Cardon
Arrancó Cardón, el desafío es estabilizar sus procesos

Tras semanas intensas de pruebas y readecuación tecnológica para superar la dependencia de nuestras plantas con Estados Unidos con la que fueron creadas, la refinería Cardón del Complejo Refinador Paraguaná inició operaciones.

Esta reactivación ocurre como consecuencia de la importación desde Irán, de 300 mil barriles de insumos y aditivos que necesitaba la industria nacional para tal fin. Hoy la unidad de catalítica “está produciendo 6.700 toneladas”, lo que equivale a 47.000 barriles por día, y “podría estar produciendo unos 30.000 bpd de gasolina de 91 y 95 octanos”,  informó el líder sindical de la petrolera, Iván Freites, según despacho de la agencia Reuters.

Cardón cuenta con una capacidad para procesar 310.000 barriles de petróleo por día (bpd). En días recientes reinició su unidad de craqueo catalítico para remontar el procesamiento de crudo venezolano. Vale recordar que estaba detenida por la falta de insumos y aditivos, que dejaron de ingresar al país con el aumento de las sanciones coercitivas unilaterales impuestas por EEUU a las empresas que comerciaran con Venezuela.

Para tener idea de la importancia del Complejo Refinador Paraguaná, del que hace parte Cardón, se debe decir que es la segunda refinería más grande del mundo, y concentra el 65% de la capacidad de refinamiento del país; tiene una capacidad instalada de producción diaria de 2.667.000 bdp y de refinar 940.000 de esos barriles diariamente. Por la dimensión de su importancia siempre es atacada, pues su paralización significa un duro golpe a la economía venezolana.

Refinería Cardón produce combustible para atender demanda interna

Sobre este asunto Andrés Pierantoni, analista internacional que ha dado seguimiento de cerca al caso de la reactivación de la industria petrolera venezolana, refiere que el reciente suministro de alquilato en los barcos que llegaron de Irán ha sido un factor fundamental.

“El desafío es lograr estabilizar el proceso, en particular en la planta de craqueo catalítico. Se arrancó hace pocos días con una carga de 50 mil barriles diarios que paulatinamente se está incrementando. La meta es producir 110-120 mil barriles diarios que es el consumo interno actual durante la cuarentena y que en febrero era de 150 pbd y hace un año de 220 pbd (…) en cuanto se logre la estabilización de esa refinería, se procederá a la paulatina reactivación de otras, de manera de acompañar el esperado crecimiento de la demanda interna y/o la exportación de productos de mayor valor agregado que el crudo”, expresa en entrevista exclusiva para Hinterlaces.net.

Gasolina desde México, si hiciera falta

Como se expresó en uno de nuestros trabajos recientes, Estados Unidos ha emprendido de hecho un bloqueo naval contra Venezuela, a través de las sanciones contra cualquier buque o empresa que comercialice bienes o insumos con el país, aún en medio de la actual crisis sanitaria global que impuso la llegada del COVID-19. En este contexto, se dio la importación de combustible y aditivos provenientes de Irán; Venezuela contaría también con el apoyo del gobierno mexicano si requiriera comprar nuevamente.

«En el caso de que nos hicieran la solicitud -de combustible- lo haríamos (…) Somos libres, México es un país independiente, soberano, tomamos nuestras propias decisiones y no nos metemos con las políticas de otros países (…) Nadie tiene derecho a oprimir a otros, ninguna hegemonía puede aplastar a ningún país«, aseveró el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador en rueda de prensa.

Pierantoni además considera que México y Argentina, «seguirán dando pasos concretos para facilitar el desmontaje de medidas coercitivas ilegales en contra de Venezuela. Esta tendencia cuenta con el respaldo de la Unión Europea y, desde luego, de Rusia y China, quien está reorientando hacia México una parte importante de sus inversiones en el continente americano, redimensionadas en los EEUU por las agresivas políticas anti-Chinas del gobierno de Donald Trump».

En este contexto, destaca que «la posición de sectores políticos estadounidenses, de retrotraer la Cuenca del Caribe a escenarios de Guerra Fría, tendrá como único resultado su pérdida de influencia en el pretendido -patio trasero-”.

El intercambio comercial entre Teherán y Caracas, y el posible escenario comercial con México, además de haber fortalecido las relaciones diplomáticas entre las naciones, rompió el cerco económico impuesto por el gobierno de Washington y con el apoyo de México este compás se abriría para Venezuela, país que además de combatir la epidemia de coronavirus, sufre agresiones políticas y económicas de los países aliados a EEUU.

Emily Caro