente del capitalismo. Cuando Xi Jinping alude a la «chinización del marxismo», se refiere a la adaptación de la formulación teórica general del marxismo a la realidad de China, muy enraizado con su cultura milenaria y esto nos indica la vigencia y la importancia de los valores tradicionales de la cultura popular china a la hora de trazar su plan de desarrollo futuro.

Xi divide el período de la modernización en dos fases: del 2022 al 2035, en el que van hacia un país básicamente moderno con algunos cambios en los patrones de industrialización que se separan cada día más de esa industrialización contaminante, de esa industrialización que provoca una terrible separación entre campo-ciudad que es la industrialización de tipo occidental y luego del 2035-2050 se encaminan a una sociedad moderna, industrializada con tecnologías de punta, ecológicas y a un aumento PIB per cápita que plantean aproximarla a la de un país desarrollado, una meta ambiciosa después de haber cumplido la meta de pobreza cero y de lograr una sociedad modestamente más acomodada.

La internacionalización del Yuan

China se plantea, para completar su tendencia a convertirse en un gran exportador de capital, internacionalizar su moneda: el yuan. Por eso habla de su deseo de participar en la división internacional del trabajo, eso quiere decir que los chinos se van a concentrar, van a analizar en qué tienen esa ventaja competitiva para las exportaciones mundiales, van a permitir con el impulso y el desarrollo de la internacionalización del yuan que otros países se desarrollen y puedan producir con sus ventajas competitivas lo que China no puede generar.

Otro punto resaltado por Rodolfo Sanz, quien también es autor del libro «China: la nueva civilización» es la competencia yuan – dólar. Sanz indicó que «en los próximos diez años, China será un gran protagonista importante del sistema financiero internacional»  y esto será en gran medida el resultado del fortalecimiento del poder blando. Para Sanz, la hegemonía se construye sobre la base de la incorporación de los valores de China a la civilización occidental. El país necesita expandir su cultura por el mundo, necesita que se le conozca por los hermosos valores de su cultura tradicional, por buscar la verdad en los hechos, por la significación que le da a la honestidad, por la importancia que le concede a una alta preparación de los funcionarios públicos (Fue Confucio quien creó la escuela de preparación de los funcionarios). Sanz alude a la importancia que el idioma chino pueda ser manejado como el inglés, que la música y la danza china sean conocidas y bailadas en todo el mundo. Eso es lo que se llama en geopolítica el poder blando.

Xi Jinping lo señala en el vigésimo congreso del partido sin llegar a afirmar una hegemonía cultural, lo exhibe con respeto hacia todos los pueblos del mundo y de una manera distinta a EE.UU. que ha ejercido la hegemonía del mundo a través de Hollywood, de la Serie Mundial, del baloncesto, del deporte en general. Para Sanz, la hegemonía se construye sola y en la medida en que China vaya desarrollándose industrialmente hacia los países emergentes, a medida que el capital de China vaya creando a través de la Franja y la Ruta, un sistema económico internacional. Si China se extiende por todo el mundo, según Sanz crearía una red que inyectaría puntos de cooperación para el desarrollo de los países, esas naciones por lo tanto estarían obligadas a defender sus propios intereses defendiendo la propuesta de China de un nuevo orden económico mundial sin hegemonía, en paz, en medio de la globalización y con una comunidad de destino sin la guerra como elemento fundamental para la reconfiguración del nuevo orden mundial. 

Los proyectos globales de China

El imperialismo como fase superior con la fusión del capital industrial más el capital bancario que le daba una capacidad de exportación de capital, resulta en un elemento de opresión en naciones subdesarrolladas. En contrapartida a esa lógica, China habla de una comunidad de destino de la humanidad y todos los proyectos que pone en marcha son globales. Para Sanz, que China establezca líneas de trabajo como Desarrollo global, Gobernanza global, Interconexión Energética global, la convierten en «la única opción que tiene el mundo de una reconfiguración pacífica del orden mundial». 

Entre las distintas significaciones de este vigésimo congreso del PCCh en el programa Análisis Situacional #340 de este domingo 6 de noviembre, se reflejaron las nuevas contradicciones geopolíticas. Tras los dichos expresados por el Pdte. Joe Biden de que EE.UU. plantea el máximo cetro de la hegemonía mundial, antes las manifiestas intenciones de EE.UU. que pretende liderar el nuevo mapa geoeconómico mundial de la pos guerra fría antes que China lo haga, Rodolfo Sanz dijo que «EE.UU. cometió el error de subestimar a China», que trataron de usar a China en su confrontación con la Unión Soviética cuando a partir de 1969, Richard Nixon inició todo ese proceso de recomposición de las relaciones diplomáticas entre China y EE.UU. para alimentar la división del campo socialista. Henry Kissinger, ex Pdte. estadounidense dijo: » que mientras ellos hacía la guerra, China hacía desarrollo industrial, desarrollo del comercio de todo el mundo. De qué nos vamos a sorprender ahora?».

En lo que representó un momento de alto debate en el programa de Schémel, Rodolfo Sanz recomendó releer a Brsesinski con sus obras «Liderazgo o Dominación» y «El gran tablero mundial» donde plantea que EE.UU. tiene un dilema que es «liderazgo pacífico o dominación por la fuerza». Para que se cumpla eso que está diciendo Biden, EEUU tiene que dejar las siguientes acciones:

1. el Antiglobalismo y el Proteccionismo. Xi Jinping ha criticado que,» ahora quienes promovieron la globalización, parece no convenirles la globalización» aludiendo a algunos republicanos que se oponen a esta política en concordancia con la Europa Atlántica que pretende ahora «involucionar la globalización».  

2. EE.UU. debe dejar de polarizar el mundo. El propósito de la guerra OTAN-Ucrania-Rusia es contener a Rusia y frenar a China. EE.UU. le impuso sanciones al acero y aluminio de China y sin embargo, terminó negociando por los efectos dañinos que le generó el efecto bumerán.

Como contrapartida, China no está interesada en polarizar el mundo, no está interesada en una nueva guerra fría. China está interesada en una economía globalizada, lo cual es un escándalo para quienes veían a la globalización como una contradicción en un país socialista en la cual no podía participar. 

Por esto, para que EE.UU. cumpla ese papel de liderar el mundo, requiere de desprenderse de sus bases. Para Sanz, «EE.UU. debe entender que las monedas son expresión del desarrollo de la economía de un país, la moneda fuerte hoy es la de China y debe permitir entonces el país del norte de América, la internacionalización del yuan, su circulación sin ningún tipo de sanciones. EE.UU. le tiene terror a la alianza EE.UU. Alemania Japón y aquí aparece Eurasia y su rol fundamental en la geopolítica actual».

China es principal productor de tierras raras y por eso será muy difícil q EE.UU. lo logre, por las ventajas comparativas y competitivas que tiene China y la conciencia del partido comunista de que deben continuar con la senda de manera pacífica. Sin tierras raras, no hay innovación tecnológica.

China, EE.UU. y Rusia no caben los tres juntos en Eurasia

Para Rodolfo Sanz, en la actualidad emergen cuatro polos significativos en el mundo y reconfiguran el orden mundial. Los distintos escenarios planteados serían:

1. EE.UU. y su vieja tesis unipolar. Hegemonía absoluta impuesta por la fuerza y la diplomacia de la guerra.

2. China, con más globalización, sin libre mercado, con la tesis de comunidad de destino y sin hegemonía.

3. Proyecto euroasiático con una civilización milenaria también. Eurasia ocupa el centro geográfico de Europa y Asia y está compuesta por los siguientes países: el Cáucaso meridional (Georgia, Armenia y Azerbaiyán) y las cinco repúblicas centro asiáticas (Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán), Rusia y Turquía. Es la fuente y lugar de tránsito de enormes recursos energéticos, es punto de contacto entre grandes mercados de mercancías y vive múltiples complejidades dentro del sistema internacional. Eurasia es una de las regiones más ricas en recursos naturales en el mundo. Tiene 31% de reservas de gas natural comprobadas, 17% de petróleo, 23% de mineral de hierro, 14% de oro y 7% de cobre. Rusia

tiene la mayor proporción de petróleo, gas, reservas minerales y tierras agrícolas de la región, y es el mayor exportador de hidrocarburos. 

4. América Latina con el universo de bloque emergente y de allí la importancia del triunfo de Lula y los BRICS. Es la visión bolivariana, un concepto de área pívot sobre el cual nos inició Simón Bolívar con su visión geopolítica de la América Meridional.

Por esto, para Sanz, EE.UU. quiere eliminar dos de estos polos: frenar a Rusia y eliminar a Venezuela. EE.UU. quiere ir a una relación bipolar EEUU-China para redistribuir el poder mundial y depende del desenlace Rusia-Ucrania y de lo que hagamos en América Latina. Este cambio leve de la correlación de fuerzas tras el triunfo de Lula Da Silva en Brasil puede tributar mucho a la reconfiguración del proceso de integración plural de América Latina para poder jugar un papel en esta reconfiguración mundial y evitar que se reduzca ese escenario a dos polos significativos, a una bipolaridad. Como China no está interesada en eso, Sanz no le da mucha posibilidad a esa bipolaridad porque China necesita avanzar hacia el 2050 a un estado moderno, internacionalizar su moneda y fortalecer su poder blando para impedir que EE.UU. imponga el patrón dólar, promovido en este caos sistémico porque quiere evitar que Rusia haga alianzas con Alemania y Europa que le permitiera ser un país en capacidad de hegemonizar Eurasia. 

La balanza comercial China América Latina

El impacto muestra como China ha avanzado en América Latina con sus instalaciones. El estado chino tiene tres instrumentos: en cuanto a las inversiones directas extranjeras, China vino comprando un conjunto una cantidad de empresas interanualmente unos 8 mil millones de dólares. Hay una interacción de empresas chinas comprando acciones en distintas empresas en América Latina, en Brasil, en Perú, entre otras. Hay un crecimiento sostenido de inversiones directas que ha desplazado a los bancos tradicionales como proveedores de crédito y esto consolidó a China como el principal exportador de capitales como vía de inversión directa, del otorgamiento de préstamos y por programas de cooperación con fondos no retornables desplazando a EE.UU., al Banco Mundial, al Banco Interamericano de Desarrollo BID y al Fondo Monetario Internacional FMI. Según Sanz, esto muestra también que EE.UU. viene de vuelta a Latinoamérica con más de 6 mil millones de dólares a recuperar impacto económico en nuestra región asi que hay q estar atentos bajo qué condiciones. Según Sanz, en contrapartida, China no impone condiciones a nadie, China no exporta su socialismo, China respeta los sistemas políticos y no desarrolla programas de shock como los del FMI que someten a los pueblos a la mayor crueldad económica sólo para garantizar la tasa de retorno de sus préstamos. Es la gran diferencia entre la expansión económica entre China y EE.UU. 

Qué podemos aprender desde América Latina?

Para Sanz, lo más importante es entender que el socialismo se construye a partir de las realidades mundiales. China se metió en la globalización, entendió que lo que había producido Europa en Occidente no era solo realización de un modelo, era la acumulación de un acervo histórico de la humanidad, China entendió que tenía derecho a participar de ese desarrollo q creó la evolución humana.

En segundo lugar, es importante asimilar que es posible combinar justicia social con economía de mercado socialista. La aplicación de su modelo permitió a China hacer justicia social eliminando la pobreza, al tiempo que fortalecía su sistema económico local. El secreto para hacer esto fue la direccionalidad del estado, el rol del estado que derrumbó la tesis que, si intervenía o moderaba la economía, ésta fracasaba, ésta decrecía. Ambas tesis, la de la derecha y la de la izquierda de décadas atrás, fueron derrumbadas en el escenario chino.

En tercer lugar, que la visión del marxismo universal puede y tiene que adaptarse, necesariamente, a la realidad nacional de cada país. Las fuerzas productivas, el mercado, el uso de la ciencia, la tecnología, la innovación soberana son la punta de lanza para el desarrollo de cualquier proyecto exitoso porque es lo que permite producir riqueza de manera abundante, producir bienes para sostener las necesidades de la población porque (Sanz parafraseó a Den Xiaoping, líder supremo de China desde diciembre 1978 hasta noviembre 1989) «el socialismo no es un fenómeno de la pobreza sino de la riqueza». 

A su juicio, América Latina tiene que volver a unirse como en los tiempos del Pdte. Hugo Chávez de Venezuela, con las pluralidades que existen, no caer en la pugna que evitan los procesos de integración para estar en condiciones de competir. Y finalmente en este juego geopolítico se debe participar entendiendo que no hay amigos eternos, hay intereses. Nosotros dijo Sanz, debemos preservar nuestros intereses que son compatibles con los intereses de América Latina.

China nos está diciendo más y mejor globalización y más y mejor mercado interno, más y mejor oferta y más y mejor demanda colocando más dinero en mano de los consumidores chinos para que el desarrollo de la economía sea combinado. Los productos de calidad que exportemos al exterior deben estar en condiciones de ser consumidos internamente y eso sólo se hace si se aumentan salarios, primas, pensiones para que la gente tenga dinero en la mano, en el bolsillo para consumir. Una política estrictamente keynesiana pero válida para los tiempos actuales porque la economía no ha inventado otra cosa.

Marcela Heredia