Wilmer Poleo ya había llenado la encuesta del sistema Patria; Al principio no tenía ninguno de los síntomas que plantea el instrumento. Una noche tuvo una fiebre repentina que superó los 39 grados y tos. La mañana siguiente actualizó sus datos en la herramienta digital y en la noche recibió un mensaje con una cita agendada para practicar el despistaje de COVID-19.

Se trata de un esquema de atención social venezolano que ha sido redireccionado como arma para frenar el avance de la pandemia en el país, a través de la prevención y la atención inmediata de quienes presenten síntomas.

Poleo asistió a la cita y le descartaron la presencia del virus, se trataba de un catarro común. Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información dijo en una de sus primeras alocuciones para dar el parte diario de la pandemia, que debido a esta encuesta se habían detectado unas 7 cepas de gripes distintas en el país.

Francis Zambrano viajó a Costa Rica el 28 de febrero, con la intención de estar tres semanas de visita en casa de sus familiares. En medio de su estancia, el COVID-19 llegó al país y gracias a la gran cantidad de mensajes a las instancias diplomáticas, el Gobierno venezolano activó un vuelo humanitario que trasladó el 20 de marzo a un grupo de venezolanos desde la nación centroamericana hasta Venezuela.

Relató en entrevista con Hinterlaces.net las cuidadosas medidas dictadas por el Ministerio de salud venezolano para abordar el avión, durante el viaje y al llegar al país, donde los recibió una comisión de esa institución, aplicó una encuesta, revisó síntomas, temperatura y tomó sus datos para hacer seguimiento. Unos días después, debió actualizar sus respuestas en el sistema Patria, pues tuvo tos y algunos dolores. Recibió el mensaje con su cita para el despistaje, que resultó negativo.

Evolución de un criticado sistema de protección social

El 20 de enero de 2017 inició la primera jornada nacional para obtener el Carnet de la Patria, una novedosa herramienta que según el presidente Nicolás Maduro, permitiría construir un sistema de atención social adecuado a la realidad nacional.

Quienes se le oponen, desestimaron la idea y emprendieron señalamientos orientados a decir que se trataba de un modelo cubano para aplicar un esquema de racionamiento de comida, que era un elemento para distinguir entre chavistas y opositores y aplicar medidas segregacionistas, etc.

3 años después, con apoyo técnico de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y técnicos de China, el mecanismo es la bandera de lo que el presidente Maduro denominó Sistema Ampliado de Despistaje Masivo. A través de una encuesta diseñada para detectar los síntomas del COVID-19, se consulta a quienes se suscriben, si han manifestado algún tipo de malestar. Si coinciden con los del virus, son contactados para aplicar el test en un centro de salud cercano.

La herramienta venezolana para el despistaje masivo

«No hay otro país en el planeta que haya recurrido a este sistema directo», dijo este sábado el ministro para la Comunicación y la Información, Jorge Rodríguez, quien anunció que hasta la fecha, 17 millones 134.230 venezolanos han llenado la encuesta que permite a las autoridades ver hacia dónde se deben dirigir las pruebas.

Como resultado, Rodríguez destacó que hasta el momento, en Venezuela se han practicado 1.227 pruebas por millón de habitantes, mientras que en Brasil se han hecho 86, en Chile 884, en Ecuador 595 y en Perú 120. Vale destacar que los países con los que Rodríguez comparó a Venezuela, forman parte del denominado Grupo de Lima, instancia creada impulsada por Estados Unidos para aumentar su estrategia geopolítica contra el Gobierno de Maduro.

En conversación con Hinterlaces.net el licenciado en computación Luigino Bracci, señaló que ha revisado en otras latitudes y que la experiencia venezolana en este tema «es prácticamente única en el mundo, hay pocos países, uno es Corea del Sur», desde donde reseñó que se creo una aplicación móvil, con la que los usuarios desde su celular, responden al Ministerio de Salud, llenan una encuesta y han podido ser contactados para tratar los casos que lo requieran. También hay alcaldías en localidades europeas donde han desarrollado planes de sistemas parecidos, pero aún no son una realidad.

Bracci destacó que la big data ha sido criticada genéricamente, pues se dio a conocer por el mal uso que le han dado empresas como Facebook, Google, entre otras, que utilizan toda la información de sus usuarios sin su consentimiento, para sus propios intereses comerciales y a veces políticos, «pero en Venezuela la big data se usa de una forma distinta, en este caso, es el uso de  las grandes cantidades de información que se están obteniendo, para combatir el Coronavirus, saber dónde están los casos e incluso poder predecir dónde pueden hacer casos en el futuro».

Para el experto, ha sido determinante el papel de esta herramienta tecnológia en un fenómeno que las autoridades llaman «aplanamiento de la curva de crecimiento», que en la realidad es frenar el avance de la pandemia en comparación con otros países. La encuesta del sistema Patria, que permite la detección de casos tempranos y la cuarentena preventiva desde el primer momento, han sido elementos fundamentales para la lucha contra el COVID-19 en el país.

Jessica Sosa