Trump de espaldas a quiénes definirán las elecciones: los latinos y el coronavirus

Las elecciones presidenciales en Estados Unidos (EEUU) pautadas para noviembre próximo, son antecedidas por una epidemia global con un importante acento en ese país, debido al mal manejo por parte del actual Gobierno. Hasta el 15 de mayo 90.000 personas habían muerto de COVID-19 y el número de contagios confirmados llega a 1 millón 500 mil, lo que ha convertido a la nación norteamericana, en el epicentro de la pandemia por el nuevo coronavirus.

Sin embargo, las lamentables cifras no alteran el calendario electoral, por el contrario lo apresuran, dado que el mayor porcentaje de víctimas mortales por COVID-19 son latinos y afroamericanos, grupo social que podría determinar los resultados de la contienda a celebrarse en noviembre de 2020.

En este teatro político operacional se sobreponen tres actores: el actual presidente del país, Donald Trump, un empresario multimillonario que dirige la nación bajo polémicas decisiones, cuestionadas incluso por el congreso; Joe Biden, candidato presidencial y ex-vicepresidente de la gestión y Barack Obama, ex-presidente del país que critica duramente la gestión de Trump, a quien responsabiliza por el elevado número de muertes y contagios.

Trump señala a Biden de «cansado» y «dormilón»

Biden, víctima de Bullyng

Un reducido Biden, sufre la ridiculización por parte de su adversario, que ante la ausencia de mítines por la pandemia, usa las redes sociales para atacarlo, en un tuit lo señala de «dormilón» por el bajo perfil que ha mantenido en medio de la campaña, «96% de aprobación del partido republicano, gracias. Le ganaremos a un cansado, exhausto, dormido Joe Biden en noviembre», escribió en su cuenta el Presidente.

Sin embargo, el principal oponente de Trump es él mismo y su volatilidad en la toma de decisiones y en los señalamientos contra sus «enemigos». Una encuesta de la Universidad Florida Atlantic (FAU BEPI) muestra a Biden con un 53 % de respaldo frente al 47 % de Trump, este mismo instrumento concluye que los temas más importantes para demócratas, republicanos e independientes son: la derrota de Trump; la economía y la inmigración.

El candidato Biden desestimó los insultos del magnate y se limitó a no responder. Pese a los señalamientos de Trump, el demócrata, quien emprende la campaña desde el sótano de su casa por la cuarentena, cuenta con el apoyo de los ex-candidatos demócratas y con la venia de Barack Obama, personaje que también protagoniza sus propios episodios con el presidente Trump, quien le acusa de haber usado los servicios de espionaje en su contra durante la campaña en 2016.

Todo esto aparte de la acusación que hiciera contra el hijo de su contendiente, Hunter Biden, a quien pretendió señalar por corrupción e intentó presionar a Ucrania para que lo investigaran, como parte de una estrategia para debilitar al candidato presidencial. Tal actuación, le costó un proceso de impeachment a principios de 2020.

Obamagate, el nuevo tema de Trump

Entre los tantos señalamientos de Donald Trump contra enemigos y detractores de su gobierno, lo más reciente es un escándalo a través del cual acusa al ex-presidente de cometer acciones de vigilancia ilegal, acusación que hizo el magnate luego que Obama calificara la actual gestión presidencial como un «desastre caótico».

«Si yo fuera senador o congresista, la primera persona a la que llamaría a testificar sobre el mayor crimen y escándalo político en la historia de EEUU, por mucho, es el ex-presidente Obama», escribió Trump en un tuit.

Obama, por su parte, alardea y hace referencia a su buena gestión en el tratamiento a la anterior crisis que enfrentó EEUU con la gripe H1N1, y declaró en un video que Biden había sido clave en ésto, con lo que dio un espaldarazo al demócrata en la carrera presidencial.

Obamagate, la nueva acusación de Donald Trump

Latinos y afroamericanos

El panorama en los estados decisivos en el camino a la Casa Blanca, está marcado por dos características importantes: el voto latino y afroamericano, así como el manejo de la crisis por COVID-19, elementos que tienen algo común: latinos y afroamericanos son las principales víctimas mortales del virus en el país.

Entre los estados más importantes en la contienda electoral, destacan: Florida, Texas, New York, California, Michigan y Arizona, territorios en los que, de acuerdo sondeos nacionales de RealClearPolitics, la popularidad de Trump ha descendido debido a su política migratoria racista. En esos estados buena parte de los votos corresponde a la población afroamericana e hispana.

En EEUU, al menos 32 millones de latinos están habilitados para votar, y estas elecciones pueden ser una oportunidad para pasar factura al actual presidente, que ha sido particularmente duro con este sector de la población.

Desafíos del próximo Presidente

En medio de este escenario se juega el puesto por el despacho oval, trono de quien dirigirá por cuatro años el imperio norteamericano. Entre los desafíos que debe enfrentar quien alcance la victoria, está dirigir el país en una época post-coronavirus , en la que EEUU ha perdido liderazgo mundial, ante una China, que no sólo ha manejado la crisis sanitaria en su país, sino que se ha desplegado por un importante número de naciones para poyar en el control de la epidemia y que ha donado insumos médicos, incluso a EEUU.

Si en noviembre la epidemia no ha sido superada, el nuevo presidente tendrá que tomar decisiones relacionadas con las iniciativas globales para luchar contra el virus, escenario desfavorable para un EEUU, que ha jugado el terrible papel de «pirata moderno», al robar mascarillas y material de protección médica incluso a sus países aliados.

Emily Caro