6D: la revancha del chavismo por la Asamblea Nacional

Históricamente Venezuela ha contado con una alta participación popular en los procesos electorales. No obstante, para las elecciones parlamentarias a celebrarse el seis de diciembre (6D), el escenario es complejo producto de la pandemia y las medidas sanitarias que asume el país para controlar y erradicar un virus que anula cualquier forma conocida de hacer política.

Con las restricciones a las reuniones masivas, los mítines políticos y el desplazamiento de los candidatos por el territorio, las toldas políticas tienen el reto de adaptarse a unas nuevas formas de hacer campaña para posicionar su candidatura a una población agotada de las medidas de aislamiento y ante la expectativa de un cambio en la Asamblea Nacional (AN).

Se vence el actual periodo legislativo, durante el cual la AN estuvo dirigida por un sector de la oposición, pero no para legislar, sino para apuntalar diversas aventuras contra la institucionalidad el país, incluida la del poder dual, que no solamente no aportó soluciones políticas, sino que profundizó las sanciones estadounidenses y acentuaron la crisis nacional.

Ante un escenario como el que describimos, desde Hinterlaces.net analizamos cuáles son los objetivos del chavismo, que según el más reciente Monitor País Hinterlaces, realizado en el mes de julio, tiene la mayor intención de voto del electorado (56% de quienes manifiestan que definitivamente irán a votar, se inclinan por los candidatos chavistas, 26% por independientes y 13% popr la oposición).

En tal sentido consultamos a Martín Pulgar, politólogo y maestrante en filosofía de la guerra, a quien además su trayectoria le ha permitido conocer el funcionamiento del Estado desde dentro.

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El chavismo y su ¿romántica? estratagema

El analista político egresado de la Universidad Central de Venezuela considera que para el chavismo «el objetivo es consolidar una hegemonía para la consolidación de un socialismo en Venezuela que tenga una visión integracionista en América Latina, podrá ser romántico, pero sigue siendo el objetivo que motivó a esa fuerza política electoral.

Pulgar separa lo táctico y lo estratégico. “En lo táctico por supuesto lo que (el chavismo) se plantea es ganar las elecciones. El chavismo es una fuerza política con vocación de poder, que aspira ganar el poder y sostenerse en el poder, y no sólo el poder institucional que se ve en la presidencia y las instituciones del Estado, sino el poder real, el poder fáctico, a veces se piensa que el poder es ganar la Presidencia, o que la AN es suficiente para ejercer el poder, no, en Venezuela hay un poder visible que es la conquista del aparato público, pero también hay un poder fáctico y son las fuerzas económicas, capaces de dominar instituciones y de imponer orientaciones que van más allá de los intereses del pueblo. Por eso la propuesta del chavismo es la conquista y el sostenimiento del poder real, fáctico, profundo», insiste.

Los objetivos del Chavismo son los mismos de hace 20 años

Luego de 20 años, ¿hay desgaste en el chavismo?

“Después de veinte años hay siempre un contraste de los éxitos y fracasos de tus acciones políticas y te indica qué debes modificar y qué debes hacer tanto en lo estratégico como en lo táctico, insisto en las dos categorías, que en el chavismo no han variado, sus banderas centrales han seguido estableciéndose, ¿se ha producido un desgaste?, por supuesto, la política siempre tiene un desgaste a largo plazo, que genera que los adversario empiecen a entender con mayor claridad los juegos que realiza el otro y apostar a una descalificación permanente de esa política para generar el fracaso del chavismo por las políticas implementadas, aun cuando el chavismo llevó a una mejora sustantiva de la población en lo concreto».

Asegura que los objetivos del chavismo son los mismos desde que Hugo Chávez se alzó hace 20 años. No se busca revivir el estalinismo, no se busca revivir a la Unión Soviética, sino que tiene unas vocaciones distintas, con diferentes formas de propiedad sin negar la participación privada en la economía, no ha habido variación en eso, pero la estrategia implica una adecuación a la realidad social y a la realidad táctica que actualmente está viviendo Venezuela que es de asedio de presión internacional”.

Analiza los hechos del último quinquenio y asegura que ha sido determinante para este momento político que vive el país, pues desde el 2015 hasta hoy el asedio y la guerra económica contra el chavismo como ideología ha aumentado de manera acelerada. “Si al principio se descalificaba o se decía que la guerra económica no existía y que era propaganda del chavismo, ahora se ve con claridad, tanto en el decreto de Obama como en las acciones de (Donald) Trump, por eso obliga a aplicar nuevas tácticas y nuevas acciones que puede generar o convertir esa intencionalidad de los adversarios en una pérdida de apoyo popular y de aislamiento internacional que antes no se tenía, pero ese es el juego de la política, así es la política, el que crea que puede enfrentar un imperio y cabalgar siempre sobre éxitos y creer que él no va a cabalgar contra ti, entonces es un juego que no se ha entendido”.

¿Unidad?, como estrategia electoral del chavismo

Según explica el analista, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), es el partido que lidera y tiene el mayor respaldo popular dentro del chavismo, «eso es innegable, los demás partidos tienen una votación muy pequeña que hace que eso construya una unidad, en una realidad donde el PSUV sea el partido hegemónico. En todas las elecciones el partido de las alianzas busca el mejor posicionamiento y esto por supuesto pasa por un cuestionamiento o la expresión de una negociación mejor para conseguir mejores puestos». dice

Para el experto, «algunos grupos han apostado a abrir tienda aparte en función de observaciones y críticas a la orientación del gobierno dentro de la misma izquierda, pero eso para mí no tiene mayor problema porque es parte de la democracia. Si hay partidos que también aspiren a conquistar parte del electorado».

A esto el analista político agrega que en el contexto electoral las motivaciones a votar son múltiples, “creo que Venezuela pasa por un proceso de polarización ideológica donde interviene la economía del voto, es decir votar a quién me da los mejores beneficios, a quien menos me perjudica, ese elemento tiene un peso, pero el mayor peso está en los proyectos políticos identificados en el chavismo y el antichavismo, esas son las motivaciones centrales del electorado.

Para Pulgar se debe tener en cuenta que el chavismo tiene una mayor maquinaria y una vasta organización que ha ido consolidando una hegemonía estructural que le permitirá ir en mejores condiciones que en las elecciones del 6D y respecto a la participación electoral opina que ambas fuerzas políticas deberán conquistar a un sector de la población que está rezagado o decepcionado del grupo al que apoyaban, “aquí juegan un papel importante la fortaleza de la maquinaria de cada partido y la capacidad de movilización y tejido social que cada grupo tenga institucionalizado, es decir, jefes de calle, jefes de cuadra, que son elementos sumamente importantes en todas las elecciones”.

Emily Caro