El Gobierno venezolano anunció recientemente la petición de un crédito al Fondo Monetario Internacional, con el propósito de gestionar las acciones necesarias para hacer frente a la pandemia del Coronavirus, que se manifestó en el país el pasado viernes 13 de marzo con dos casos confirmados.

Como es sabido, la nación atraviesa una crisis económica multifactorial. No obstante, el anuncio generó reacciones encontradas en redes sociales por parte de actores políticos y usuarios en general, dada las diferencias ideológicas del Gobierno venezolano con las prácticas del organismo multilateral.

Por esta razón, Hinterlaces.net consultó con dos economistas, con el propósito de obtener una visión equilibrada respecto al panorama al que se enfrenta el país, luego de hacer esta solicitud.

Vale destacar, que hasta el momento de la redacción de esta nota, el FMI no ha dado respuesta oficial a la petición, solo se conoce una información difundida por un periodista de la agencia AP, no obstante. Vale recordar, que Estados Unidos, promotor de las sanciones económicas que pesan actualmente sobre Venezuela, tiene derecho a veto en las decisiones del ente.

Juan Carlos Valdez: No se trata de un préstamo corriente

El economista Juan Carlos Valdez, explicó a Hinterlaces.net que no se trata de un préstamo corriente como el que pide cualquier Estado al Fondo Monetario Internacional, «el FMI creó un fondo para emergencias para sus miembros, Venezuela lo es, nunca hemos solicitado salirnos, y por ese préstamo no se deben cobrar intereses ni imponer medidas sujetas a la entrega del préstamo como lo hace normalmente, porque estamos en un estado de emergencia».

Valdez sostuvo que la solicitud se justifica, pues los recursos serán destinados a solventar parte de la emergencia que se genera con la llegada del COVID-19 al país. «Lo que se hizo fue correcto, porque se hizo dentro de este contexto: China redujo su compra de combustibles por el tema del Coronavirus, está la batalla de Arabia Saudita y Rusia por los desacuerdos en la reducción de la producción petrolera, lo que hizo que se descalabren los precios del petróleo, por lo que la cesta venezolana vende a pérdida», recalcó.

«El tema está en que nos lo den pues pueden negárnoslo por la razón que les de la gana», aseguró Valdez quien indicó que aún así, se debe esperar la respuesta, «pero el Gobierno hizo lo correcto porque no estamos arrodillándonos a las políticas del FMI».

Manuel Sutherland: Debe haber mayor apertura

Para el economista Manuel Sutherland, el préstamo rápido al que opta Venezuela es una idea llamativa e interesante porque refleja 5 puntos importantes, «el primero es el reconocimiento de la crisis y la incapacidad del Estado para asumir los problemas, producto de malas políticas económicas, errores en la gestión administrativa estatal, el afianzamiento de las sanciones y ahora la reducción de los precios del petróleo por la guerra comercial entre Rusia y Arabia Saudita y el impacto del coronavirus que termina de darle la estocada perfecta a una tormenta terrible», narró a Hinterlaces.net.

En segundo lugar, mencionó el tema ideológico de Venezuela como obstáculo ante el FMI, «se está rompiendo un poco el paradigma y el Gobierno se está abriendo y desechando una ideología absurda respecto al tema», dijo.

Como tercer ítem, consideró que para que la solicitud avance, el país tiene que dar un giro en su política económica, «ya lo viene haciendo desde 2018 pero para optar a ese crédito rápido, debería reabrir la oficina del FMI», de igual forma precisó que se deben establecer reuniones mínimas con representantes del organismo y se deben publicar cifras económicas que hasta ahora se desconocen.

En cuarto lugar, advirtió que la alternativa del FMI es urgente, «aunque hay fórmulas mejores que se debieron intentar, como la venta de petróleo a futuro, la posibilidad de emitir bonos, papeles equivalentes al petróleo para la venta».

Finalmente sugirió que, de resultar aprobado el crédito (aunque lo considera difícil), «debería hacerse un esquema revolucionario que pudiera ayudar al diálogo y a una mayor democracia, es decir, compartir de poderes, reconstrucción estatal e institucional, me refiero a una comisión mixta entre la Asamblea Nacional, el Poder Ejecutivo, ONGs, sindicatos y organismos multilaterales para la administración transparente del dinero, que sea fiscalizable, auditable para evitar la corrupción con estos recursos», sentenció.

Por su parte, el economista Jesús Faría escribió su opinión al respecto, coincidió con la opinión de que “esos recursos provienen de un programa de financiamiento denominado Instrumento de Financiamiento Rapido, IFR, el cual no está atado al condicionamiento que ejerce el FMI y a través del cual obliga  a las naciones a aplicar las políticas draconianas ya conocidas  a cambio de los préstamos”.

De igual forma señaló que «si Estados Unidos ejerce su poder de veto en el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) para negarle acceso a Venezuela a un crédito de emergencia, quedará demostrado ante el mundo, en plena pandemia del Covid-19, el carácter criminal del bloqueo».

Jessica Sosa